Un enorme embotellamiento de tráfico en una carretera china mantiene detenidos a miles de vehículos a lo largo de más de 100 kilómetros desde hace nueve días.
La mayor parte de los “atrapados” son camiones que se dirigían hacia Pekín y tuvieron que reducir su paso hasta quedar detenidos como consecuencia del tráfico pesado, las averías y las obras.
“Incluso en un país acostumbrado a tener que recurrir a la paciencia ante las congestiones y la masificación, esto es extraordinario”, señalo varios reporteros a sus medios occidentales.
Los choferes se quejaron porque la población de las zonas cercanas a la carretera está aprovechando la situación para cobrarles más de lo habitual por la comida y la bebida.
“Todavía no está claro cuándo comenzará a deshacerse la enorme cola. Mientras tanto, los choferes intentan pasar el rato como pueden y se les vio jugando a cartas o al ajedrez en la carretera”, apuntó el reportero.
En los últimos años el crecimiento económico impulsó el desarrollo de las infraestructuras chinas, pero el tráfico aumentó de manera proporcional.
Según un diario estatal chino, las obras que obstruyen el tráfico –que no terminarán, por lo menos, hasta mediados de septiembre- son necesarias ya que el aumento de la circulación de camiones pesados está dañando las autopistas.
La carretera donde tiene lugar la retención forma parte de la ruta entre Pekín y Tíbet y por ella transitan cientos de vehículos que transportan carbón desde la región de Mongolia Interior
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio ayer muestra de su poder de persuasión, al conseguir que China le diera ayer el sí en su intención de presionar a Irán para que el régimen de Mahmoud Ahmadineyad desista de sus planes nucleares, y al convencer a Ucrania para que se deshaga en 2012 de sus inventarios de uranio altamente enriquecido, que han sido codiciados durante más de una década por un nutrido puñado de organizaciones terroristas, y que servirían para fabricar “varias bombas nucleares”.
Estos fueron los primeros avances concretos que se dan en el marco de la Cumbre sobre Seguridad Nuclear, que reúne en esta capital a líderes de 47 naciones y que anoche quedó oficialmente inaugurada durante una cena de Estado.
El apoyo chino fue celebrado por la Casa Blanca como una importante victoria para avanzar hacia un control universal del armamento nuclear, tarea emprendida por EU de la mano de otras potencias nucleares como Rusia, China, Francia, Reino Unido, Paquistán e India.
La decisión de Ucrania de dejar atrás una década de dudas, fricciones y ambigüedades para deshacerse de casi 100 kilos de uranio enriquecido, supondrá la gradual eliminación de un arsenal motivo de constante preocupación para EU y que Kiev se ha comprometido a neutralizar con la colaboración de Rusia.
“El presidente Obama considera que, con este anuncio, el mundo es hoy más seguro”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, quien compareció al lado del principal asesor para la seguridad interior y contraterrorismo del presidente Obama, John Brennan.
“En las últimas dos décadas ha habido organizaciones terroristas, entre ellas Al-Qaeda, que han intentado por varios medios conseguir este tipo de material o armamento nuclear para atentar contra millones”, indicó Brennan, al festejar el anuncio en los prolegómenos de un encuentro mundial sin precedente en los últimos 60 años.
La buena noticia, confirmada tras el encuentro bilateral entre Obama y el presidente de Ucrania, Victor Yanukovich, en la Casa Blanca, se convertiría en una suerte de buen presagio para la entrevista programada horas más tarde entre el mandatario estadounidense y el presidente de China, Hu Jintao, y de la que muy pocos esperaban grandes avances.
A pesar de los recientes desencuentros entre Washington y Beijing, por la entrevista de Obama con el líder espiritual del Tibet, Dalai Lama y por la venta de armamento estadounidense a Taiwán, los mandatarios de ambos países consiguieron apegarse a un guión de reconciliación cuidadosamente elaborado por la diplomacia de ambos países.
Durante su primer saludo formal Obama y Hu se mostraron fríos y hasta indiferentes, pero tras una entrevista de más de 90 minutos la noticia de un principio de acuerdo corrió como la pólvora: “Ya están listos para trabajar con nosotros”, dijo el asesor de seguridad de la Casa Blanca, Jeff Bader, al avanzar la posibilidad de un frente unido de sanciones contra Irán, que se resiste a dejar su programa nuclear.
En la delegación china los funcionarios no se mostraron tan entusiasmados y evitaron hablar de sanciones contra el régimen de Teherán. Pero el comunicado oficial no dejó lugar a equívocos: “China y Estados Unidos comparten el mismo objetivo frente al problema nuclear iraní”.
En otra iniciativa exitosa, el primer ministro canadiense, Stephen Harper, anunció que su país entregará sus residuos nucleares a su proveedor, EU, para garantizar la seguridad de los materiales atómicos
Un par de días después de reunirse con el presidente Barack Obama, el Dalai Lama dijo el sábado que no se siente ofendido por la discreta recepción que le dio el mandatario y añadió que comprende que el presidente debe ser práctico, pese a su compromiso con la defensa de los derechos humanos en todo el mundo.
El líder espiritual tibetano dijo a The Associated Press que reconoce que Obama debe buscar el equilibrio entre su deseo de apoyar la lucha del Dalai Lama por una mayor autonomía para el Tíbet, con sus preocupaciones por un posible disgusto de China, un creciente rival económico de Estados Unidos y un codiciado socio.
“No hay decepción. En las últimas seis décadas mi corazón se ha fortalecido. No considero importantes los gestos políticos, no me importan. Lo importante es conversar cara a cara”, dijo el Dalai Lama.
“Con el (ex) presidente (Bill) Clinton, el primer encuentro fue una especie de ‘visita de médico”‘, dijo. “La gente me hizo la misma pregunta (entonces). No me importa”.
El líder espiritual exiliado hizo las declaraciones durante una visita a Los Angeles, para apoyar a la organización Whole Child International, que defiende la atención a los huérfanos en todo el mundo.
Obama recibió al Dalai Lama el jueves en Washington, D.C., pero no hubo fotografías del encuentro, que fue más bien discreto en un intento por no agravar las tensiones con China.
El Dalai Lama, que tiene numerosos seguidores en el mundo, es visto por Beijing como un separatista que trata de poner fin al control chino sobre el Tíbet. Aunque él dice que eso es falso, China considera que cualquier contacto de un líder extranjero con el monje budista es una violación de su soberanía sobre la región montañosa y una muestra de desprecio particularmente grave.
Los encuentros entre el Dalai Lama y los presidentes estadounidenses se volvieron una especie de estándar hace 20 años, pero siempre se llevan a cabo con una cuidadosa agenda ante lo delicado que China considera el asunto.
Esta vez, China había instado a Obama a no reunirse con el monje de 75 años, tras señalar que la visita “daña seriamente las relaciones chino-estadounidenses”.
El Dalai Lama dijo el sábado que es crucial para Estados Unidos desarrollar una relación económica con China sin hacer a un lado los principios fundadores de la nación norteamericana.
“Hay que desarrollar relaciones cordiales y estrechas, principalmente en el ámbito económico, al mismo tiempo que salvaguardar los principios, esos valores universales de democracia y estado de derecho”, dijo, descalzo y sentado en posición de flor de loto, sobre una silla en la “suite” de un hotel. “En estos principios hay que permanecer firmes”.
China acusó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de dañar las relaciones entre las dos potencias mundiales al reunirse con el Dalai Lama y dijo que depende de Washington reparar los vínculos entre ambos, pero no amenazó con represalias.
Obama sostuvo una reunión de bajo perfil el jueves con el exiliado líder espiritual tibetano en la Casa Blanca, de cara a mayores tensiones con Pekín por la venta de armamento estadunidense a Taiwán, las políticas monetarias de China, las disputas de comercio y la censura de internet.
Pekín respondió con palabras vehementes como fue previsto, pero no mencionó mayores represalias que podrían profundizarlas tensiones.”El actuar estadunidense equivale a una seria interferencia en los asuntos internos de China y ha ofendido seriamente el sentir del pueblo chino y dañado seriamente las relaciones entre Estados Unidos y China”, indicó el portavoz del Ministerio de Defensa chino Ma Zhaoxu.
La información fue publicada en el sitio web del ministerio (www.mfa.gov.cn).Estados Unidos debiera “adoptar inmediatamente acciones efectivas para erradicar los efectos malignos” de la reunión, dijo Ma.”Utilizar acciones concretas para promover el desarrollo próspero y estable de las relaciones entre China y Estados Unidos”, precisó.
El reciente rencor chino por ésta y otras disputas podría complicar los esfuerzos de Obama por asegurar su ayuda en temas como la imposición de sanciones más severas sobre Irán.
China ha amenazado con sanciones por la planeada venta de armas estadounidenses a Taiwán.
Pero el comunicado de Pekín sobre la reunión está en línea varios comunicados anteriores sobre los encuentros del Dalai Lama con líderes políticos extranjeros, incluyendo al ex presidente de Estados Unidos George W. Bush, lo que sugiere que líderes chinos podrían limitar su molestia a palabras de enojo
China instó a Estados Unidos a cancelar un encuentro previsto para la próxima semana entre el presidente Barack Obama y el Dalai Lama, la última fuente de fricción en las ya tensas relaciones entre ambos países.
La Casa Blanca dijo el jueves que Obama se reunirá con el exiliado líder espiritual tibetano el 18 de febrero, pese a las repetidas advertencias chinas de que una cita de ese tipo dañaría los lazos bilaterales.
“China se opone firmemente a que el Dalai Lama visite Estados Unidos y que los líderes de ese país se contacten con él”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Ma Zhaoxu, según una cita difundida por la agencia oficial Xinhua.
Los lazos entre Pekín y Washington se han tensado por temas que van desde el comercio y el valor del yuan al plan de Washington de vender armas por 6.400 millones de dólares a Taiwán, la isla que China considera como una provincia y que declaró de manera ilegítima su independencia.
China se comprometió la semana pasada a imponer sanciones no especificadas a las compañías estadounidenses que vendan armas a Taiwán, así como a reducir los contactos entre las fuerzas armadas de ambas potencias.
Funcionarios de alto rango del Ejército chino han propuesto que su país aumente su gasto de defensa y venda algunos bonos estadounidenses para castigar a Washington por su última ronda de ventas de armas propuestas a Taiwán.
Pese a esto, funcionarios estadounidenses dijeron el jueves que Pekín había autorizado que un portaaviones, el USS Nimitz, visite Hong Kong la próxima semana, en una aparente concesión de China.
Con ese telón de fondo, la reunión planeada desde hace tiempo con el Dalai Lama ha incrementado la ira de Pekín, que considera al líder espiritual como un peligroso separatista responsable de fomentar la agitación en el Tíbet.
“Instamos a que Estados Unidos entienda plenamente la alta sensibilidad de los asuntos relacionados con el Tíbet, honre su compromiso de reconocer al Tíbet como parte de China, y se oponga a la ‘independencia del Tíbet’”, dijo Ma
Francia no desea interferir en los asuntos chinos, pero Beijing debe mostrar más tolerancia por los valores democráticos del país europeo, afirmó el martes el primer ministro francés François Fillon en un viaje a la capital china para fortalecer los lazos debilitados por diferencias sobre el Tíbet.
Las relaciones se deterioraron el año pasado tras las caóticas protestas de los tibetanos exiliados y otros activistas durante el pasaje de la antorcha olímpica por París y después que el presidente francés Nicolas Sarkozy recibió y conversó con el Dalai Lama, el líder espiritual tibetano exiliado.
Los vínculos han mejorado desde que Sarkozy y el presidente chino Hu Jintao se reunieron en cumbres internacionales en abril y septiembre y que el gobierno francés prometió rechazar la independencia tibetana “de cualquier forma”.
“Es cierto que ha habido algunos malentendidos entre China y Francia anteriormente… y los hemos aclarado. Ahora deseamos construir nuestra relación sobre la base del respeto mutuo”, dijo Fillon en respuesta a la pregunta de un estudiante en la Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Beijing, donde pronunció un discurso.
“China es un país grande que necesita resolver sus problemas por sí mismo. Está mal suponer que desde el exterior cambiaremos alguna parte de la vida de China”, afirmó.
“Del mismo modo”, prosiguió Fillon, “Francia es una democracia muy antigua y tenemos libertad de palabra y todos pueden expresarse como lo desean. Esta es nuestra tradición y el gobierno chino debería comprenderlo”.
En una conferencia de prensa posterior, el primer ministro francés dijo sentir que había logrado su objetivo de reencauzar las relaciones bilaterales.



