Cierran antros y bares en el DF por el virus A/H1N1

Durante el primer día del llamado general que hizo el gobierno de la ciudad para suspender actos masivos y evitar así el contagio de influenza, alrededor de 470 antros y discotecas cerraron sus puertas y permanecerán así los diez días de emergencia decretados por la administración local.

Marcelo Ebrard jefe de gobierno capitalino, dio a conocer que de los 670 grandes antros y discotecas que hay en la capital del país un 70 por ciento, es decir, aproximadamente 470 no abrieron y dijo que quedarán suspendidas las operaciones los diez días que estableció el gobierno de la ciudad como medida para evitar grandes concentraciones de población.

Esta mañana, el mandatario puso en marcha el plan de vigilancia epidemiológica con módulos en centrales camioneras y estaciones del Tren Ligero.

El esos lugares se reparten volantes sobre información relacionada con la influenza, como prevenirla y adonde acudir si presentan síntomas de enfermedades respiratorias agudas.

El gobierno de la ciudad también pretende repartir más de un millón de tapabocas en todas la ciudad. De hecho, Ebrard dijo que hasta en la Catedral Metropolitana y en recintos de otras organizaciones religiosas se distribuirán esos tapabocas.

Dio a conocer que Armando Ahued, secretario de Salud de la ciudad, ya está en contacto con Norberto Rivera, arzobispo primado de México, y con los dirigentes de otras organizaciones religiosas para proporcionarles tapabocas y que a su vez ellos los distribuyan durante sus ceremonias de este domingo.

Ebrard recorrió este sábado la Central Camionera del Sur, así como las estaciones Estadio Azteca y Xochimilco del Tren Ligero, en donde se instalaron módulos de atención a la población. En la terminal de autobuses, el mandatario se encontró con soldados del Ejército mexicano que también repartían tapabocas.

Al hablar sobre la efectividad de los tapabocas para evitar el contagio de la influenza, el secretario de Salud de la ciudad, Armando Ahued, dijo que pueden durar hasta diez días si por ejemplo alguien viaja en el transporte público y al salir del microbús o al salir del Metro vuelve abordarlo.

“Un solo tapabocas puede ser útil unos ocho o diez días, depende de donde esté la gente y se pueden dar cuenta que es necesario cambiarlo si está muy manchado o está rompiéndose”, dijo Armando Ahued

Technorati Profile

One Comment

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *