Cirque du Soleil incuba nuevos talentos

Cirque du Soleil

Con más de tres décadas de actuar en los más importantes escenarios del mundo, el Cirque du Soleil se reinventa a sí mismo y recluta nuevos talentos mundiales de manera continúa.

La compañía teatral nació en un pueblo de Québec con 20 cirqueros de la calle en 1984, ahora tiene cuatro mil empleados, incluidos mil 300 artistas de 50 diferentes países, como México.

Más de 100 diferentes ocupaciones se pueden encontrar en esta compañía de entretenimiento, cuyo personal habla 25 diferentes idiomas.

El Cirque du Soleil es una empresa artística autosustentable que domina la luz, el sonido, el movimiento y las expresiones corporales.

Desde su sede en Montreal produce, entrena, vende, entretiene y mantiene su renombre internacional.

Los estudios del Cirque du Soleil ocupan un área de 36 mil metros cuadrados, que incluyen una residencia para los artistas seleccionados, los cuales entrenan diariamente en los cinco estudios, tres de ellos tienen 23 metros de alto y trampolines.

La joven Nataly López, originaria de Santo Domingo, tardó cuatro años para ser seleccionada como una de las cantantes del Cirque du Soleil.

Nació en República Dominicana pero creció en el Bronx de Nueva York y desde los 13 años quería ser parte del Cirque du Soleil.

“Provengo de una familia de cantantes y he estudiado música. Audicioné para el circo y me aceptaron en el banco de talentos. Tuve que esperar cuatro años hasta que surgió la oportunidad de que mi voz cabía en el ´show Kooza´ y me contrataron”, explicó la joven de 17 años.

Actualmente, se entrena en Montreal donde enseña su número musical, con ritmos africanos y de la India, y aprende a maquillarse y a moverse en el escenario. Después será incorporada al “show Kooza”, que se presenta en Suiza y luego realizara una gira por Estados Unidos.

“Estoy feliz de ser parte del Cirque, es como un sueño hecho realidad”, agregó.

Daniel Lanington es un gimnasta londinense que se incorporó al equipo circense hace cuatro semanas. Su especialidad es el “power track” (plataforma elástica).

Nunca ha estado en un escenario y confiesa sentirse un poco nervioso de actuar para el Cirque du Soleil.

En tanto, el acróbata Ryan Mc Carthy, especialista en columpiarse en aros, se unió al Cirque en el 2010 y ha participado en el “show” “Michael Jackson the inmortal world tour”, que realizó una gira por Estados Unidos y Ciudad de México, y ahora actúa en Totem.

“Paso muchas horas en el gimnasio practicando mi número pero también entrenando mi cuerpo y mi mente. Mi experiencia es como atleta pero aquí he aprendido a que no estoy compitiendo sino actuando y haciendo que la audiencia disfrute lo que hago y divertirme. Esto es mejor que competir en gimnasia ante un jurado, es más placentero”.

Los nuevos talentos que entrena e incuba el Cirque en su sede de Montreal poco a poco aprenden la filosofía de su creador Guy Laliberté de que este circo debe invocar la imaginación, provocar los sentidos y evocar las emociones.

“El secreto del éxito de Cirque du Soleil es poner a los artistas más talentosos en sus disciplinas en una escena de circo”, dijo Yves Sheriff, quien tiene a su cargo la selección de los “clowns” del circo.

“Tratamos de conseguir gente que tenga sobre sus espaldas ´polvo de oro´. Hay algunos artistas que brillan más que otros, también buscamos a los profesionales en su arte y que conocen bien la técnica”.

Explicó que en el circo no hay “cuarta pared” (como en el teatro convencional) sino que “el actor debe salir del escenario y encontrarse con el público y ese contacto debe ser real, verdadero”.

“Nuestros artistas deben saber proyectar sus emociones hasta la última butaca del teatro. Esto es un elemento muy importante para Cirque du Soleil”, remarcó.

Al referirse a los payasos, distinguió entre éstos y los “clowns”, donde los primeros hacen reír mientras que los segundos además “proyectan un alma”.

“Los ´clowns´ son esenciales en nuestro circo porque se ríen de la gran hazaña del acróbata y muestran el otro lado del espejo”, añadió Sheriff.

“Tenemos ´clowns´ blancos que son como payasos tristes, pero son de apoyo al ´clown´ rojo, el que se ríe”.

En el Cirque trabajan cerca de 30 “clowns”, el más joven tiene 27 años y el más viejo 84 años y sigue haciendo 10 “shows” a la semana. “Se dice que los ´clowns´ son como el buen vino, entre más añejados mejor”, precisó Sheriff.

Renée Claude Ménard, directora de Relaciones Públicas, señaló que en países que viven guerras o situaciones de violencia las presentaciones del Cirque du Soleil son “como un escape”.

“Por dos horas la persona se acomoda en su asiento y vive en otro mundo. Se olvida de sus problemas”, añadió.

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