Casi extinto el rinoceronte blanco

Cuatro de los muy escasos rinocerontes blancos del norte de Africa llegaron a Kenia el domingo y fueron llevados a una reserva donde las autoridades esperan que puedan salvar a su subespecie, tan escasa que ya no había ejemplares conocidos en Africa. Se sabe de sólo ocho rinocerontes blancos en todo el mundo -en República Checa, Estados Unidos y ahora Kenia- y se cree que no hay otros que vivan de forma silvestre. Los animales transportados el domingo no han tenido crías en 24 años de vida en un zoológico checo, por lo que funcionarios de fauna y medio ambiente que esperan salvar a esta subespecie enviaron a dos machos y a dos hembras a Africa para devolverlos a lo que solía ser su hábitat en la sabana.

El domingo, varios equipos de trabajadores de la fauna silvestre keniana abrieron los contenedores de madera en los que viajaron los rinocerontes. Dos de ellos se quedaron varios minutos sin avanzar a un corral más grande, aunque los cuidadores checos los trataban de convencer con palabras y golosinas. Los otros dos salieron de inmediato. Los cuidadores y las autoridades de la reserva dijeron que esperan que las dos hembras enviadas puedan tener tantas crías como sea necesario por varios años, pero todos los involucrados en el proyecto reconocen que no es del todo seguro que los rinocerontes se reproduzcan. El rinoceronte blanco del norte de Africa es el animal de gran tamaño más escaso del mundo, lo que vuelve muy importante el esfuerzo internacional para tratar de rescatarlo.

“El objetivo número uno es obtener tantas crías como sea necesario con las hembras, al menos uno de cada una, cada dos años”, dijo Rob Brett, director de Fauna y Flora Internacional, organización que ayudó a coordinar y financiar el traslado de los rinocerontes. Una alternativa sería tratar de aparear a las hembras con rinocerontes blancos del sur, que pertenecen a una subespecie distinta, para mantener la información genética viva. Los cuatro animales fueron transportados del zoológico checo a la reserva Ol Pejeta, a unos 300 kilómetros al norte de Nairobi. Allí, los rinocerontes negros han mejorado mucho y viven protegidos de los cazadores.

Otros dos rinocerontes blancos se quedaron en República Checa y los otros dos que hay en el mundo viven en San Diego.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *