El presidente de Irán Majmud Ahmadineyad afirmó el sábado que las sanciones internacionales contra su país por su programa nuclear sólo lo han fortalecido pues la han convertido en una nación autosuficiente.
En un discurso que ofreció el sábado, el presidente iraní señaló también que la presión estadounidense sobre Irán ha fracasado y ha aislado a Washington aún más ante los ojos del mundo.
El presidente Barack Obama había señalado el jueves que seis potencias mundiales que analizan el programa nuclear iraní desarrollarán un nuevo paquete de medidas realmente punitivas ante la negativa del gobierno de Teherán de suspender su planta de enriquecimiento de uranio en las próximas semanas.
China no confirmó informes estadounidenses de que habría retirado su oposición a la aplicación de posibles sanciones de las Naciones Unidas contra Irán.
China posee poder de veto en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y su respaldo sería clave para aprobar una nueva resolución que contemple sanciones
Irán dificulta la “reconciliación nacional” palestina, estimó el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, en entrevista con un diario brasileño en la que afirma que no necesita mediación de Brasil para dialogar con Hamas y pide que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva aborde el tema palestino durante un próximo viaje a Teherán.
“Actores influyentes de la región dicultan la reconciliación nacional, particularmente Irán, que no se muestra interesado en el diálogo palestino basado en una agenda palestina”, dijo Abas al diario O Estado de Sao Paulo, que lo entrevistó por escrito durante una gira de Lula a Medio Oriente esta semana.
“Para nuestro diálogo con (el movimiento islámico) Hamas, tenemos a nuestros hermanos árabes, que han sido muy activos”, añadió el dirigente, declinando ofertas de mediación en las tensiones internas palestinas formuladas por el gobierno brasileño.
Abbas dijo además que “América Latina puede tener un papel constructivo” en promover una reanudación del diálogo entre Israel y los palestinos, “si para de comerciar con los asentamientos de Israel, si no reconociera a Jerusalén y otras áreas palestinas ocupadas como territorios de Israel, si no emitiera pasaportes y certificados de nacimiento para los ocupantes de esas áreas y si advirtiera a sus ciudadanos que no inviertan ni se muden para los asentamientos”.
“América Latina puede actuar como una tercera parte, lo cual incentivaría a Israel a retirarse de los territorios palestinos”, resumió el dirigente consultado sobre si prefería que el estacando proceso de paz en la región contara solo con mediación de Estados Unidos o si otros países como Brasil podrían ayudar.
Lula realizó esta semana una gira que lo llevó a Israel y a los territorios palestinos, durante la cual volvió a dejar en claro el interés de su país de involucrarse en la búsqueda de la paz en Oriente Medio.
Brasil, que busca posicionarse como candidato a un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ante una eventual reforma del máximo órgano de decisión de esa institución, desarrolla una fuerte ofensiva diplomática en esa región.
Lula tiene previsto viajar a Irán en mayo.
Irán se declaró este miércoles dispuesto a intercambiar, en una sola vez y en su territorio, 1.200 kg de uranio enriquecido a 3,5 % por combustible nuclear para su reactor de investigación científica, lo que aparece como una flexibilización de su posición.
“Estamos dispuestos a dar 1.200 kg (de uranio enriquecido a 3,5%) para recibir simultáneamente 120 kg de combustible enriquecido a 20%” para el reactor de investigación médica de Teherán, “pero a condición que el canje se haga en Irán y de manera simultánea”, declaró Ali Akbar Salehi, director de la Organización Iraní de Energía Atómica (OIEA), citado por el diario Javan.
Esta es la primera vez que Irán evoca el intercambio en una sola vez de tal cantidad de uranio débilmente enriquecido por el combustible nuclear que necesita para su reactor de investigación médica.
La cuestión de las reservas de uranio es tema central del contencioso entre Irán y los países occidentales, que sospechan que quiere dotarse del arma atómica so pretexto de programa civil, lo que el gobierno iraní desmiente.
Hay que señalar que para fabricar una bomba atómica se necesita combustible enriquecido a 90%.
Irán tiene el “derecho” de enriquecer uranio hasta 100% pero no va a hacerlo porque “no lo necesita”, recalcó Salehi.
Según el último informa de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Irán poseía a fines de enero 2.065 kilos de uranio débilmente enriquecido, del que produce poco más de cien kilos por mes.
Irán rechazó un proyecto de acuerdo presentado en octubre pasado que preveía que entregara a Rusia 1.200 kilos de su uranio para que fuera enriquecido y luego transformado por Francia en combustible para su reactor de investigación.
El gobierno iraní alegó entonces que el proyecto de acuerdo no le daba las garantías necesarias de la entrega del combustible.
Tras ello presentó una contrapropuesta para un intercambio gradual.
A raíz del bloque de las negociaciones, Irán empezó a enriquecer su uranio a 20% a principios de febrero, declarándose dispuesto al mismo tiempo a cesar de hacerlo si las grandes potencias aceptaban el canje con las condiciones iraníes.
“Irán propuso entregar uranio por lotes de 400 kilos, pero (los países) que deben fabricar el combustible nos dijeron que la producción de tal cantidad” no es interesante desde el punto de vista económico, declaró Salehi el miércoles.
Agregó que la AIEA podía precintar los 1.200 kilos uranio para preparar el intercambio y tenerlos bajo su control hasta que se realice el canje.
Las potencias occidentales, en particular Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, tratan de imponer nuevas sanciones a Irán, que se agregarían a las adoptadas ya por el Consejo de Seguridad de la ONU, a raíz de su actitud respecto al programa nuclear
Mientras Estados Unidos se prepara para retirar sus fuerzas de Irak, se dice que Irán trabaja duro para llenar un potencial vacío de poder y esos esfuerzos enfrentan su primer gran desafío en los comicios del domingo, en los que Teherán apoya a candidatos de posturas conservadoras, contra una coalición moderada.
Irán, mayoritariamente chiíta, tiene aliados fiables en Siria, en el Jezbolá que opera en Líbano y en Hamas, la milicia que controla Gaza. Una mayor influencia en Irak ampliaría el poder regional iraní, intranquilizando a Israel y diezmando potencialmente la capacidad de potencias sunitas como Arabia Saudí y Egipto. Pero es la presunta intromisión política de Irán -descrita por el embajador estadounidense Christopher Hill como un “involucramiento malévolo”- lo que más preocupa a los funcionarios norteamericanos e iraquíes.
De acuerdo con un prominente funcionario iraquí de seguridad, quien tiene acceso a reportes de inteligencia, fue la influencia iraní lo que hizo posible la alianza electoral entre dos rivales chiítas -los sadristas, seguidores del clérigo Muqtada al-Sadr, quien según algunos reportes vive en Irán, y el Consejo Supremo Islámico Iraquí, apoyado por Teherán.
No hay encuestas fiables, pero la coalición chiíta, encabezada por clérigos y autoproclamada Alianza Nacional Iraquí, tendría buenos resultados en su contienda contra el primer ministro Nouri al-Maliki, un moderado cuyo bloque es dominado por los chiítas, pero incluye también a sunitas y curdos. El bloque que gane la mayor cantidad de escaños en el parlamento de 325 miembros podrá nominar al próximo primer ministro.
Otra factor que revela la creciente influencia iraní es que los sadristas se han abstenido de apoyar una agenda árabe excluyente y han dejado de condenar los nexos con fuerzas extranjeras, incluido Irán, un país no árabe. Los sadristas, que surgieron en el 2003, solían ser enemigos acérrimos del Consejo Supremo Islámico Iraquí. Los simpatizantes de ambos grupos se enfrentaron en las calles incluso en el 2008.
Los iraníes presionaron además a al-Maliki para que se uniera a la alianza, pero el primer ministro se negó, dijo un funcionario de seguridad, quien solicitó permanecer en el anonimato por no tener autorización de revelar los hallazgos. El gobierno de Al-Maliki ha sugerido que los estadounidenses y los iraníes libran una lucha mediante terceros en territorio iraquí. Si Irán logra que sus candidatos se impongan en los comicios y los estadounidenses se apegan al cronograma de retirar a todas sus fuerzas hacia finales del año próximo, Teherán habrá alcanzado una meta relevante, un Irak libre de las fuerzas y de la influencia de Estados Unidos, y dispuesto a buscar coincidencias con un gran vecino que siempre estará ahí.
La situación representaría un vuelco respecto de lo ocurrido en la década de 1980, cuando Irak, más pequeño pero mejor armado, libró una guerra de ocho años con Irán. “La república islámica intentará mantener su influencia mediante varios medios, incluido el auspicio político, la cooperación económica y la inversión, así como los vínculos religiosos y el apoyo armado a los insurgentes chiítas”, advirtió Alireza Nader, de RAND Corp., un centro de investigación con sede en Washington.
La meta final, según Nader, es que Irak sea dominado por los partidos chiítas que siguen políticas acordes con los intereses de Irán.
Los árabes sunitas de Irak dicen que Irán estuvo detrás de la proscripción de casi 500 candidatos, la mayoría de esa rama religiosa, quienes no pudieron postularse por sus presuntos vínculos con el Partido Baath de Saddam Hussein. Teherán niega las acusaciones de que fomente la violencia o interfiera en Irak.
Pero el principal comandante estadounidense en Irak, general Raymond Odierno, ha mencionado que algunos datos de “inteligencia directa” muestran que dos prominentes políticos chiítas a cargo del panel, que impidieron la participación de los candidatos – Ahmad Chalabi y Ali al-Lami – tienen vínculos con Teherán. Los milicianos chiítas financiados y entrenados por agencias leales al régimen clerical de Teherán han matado a cientos de soldados estadounidenses en Irak, frecuentemente con bombas colocadas en las carreteras. Estados Unidos considera que esas bombas fueron proporcionadas por Irán.
También ha habido ataques constantes mediante cohetes contra las bases estadounidenses. “Irán tiene una clara influencia sobre todo Irak”, dijo el prominente político sunita Osama al-Nujaifi, entrevistado por la televisión la semana pasada. “Interfiere en los asuntos del parlamento, del gobierno y de las fuerzas armadas”.
Irán no es el único vecino interesado en las elecciones. Arabia Saudí, Siria y Turquía figuran entre las naciones que estarían apoyando discretamente a sus facciones predilectas. “Dado que no se ha resuelto nada fundamental en Irak, es natural que los participantes regionales quieran ingresar”, dijo Peter Harling, del International Crisis Group, un centro con sede en Bruselas.
Los presidentes de Siria, Bashar al Asad, e Irán, Mahmud Ahmadineyad, se mostraron, hoy en Damasco, desafiantes ante Estados Unidos al que instaron a abandonar la región.
“Nosotros decimos que sus esfuerzos por imponer su hegemonía en la región han llegado a un callejón sin salida y a un estado de frustración, por lo que tienen que irse y librarnos de su mal”, dijo Ahmadineyad en una rueda de prensa celebrada con su homólogo sirio.
Asimismo, subrayaron que las relaciones bilaterales continuarán “fuertes e intactas”, a pesar de los “consejos” de EU para que Siria se distancie de Irán.
“Esperamos que no nos den consejos o lecciones sobre nuestra región o nuestra historia porque sabemos más que ellos”, dijo Al Asad en la rueda de prensa conjunta, tras la firma de un acuerdo para suprimir los visados para viajar entre Siria e Irán.
Al Asad respondía así a una petición de la secretaria de Estado de EU, Hilary Clinton, que había instado a Damasco a que se distanciara de Teherán.
“Nuestra respuesta a esta petición es que hoy hemos firmado un acuerdo entre los dos países para abolir los visados de entrada”, dijo el presidente sirio.
Esta demostración pública de unidad, que coincide con la celebración en el mundo musulmán del aniversario del nacimiento del profeta Mahoma, se produce en un momento en el que Washington estudia endurecer las sanciones contra Irán para que detenga su programa nuclear.
Durante la rueda de prensa, Ahmadineyad también insistió en que se ha terminado “el tiempo en el que EU emitía órdenes desde ultramar. Ahora los pueblos gobiernan la región”.
Además, el presidente iraní insistió en que se está formando en Oriente Medio un frente compuesto por Siria, Irán y Turquía, y al que posiblemente se uniría Irak.
“Existe una armonía entre Siria, Irán y Turquía y, si Dios quiere, Irak se unirá a ella. Esta armonía se enfrenta a quienes quieren imponer la hegemonía en la región”, dijo Ahmadineyad.
Por otra parte, el ultraconservador líder iraní advirtió de nuevo a Israel, e insistió en que un eventual ataque contra Siria desembocaría en el fin de Estado israelí.
“Si la entidad sionista (Israel) repite los ataques del pasado, esto significará su expulsión. Si continúan por el camino equivocado no encontrarán lugar en la región”, subrayó Ahmadineyad, antes de instar a los israelíes a recapacitar.
A este respecto, Al Asad remarcó que su país “está en todo momento preparado para hacer frente a una eventual agresión de Israel”.
La visita de Ahmadineyad, que sólo se prolongará unas horas, coincide con un renovado acercamiento entre Damasco y Washington, que no oculta sus deseos de que Siria se aleje de la esfera de Irán, el principal aliado de Damasco en la región.
Asimismo, se produce en un momento en el que ha aumentado el tono de las declaraciones entre Israel, por un lado, y Siria y Líbano, por otro.
El pasado 3 de febrero, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, manifestó que era vital volver a las negociaciones de paz con Siria porque, de otro modo, se podía llegar a la guerra.
En respuesta, el ministro de Exteriores sirio, Walid al Mualem, advirtió de que, en caso de guerra, esta llegaría hasta las ciudades israelíes
Irán ha seleccionado lugares potenciales para 10 nuevas plantas de enriquecimiento nuclear y la construcción de dos de ellas podría comenzar este año, informó el lunes un funcionario de energía nuclear.
“Hemos seleccionado cerca de 20 emplazamientos y entregado el informe sobre los mismos al presidente. No obstante, son sólo emplazamientos potenciales”, declaró Ali Akbar Salehi, titular de la Organización de la Energía Atómica, según fue citado por la agencia de noticias ISNA.
“Deberíamos comenzar la construcción de dos plantas de enriquecimiento el próximo año (…) En los dos nuevos sitios, planeamos utilizar nuevas centrífugas”, agregó. El próximo año iraní comienza el 21 de marzo.
Irán anunció en noviembre sus planes para construir 10 nuevas plantas de enriquecimiento para igualar su actual complejo en Natanz.
El anuncio se produjo mientras Estados Unidos y sus aliados esperaban alcanzar un acuerdo para que Irán enriquezca uranio en el extranjero.
Washington teme que el programa nuclear iraní permita a Teherán desarrollar armas nucleares.
Irán niega dicha intención y afirma que sólo busca generar electricidad.
Los analistas son escépticos sobre si Irán, que tiene problemas para obtener materiales y componentes en el exterior, sería capaz de equipar y operar 10 nuevas plantas.
Consideran la afirmación de Irán de que las plantas estarán funcionando en pocos años una distracción en la disputa nuclear con Occidente.
Salehi dijo que el presidente Mahmoud Ahmadinejad anunciaría el 9 de abril qué tipo de centrifugadoras va a ser usado en las nuevas instalaciones.
Estados Unidos y sus aliados esperan obtener nuevas sanciones de Naciones Unidas impuestas a Irán en las próximas semanas por su actividad continuada de enriquecimiento de uranio



