El año pasado fue el peor en las dos últimas décadas para la repatriación voluntaria de personas refugiadas, informó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Al dar a conocer en México el informe “Tendencias Globales 2009”, la representación de la ACNUR en este país señaló que conflictos prolongados como los de Afganistán, Somalia o el Congo, así como problemas como los de Sudan e Irak dificultan la repatriación voluntaria.
Durante 2009 sólo 251 mil refugiados en el mundo volvieron a sus hogares, lo que representa la cifra más baja desde 1990 y la mayoría de ellos permanecieron como refugiados por más de cinco años.
Además el número de personas desplazadas por conflictos graves dentro de sus propios países ascendió a 27 millones 100 mil personas, cuatro por ciento respecto al año anterior.
El número de refugiados en el mundo actualmente es de 15.2 millones de personas, y mientras el de desplazados es de 43.3 millones “la mayor cifra de personas desplazadas por conflictos desde mediados de los años noventas”.
El informe del ACNUR detalla que además están en curso más de un millón de solicitudes de personas que buscan refugio en otros países y Sudáfrica es el país más solicitado con 222 mil requerimientos.
En 2009 fueron admitidos en terceros países 112 mil 400 refugiados en Estados Unidos, Canadá, Australia, Alemania, Suecia y Noruega.
El país que más refugiados aceptó fue Estados Unidos con 79 mil 900 y Noruega fue el que menos con mil 400.
En cuanto a los países emisores los que más solicitudes presentaron fueron Nianmark, Irak, Bután, Somalia, Eritrea y la República Democrática del Congo
El comandante de las fuerzas estadunidenses en Oriente Medio, David Petraeus, ordenó una sustancial expansión de las operaciones militares clandestinas en Irán, Arabia Saudita, Somalia y otros países, publicó hoy el diario The New York Times.
Citando funcionarios de defensa y documentos militares, el rotativo indicó que la expansión de esas actividades tiene por objeto perturbar el funcionamiento de grupos militantes o neutralizar amenazas para Estados Unidos.
La orden secreta, a la que tuvo acceso el periódico, fue firmada en septiembre del año pasado por Petraeus.
El documento autoriza el envío de efectivos de Operaciones Especiales a naciones tanto amigas como hostiles en Oriente Medio, Asia Central y el Cuerno de África para recopilar información y establecer lazos con fuerzas locales.
Las fuentes del Times, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que la orden también permite labores de reconocimiento que podrían allanar el camino a posibles ataques militares en Irán si se incrementan las tensiones sobre el programa nuclear de ese país.
Si bien el gobierno del ahora ex presidente George W. Bush autorizó algunas actividades militares clandestinas lejos de las zonas de guerra, la nueva orden tiene por objeto hacer más sistemáticos y sostenidos esos esfuerzos, dijeron las fuentes.
Sus objetivos son construir redes que puedan “penetrar, perturbar, derrotar o destruir” a Al Qaeda y otros grupos militantes, así como “preparar el ambiente” para futuros ataques por parte de fuerzas estadunidenses o locales, señala el documento.
Sin embargo, la orden no parece autorizar ataques inmediatos en países específicos, apuntó el Times.
Al ampliar sus actividades secretas, las fuerzas armadas de Estados Unidos han buscado en años recientes librarse de su dependencia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y otros organismos de espionaje para obtener información en países en los que no hay una presencia significativa de tropas estadunidenses.
La orden de Petraeus prevé que pequeños equipos de soldados llenen los vacíos de información acerca de organizaciones terroristas y otras amenazas en Oriente Medio y más allá, especialmente por parte de grupos nuevos que estén planeando ataques contra Estados Unidos
Insurgentes islámicos atacaron con morteros el domingo un edificio de la capital somalí donde sesionaba el parlamento, generando una confrontación en la que murieron al menos 16 civiles, informó un funcionario médico.
Fuerzas gubernamentales reforzadas por soldados de la Unión Africana respondieron al ataque, bombardeando las posiciones insurgentes con morteros. Ningún legislador resultó lesionado ni muerto en la agresión, indicó Abdulají Hassan Barise, vocero de la policía.
Ali Muse, el director del servicio de ambulancias de Mogadiscio, informó que su equipo contó 16 cadáveres. Otras 31 personas heridas fueron llevadas a diferentes hospitales de la capital de Somalia.
Las sesiones anteriores del parlamento habían sido postergadas desde diciembre debido a las amenazas lanzadas por al-Shabab, un grupo de milicianos ligado a la red al-Qaida en esta anárquica nación del centro de Africa.
Varios legisladores han abandonado el parlamento de 550 escaños en Mogadiscio y se fueron a vivir a países vecinos debido a la inseguridad.
Los milicianos han asesinado a nueve legisladores en los últimos años por respaldar al gobierno pro occidental del jeque Sharif Sheik Ahmed, el presidente somalí. El gobierno no pudo ofrecerles protección, pues sólo controla una pequeña parte de Mogadiscio.
Somalia no ha tenido un parlamento ni gobierno efectivos en los últimos 19 años desde que líderes de facciones beligerantes derrocaron al dictador Mohamed Siad Barre en 1991.
Dos mil soldados somalíes serán formados a partir del 1 de mayo en Uganda por un contingente de la Unión Europea (UE) dirigido por España, una nueva misión destinada a apoyar al frágil gobierno de transición, enfrentado a los rebeldes en tierra y a la piratería en el mar.
El número de militares que los europeos entrenarán durante dos periodos de seis meses es significativo, puesto que el ejército somalí dispone actualmente de unos 10.000 hombres, explicó el jueves en Bruselas el coronel español Ricardo González Elul, al mando de la misión.
Un total de 141 efectivos procedentes de 13 países europeos tomarán parte de la operación, un contingente formado principalmente por españoles (38), franceses (26), italianos (18) y portugueses (15).
Los primeros equipos partirán de Madrid en un avión militar español rumbo a Kampala, la capital ugandesa, el próximo 23 de abril.
En el terreno, los formadores adiestrarán a dos grupos de un millar de militares somalíes durante sendos periodos de seis meses, en colaboración con las autoridades de Uganda, país al mando de la operación militar de la Unión Africana (UA) en Somalia, la Amisom, integrada por unos 5.300 uniformados.
Al cumplir su formación en el campo instalado en Bihanga, 250 km al oeste de Kampala, los somalíes, que también habrán sido instruidos en materia de derecho internacional, derechos humanos y protección de mujeres y niños, regresarán a Mogadiscio, donde la AMISOM se encargará de asignarles su misión.
Según el coronel González Elul, el objetivo es contribuir a que el gobierno federal de transición “tome a largo plazo el control de Mogadiscio y del país”, escenario de sucesivas guerras civiles, que no ha tenido un gobierno estable desde el derrocamiento de 1991 del presidente Mohamed Siad Barre.
Con un presupuesto de cinco millones de euros (6,6 millones de dólares), la nueva misión de la UE deberá empero demostrar su eficacia, habida cuenta de los medios limitados de que dispondrá, especialmente, por el hecho de que contará básicamente con armas ligeras para instruir a los militares somalíes.
“Lo importante es que los somalíes desarrollen las capacidades” necesarias para servir fielmente al gobierno de transición, defendió el coronel González Elul, argumentando además que es “poco probable” que los militares requieran armas pesadas para hacer frente a los rebeldes en Mogadiscio.
“¿Qué es mejor, entrenarlos o no hacer nada?”, insistió por su parte el jefe de la unidad de planificación estratégica de la UE, Didier Lenoir, instando a toda la comunidad internacional a incrementar sus esfuerzos en Somalia.
Los europeos defienden por otro lado que han ido con pies de plomo a la hora de seleccionar a los militares somalíes, asegurándose, con la ayuda de Estados Unidos, de que están libres de antecedentes criminales y buscando garantías de que no se unirán a la insurgencia a su regreso a la capital.
La UE ha ido incrementando su implicación en Somalia, que va desde una ayuda de 60 millones de euros acordada a la AMISOM hasta la puesta en marcha en 2008 de la operación naval Atalanta para atajar el fenómeno de la piratería.
España y Francia, los dos países que apoyaron con más vigor el lanzamiento de Atalanta, son también ahora los principales artífices de esta misión en tierra.
Además de los secuestros de barcos extranjeros por parte de los piratas, el gobierno federal de transición necesita el apoyo de la comunidad internacional para tratar de erradicar a los grupos rebeldes, especialmente los shebab, islamistas radicales próximos a Al Qaida, que dominan buena parte del país.
El pasado diciembre, un atentado islamista en Mogadiscio mató a 19 personas, entre ellas tres ministros del gobierno y dos periodistas
En el contexto de la lucha contra el narcotráfico, en México y Brasil se han dado casos en que fuerzas de seguridad invaden escuelas controladas por las mafias y libran ahí batallas, advierte un informe de la Unesco.
El documento titulado ‘Educación bajo ataque 2010′, preparado por Brendan O’Malley, analista de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), señala el problema.
Algunas escuelas sometidas al control del narcotráfico han sido escenario de enfrentamientos con la policía en el contexto de la guerra contra ese delito, señala, si bien sin ofrecer ejemplos concretos.
Se han dado casos en México y en Brasil donde ‘las fuerzas de seguridad invaden el establecimiento controlado por pandillas de narcotraficantes y libran allí su batalla’.
Sostiene que la ocupación de escuelas se ha dado no sólo en conflictos convencionales, sino también en lugares donde se libra una guerra contra las drogas.
En lo general, a nivel mundial se han dado ataques contra escuelas por grupos armados irregulares y en algunas ocasiones de tropas de los ejércitos regulares.
En concreto, entre enero de 2007 y julio de 2009 se cometieron actos de violencia en por lo menos 32 países, incluyendo Asia Menor, Oriente Medio, Sudamérica, el Caribe, el Lejano Oriente y Africa.
Entre los países que sufrieron ataques en escuelas están Afganistán, Colombia, República Democrática del Congo, Haití, India, Irán, Irak, Nepal, Pakistán, Tailandia, Somalia, Sudán y Zimbabwe.
El estudio aborda también el problema de los niños soldados que, según se estima, alcanzan la cifra de 250 mil en todo el mundo.
El intento de reclutamiento de menores cuando iban a la escuela ocurrió en 18 países
Mañana se cumplirán ocho años de la llegada de los primeros sospechosos de terrorismo a Guantánamo, donde permanecen 198 detenidos, con muchos de los cuales el gobierno de Estados Unidos aún no sabe qué hacer.
El 11 de enero de 2002 tocó tierra en Guantánamo un avión militar con veinte hombres, que viajaron encapuchados y amarrados con correas al suelo de la nave, y fueron internados en una especie de jaulas.
Su llegada transformó una base de segunda categoría, con una dotación militar escasa, en el penal más defendido y polémico del mundo.
El aniversario ocurre diez días antes de la fecha límite que se impuso el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para vaciar las celdas, una promesa que no cumplirá, como admitió.
La orden del cierre fue uno de sus primeros actos tras llegar a la Casa Blanca, un anuncio cargado del simbolismo de la ruptura con la política de su antecesor, George W. Bush, que quiso convertir a Guantánamo en un lugar al margen de las leyes estadunidenses y del derecho internacional.
Pero Obama no contó con la resistencia de miembros del Congreso, incluso de su propio partido, a traer a algunos de los detenidos a Estados Unidos, al tiempo que sobreestimó la disponibilidad de sus aliados a aceptar a otros reclusos.
Las organizaciones de derechos humanos usaron hoy el aniversario para presionar a Obama para que no ceda a las demandas de los que prefieren el status quo.
El Gobierno “debería renovar su promesa de cerrar la prisión de forma rápida y responsable”, dijo la asociación Human Rights Watch en un comunicado.
Y Human Rights First, otra asociación humanitaria, recalcó que “cada día que el penal está abierto es un regalo para la máquina de propaganda de Al Qaeda”.
La tarea de encontrar un destino a los prisioneros se le ha complicado al gobierno con el atentado fallido contra un avión con destino a Detroit el día de Navidad, presuntamente llevado a cabo por un nigeriano entrenado en Yemen



