SEP y comida chatarra

January 29, 2010

La Secretaría de Educación Pública (SEP) “trabaja fuertemente” en la elaboración de lineamientos para el expendio de alimentos y bebidas para niños en las escuelas de educación básica, a aplicar en todo el país, ya que existe una dispersión normativa “extraordinaria y heterogénea”, afirmó el secretario Alonso Lujambio Irazábal durante la presentación del Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad.

“En relación con la regulación para el expendio de alimentos y bebidas en las escuelas, menos de la mitad del país; es decir, 14 entidades han introducido a su marco legal alguna disposición, casi todas en los últimos tres años”, dijo el titular de la SEP.

“Hay 19 estados de la federación que han regulado el tema mediante circulares, lineamientos o reglamentos, en adición, en algunos casos, a sus leyes de educación o de salud”.

Habrá una serie de foros, los cuales están en ciernes, informó José Ángel Córdova, secretario de Salud, para definir qué incluir en esos lineamientos.

“En los foros va a participar la industria, el sector productivo y el sector social. Ahí vamos a tener que reunirnos con las asociaciones de padres de familia para las modificaciones que se tendrán que hacer, y la participación de ellas en las acciones que se den en las escuelas, en relación a las cooperativas”.

Normas y regulaciones

Actualizar normas y regulaciones sobre alimentos y publicidad; promover incorporación de agua simple potable en desayunos escolares y despensas; realizar actividad física al menos 30 minutos diarios en los escolares (para ello distribuirán Guías de Activación Física); garantizar la instalación de bebederos en escuelas públicas y colocar sistemas de purificación de agua; promover y facilitar la disponibilidad de agua y bebidas no alcohólicas en colaboración con la industria alimentaria; impulsar un acuerdo secretarial para el expendio de alimentos y bebidas en tiendas y cooperativas escolares de educación básica para una sana alimentación, y analizar instrumentos hacendarios encaminados a promover el consumo de alimentos saludables, son algunas de las acciones que inician con la firma del acuerdo.

Para resolver el tema de los expendios que venden productos “chatarra” en las escuelas desde hace tres años “hemos tenido reuniones con productores de este tipo de alimentos para que los contenidos se vayan modificando”, informó Córdova.

Armando Paredes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ofreció continuar el proceso de innovación y desarrollo de nuevos productos y reformular los existentes para tener mejores opciones, con mayor y más clara información sobre la composición nutrimental de alimentos y bebidas.

Entrevistado en Los Pinos, Córdova indicó que habrá cambios en la presentación de productos e incluso modificarían las porciones que se venden en los restaurantes, y hasta se incluiría el retiro de saleros.

Lujambio informó que la SEP hizo el documento Lonchera saludable, editó el libro Planes y alimentación, Manual de menús, y distribuyeron en bibliotecas escolares los títulos: Qué tienen de bueno las verduras, Asuntos de mucho peso, No por mucho masticar y Manos a la olla.

El sector salud en riesgo

El presidente Felipe Calderón advirtió que la obesidad es un problema “explosivo” que pone en riesgo la salud de las personas y al sistema de salud del país, cuya atención cuesta anualmente 40 mil millones de pesos al erario y costos indirectos en productividad de hasta 23 mil millones al sector productivo.

“El sobrepeso y la obesidad ponen en riesgo la sustentabilidad del sector salud. De seguir este problema será imposible en el futuro atender a todas las personas que padezcan enfermedades cardiovasculares o diabetes, por los costos que significa”.

Al encabezar en la explanada Francisco I. Madero de la residencia oficial de Los Pinos, el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad, Calderón llamó a todos los gobiernos y a la sociedad a “echar los kilos” para detener este problema.

El sobrepeso y obesidad repercuten en la vida económica del país, ya que los costos indirectos en productividad de los trabajadores son de 23 mil millones de pesos anuales, dijo Calderón.

“El 70% de los adultos en México y 4.5 millones de niños entre cinco y 11 años están excedidos de peso (…) de 1980 a la fecha, el porcentaje de mexicanos con sobrepeso u obesidad se triplicó”

En los últimos dos años, el nivel de desempleo de los egresados de las universidades del país se incrementó por arriba de 2%, mientras que el nivel salarial promedio que alcanzaron los licenciados en 2009 fue de 7 mil 500 pesos mensuales, a pesar de que los universitarios tenían ocho años de educación adicional a los que tiene el resto de la población en México.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) identificó 16 “carreras críticas con exceso de oferta de egresados”, lo que hace que se produzcan empleos con salarios más bajos y sea más difícil obtener un puesto en esas áreas.

Son las carreras de Contaduría, Administración, Derecho, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería en Computación e Informática, Arquitectura y Urbanismo, Comunicación y Ciencias Políticas, entre otras, las carreras saturadas en las que se registran más de 135 mil egresados por cada puesto de trabajo.

En promedio, 55 de cada 100 egresados de las instituciones de educación superior del país trabajan en un área diferente a la que estudiaron, y se subemplean en quehaceres como taxistas, choferes de microbuses, taquerías o el comercio ambulante. En el caso de las “carreras críticas”, la SEP ha señalado que el nivel de desempleo en el área de especialización puede llegar a 8 por cada 10 egresados.

El documento La educación superior: situación actual y perspectivas, de la subsecretaría de Educación Superior que encabeza Rodolfo Tuirán, establece diversos grupos de empleabilidad entre los universitarios.

Uno de esos grupos es el que forman aquellos que eligieron carreras cuyas expectativas de salario son las más bajas de todas las profesiones, además de que el mercado laboral tiene escasez de opciones de contratación.

Son Enfermería, Turismo, Ecología, Nutrición, Historia y Diseño Gráfico las profesiones en las que los ingresos promedio mensuales se sitúan en rangos por debajo de los 2 mil pesos, equivalente al salario mínimo (mil 600 pesos), hasta alcanzar un máximo de 7 mil 500 pesos al mes.

Especializados, pero en el olvido

En otro bloque se ubican aquellas carreras que por su alta especialización tienen una alta demanda, pero que no son apreciadas en el mercado laboral como para obtener ingresos altos. Ahí se ubican Educación Física y Deporte, Teología y Religión, Artes Escénicas, Agronomía y Finanzas.

Quienes se especializaron en Ingeniería del Transporte Aeronáutico o Naval Piloto, durante 2009 obtuvieron la mejor remuneración promedio del país, al obtener casi 16 mil pesos mensuales. Le siguieron los expertos en Ciencias Biomédicas, con 12 mil pesos, y los expertos en Economía, con ingresos por arriba de los 10 mil pesos.

A pesar de que el país se ha llenado de universitarios que se convirtieron en médicos, administradores, abogados, ingenieros civiles, eléctricos, actuarios e ingenieros mecánicos y textiles, son también las áreas para las que empresas públicas o privadas abrieron el mayor número de puestos de trabajo.

El alto número de egresados (de entre 45 mil a más de 135 mil) hizo que el nivel de salarios ofrecidos fueran de entre 7 mil 500 pesos y 10 mil pesos mensuales, lo que resulta insuficiente para algunos y optan por buscar otra opción de trabajo.

Los posgrados no ayudan

El estudio refiere que si además un licenciado o ingeniero decidió hacer estudios adicionales de posgrados —lo que implica entre dos y hasta cinco años más de estudio—, los ingreso que obtuvieron en promedio al emplearse no fueron mayores.

Obtener un doctorado sí hizo que las posibilidades de ser contratado crecieran hasta en 75%, pero el salario promedio fue de 13 mil 250 pesos mensuales para ellos.

El ingreso promedio al mes de un técnico superior universitario, con dos años de estudio después del bachillerato, fue de 4 mil 967 pesos; el de un licenciado, 7 mil 497 pesos; el que obtuvo una maestría, 11 mil 208 pesos, y el de doctorado no llegó a 14 mil pesos.

En cuanto a prestaciones, el documento dice que tres de cada 10 técnicos superiores universitarios no recibieron ninguna, en tanto que 29 de cada 100 de quienes lograron un título de licenciatura no obtuvieron ningún tipo de apoyo de seguridad social durante su contratación. Aun cuando se presenta un título de doctorado, dos de cada 10 no gozan de prestaciones

La Secretaría de Educación Pública (SEP) impulsará en 2010 la modificación a las reglas básicas de la carrera magisterial, afirmó el titular de esa dependencia, Alonso Lujambio Irazábal.

El responsable de la política educativa del país detalló que en 2010 la dependencia a su cargo trabajará en la evaluación, profesionalización y entrega de estímulos a los maestros.

Precisó que la carrera magisterial es uno de los asuntos centrales para el futuro del sistema educativo mexicano.

Por ello se seguirá modificando el sistema magisterial y se tomarán las experiencias exitosas de otros países, para “ver cuáles pueden ser adaptadas a la singularidades mexicanas y aprender de esas experiencias para apuntalar nuestro sistema educativo”, explicó.

Consideró que para acompañar las modificaciones estructurales al sector educativo en ese y otros temas, es muy importante un diálogo productivo con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

En ese tema, destacó que una de las decisiones más importantes en materia educativa del presidente Felipe Calderón Hinojosa, en acuerdo con el sindicato magisterial, fue la de someter a concurso las plazas de los maestros de nuevo ingreso.

“Que la ocupación de plazas sea a partir de un concurso, a partir de los méritos que las personas prueben tener para entrar al sistema educativo y no a partir de un contacto o de un compadrazgo, de una compra o de la herencia de una plaza, y esta es una cuestión sine qua non para avanzar”, dijo.

Padres, a la escuela

No obstante, consideró que la sociedad no ha valorado lo suficiente “este cambio radical histórico respecto a prácticas pasadas que no apuntaban hacia la calidad del sistema educativo y que hoy van a contribuir a hacerlo”.

El titular de la Secretaría de Educación Pública comentó que el próximo año también se pondrá especial énfasis en el tema de la participación social en las escuelas, es decir, la aportación que realizan los padres de familia en los planteles educativos.

Agregó el funcionario que junto con el SNTE se analiza este tema, pues “no es imposible pensar en una modificación radical al sistema educativo mexicano, cuando solamente se coloca en el escenario a dos instancias: la autoridad educativa y el magisterio”.

Lujambio Irazábal dijo que en la medida en que tengan un acompañamiento más cuidadoso de otros actores sociales, sin duda van a lograr mejorar la calidad del sistema educativo.

Al hacer un balance del primer trienio de gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa en el sector educativo, el secretario de Educación Pública dijo que si bien este resulta positivo, existen muchos retos y tareas pendientes que se deben enfrentar con energía y mucho entusiasmo

El sobrepeso y la obesidad que presentan tres de cada 10 niños, de primaria y secundaria en el Distrito Federal “es más grave que la influenza AH1N1″, aseguró Luis Ignacio Sánchez, titular de la Administración Federal de Servicios Educativos en la Ciudad de México; por lo que los secretarios de educación del país junto a la Secretaría de Educación Pública (SEP) acordaron “poner fin a la comida chatarra en las escuelas”.

En el diagnóstico que la SEP realizó el año pasado al dar a conocer la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) se ubicó a poco más de 2 millones 730 mil niños que asisten a las escuelas públicas primarias con signos de sobrepeso.

El mayor número de niños con este problema aparece en el estados de México con 426 mil casos, le sigue el Distrito Federal con 243 mil casos y Veracruz con 164 mil 800 niños.

Frente a esa situación, los secretarios de educación de las 32 entidades del país, junto al titular de la SEP, Alonso Lujambio Irazábal, acordaron que a partir del 22 de enero de 2010 se emitirán una serie de lineamientos para regular la venta de alimentos y bebidas en las escuelas de preescolar, primaria y secundaria.

Al finalizar la XIX reunión nacional ordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, el subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez –yerno de Elba Esther Gordillo, presidenta del SNTE– dijo que corresponde a las entidades federativas cómo se organizan las tiendas escolares y las cooperativas escolares para que se venda comida saludable.
Informó que en el encuentro se integró un grupo de trabajo de los secretarios para crear los lineamientos y se convierta en un acuerdo secretarial “que ponga fin a la comida chatarra en las escuelas”.

El subsecretario dijo que cada una de las entidades regulará el consumo de “comida chatarra”, tal como lo ha realizado algunas entidades, como por ejemplo el Distrito Federal, en donde se ha modificado la ley para mejorar las bebidas y alimentos que se venden en las escuelas.
“La idea es promover la comida saludable en las escuelas y favorecer que en cada escuela existan reglamentos que impidan la venta de comida no nutritiva en las escuelas”.
El subsecretario Fernando González, anunció que también se estudia el tema de las sanciones que se aplicará en el caso de los planteles en los que se continúe con la venta de fritura, refrescos, galletas y bebidas endulzadas.
Luis Ignacio Sánchez comentó que el la preocupación por la obesidad y el sobrepeso es mayor que al que pueda generar la presencia del virus de influenza AH1N1.
El funcionario federal encargado de brindar los servicios educativos en la capital del país informó que en el primer semestre del ciclo escolar se presentaron 88 casos de niños con la epidemia, luego de que se reportaron 860 casos probables

Adds by Google