Assassins Creed: Brotherhood

Por Rodrigo ??Dr. Niebla? Castañeda

No sé si a los demás les ocurra, pero yo no puedo ver las noticias del día sin sentir un sentimiento de impotencia, una sensación de que las cosas no van bien y que nos hace falta una figura justiciera que ponga todo en equilibrio.

Entiendo que no hay mucho que se pueda hacer, más allá de nuestra responsabilidad civil con el país, pero aún así de vez en cuando se necesita algo para hacer catarsis, para sentir que la balanza se inclina a favor de los buenos, y ahí es donde entran los videojuegos.

Después de un día de estar lidiando con el tráfico, con las noticias, con lo intransigentes que pueden llegar a ser los jefes o lo tarados que son algunos de los compañeros, no hay mejor forma de sacar un poco de esa tensión sumergiéndonos en un juego como Assassins Creed: Brotherhood.

Para los que han jugado los juegos anteriores, descubrirán que la mecánica general de este nuevo título de Ubisoft no cambia mucho, de hecho el modo de juego es casi el mismo, de no ser porque toma algunas ideas de otros títulos; por ejemplo ahora tenemos la posibilidad de ir armando un equipo que ayudará a la causa de Ezio Auditore, idea que tomaron de Metal Gear Solid: Portable Ops; o el sistema económico de Fable, pues Ezio tiene que ir por toda Roma comprando tiendas para poder reactivar la economía que la familia Borgia ha ido mermando.

Además de esos pequeños cambios la idea general del juego sigue siendo la misma: un pobre tipo llamado Desmond Miles que, como bien plantea el primer juego, se ve envuelto en una guerra milenaria entre los caballeros templarios y la orden de los Asesinos, en la que la recuperación de un artefacto llamado ??La manzana del Edén?, es el objetivo principal y cuya locación se encuentra encerrada en la memoria genética de Desmond, de tal suerte que, al principio de la serie, es secuestrado por una siniestra organización llamada Abstergo ??que en realidad está dirigida por los templarios?? y enchufado a una máquina llamada ??Animus?, que sirve para que Desmond pueda tener acceso a sus vidas pasadas.

A partir del segundo juego descubrimos que uno de los antepasados de este ??inocente? tipo fue un asesino florentino llamado Ezio Auditore, que descubre que la ??manzana del Edén? está en posesión del primer Papa Valenciano: Rodrigo Borgia.

Assassins Creed: Brotherhood retoma la historia de Ezio justo en el momento en el que el segundo juego termina. Después de haber derrotado a Rodrigo Borgia, Ezio regresa a su villa solo para ser atacado por el ejército de César Borgia, duque de Gandía.

Uno de los atractivos principales del juego, además de la posibilidad de ir por las calles asesinando a tus enemigos ya sea de manera discreta o a espadazo limpio ??que es lo que yo digo que provoca la catarsis de la que hablaba al principio??, es la fluidez con la que Ezio se puede mover por la ciudad de Roma, en una mezcla entre parkour medieval y movimientos ninja. Esta fluidez es en sí misma fuente de entretenimiento, pues uno puede pasar horas nada más recorriendo la ciudad, saltando de azotea en azotea o haciendo algunas de las pruebas contra reloj que tiene el juego.

Otra de las cualidades de la serie de Assassins Creed, es la parte histórica, que si bien no es del todo exacta ??aunque sé de algunos maestros que la utilizan como apoyo en sus clases de historia??, sí trata de mantener cierta fidelidad de la arquitectura característica de las ciudades en las que la trama se desarrolla. Así, mientras en el primer juego se podía visitar la torre de David, la Mezquita de Al-Aqsa o el Domo de la Roca, en Jerusalén; Il Duomo o el Ponte Vecchio de Florencia en el segundo; en Assassins Creed: Brotherhood uno puede pasearse por toda Roma, visitar San Pedro e incluso trepar por las paredes de Coliseo Romano.

Se puede decir que este juego es integral, pues en realidad conjunta muchas formas de juego con una historia sencilla, pero al mismo tiempo interesante, que se ayuda de personajes y eventos históricos para poder sumergir al jugador en una experiencia, hasta ahora, única; no por nada fue el mejor juego de acción del 2010 en los Video Games Awards.

Así que si están buscando una forma de ventilar algo de frustración e inclinar, aunque sea en la ficción, la balanza a favor de los buenos, mi recomendación de la semana es Assassins Creed: Brotherhood, estoy seguro que no los decepcionará.

Para estar atento:
El 11.1.11 salió al mercado la tercera entrega de Uncharted, título que ganara el premio a juego del año en el 2009 en los VGA.
Ese mismo día también salió a la venta en los Estados Unidos DC Universe On Line, uno de los primeros MMOs que saldrán para las consolas. En él los jugadores podrán luchar al lado de sus personajes favoritos, como son Batman, Flecha Verde o La Mujer Maravilla, o ¿por qué no? Aliarse con la legión del mal.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *