Crean cubo de luz para Juan Soriano

Por: RICARDO DORANTES
Diario Reforma

Edifican Centro Cultural en Cuernavaca, Morelos

Crean cubo de luz para Juan Soriano Reunirá recinto en Amatitlán herencia artística del artista tapatío

Museo, teatro, jardín, plaza pública… el Centro Cultural Juan Soriano será tan versátil como la cosmovisión del artista al que honra.

Así lo adelantó Javier Sánchez, director de JSa Arquitectura y encargado del diseño del edificio que se construye en el barrio de Amatitlán, en Cuernavaca.

El recinto, que se asentará en un predio de 7 mil 366 metros cuadrados, dominará una gran extensión verde que, a su vez, servirá de puente de comunicación entre el centro de la ciudad y el área de Amatitlán.

“Hemos ocupado una huella muy pequeña del terreno, donde no había árboles importantes, para hacer un edificio que albergará todas las funciones de un Centro Cultural y, al mismo tiempo, formar un recorrido peatonal entre las dos zonas”, explicó Sánchez.

Con una inversión de 200 millones de pesos -de acuerdo con el arquitecto-, el museo resguardará el acervo de la Fundación Juan Soriano, encabezada por Marek Keller, el cual consta de óleos, esculturas, diseños en plata, gobelinos, cerámicas, grabados, carteles y dibujos, entre otros trabajos.

El jardín que abraza al edificio funcionará como un espacio escultórico, donde algunas piezas monumentales de Soriano ofrecerán un preámbulo de la colección, y dará cabida a un teatro subterráneo.

Hacia adentro, el diseño del museo ofrecerá flexibilidad para las muestras, pues podrá dividirse hasta en tres amplias salas. Contará con dos niveles subterráneos de estacionamiento; una planta de acceso techada por un mezzanine, en donde se ubicarán oficinas, talleres de restauración, taquilla, lobby, tienda y una biblioteca, y culminará con dos pisos superiores para exposiciones.

Arquitectónicamente, la estructura se presenta como una gran caja que cede todo el protagonismo a la obra expuesta.

“Yo creo que algo importante de un museo es que la arquitectura tiene que desaparecer, convertirse en un contenedor para dar cabida a la obra de arte.

“Creamos un edificio que apuesta a la atemporalidad, por una sencillez geométrica, con espacios con muy buena luz, amplios claros gracias a las alturas y una espacialidad muy generosa”, señaló Sánchez, quien recordó que Carlos Monsiváis describió la obra de Soriano como de una “sencillez complejísima”.

Sánchez ha optado por materiales naturales, como son la piedra en la zona de las escaleras de acceso, el concreto blanco para la estructura -mismo que quedará aparente- y maderas que lucirán en el área de biblioteca.

El museo lleva tres meses en obra, durante los cuales se han definido los cimientos del edificio. Se estima que termine en 18 meses más.

Juan Soriano

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