La evasión fiscal en el país se redujo 13.7 por ciento en los últimos ocho años y la tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA) se convirtió en la zona más vulnerable del sistema de recaudación fiscal federal, pues representa 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Así lo establecen los análisis realizados por los institutos tecnológicos Autónomo de México (ITAM) y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), que fueron entregados por la Secretaría de Hacienda a legisladores de la bancada del PAN en el Senado de la República.
“La eficiencia recaudatoria del SAT medida a través del modelo económico definido en este estudio muestra que la eficiencia recaudatoria en el ISR ha crecido a una tasa anual de 2.19 por ciento entre el primer trimestre de 2000 y el segundo trimestre de 2009; la del IVA, 4.44 por ciento, y la del IEPS, 3.24 por ciento. Estos resultados aíslan el efecto del PIB y de variables de política tributaria.
“El monto en recursos que significó la eficiencia recaudatoria pasó de 22 mil 500 millones en 2001 a 35 mil 700 millones de pesos en términos reales en 2008. Ese aumento fue de 58.7 por ciento.
“El incremento de la eficiencia recaudatoria del SAT, aunado a un desempeño generalmente positivo de la entidad recaudatoria (valorado con base en los principales indicadores de gestión que se analizan en este documento) ha resultado en una considerable disminución de la evasión fiscal. Entre 2001 y 2008 la evasión se redujo 13.7 puntos porcentuales, con lo cual la tasa de evasión global disminuyó de 37.1% de la recaudación potencial a un nivel de 23.4 por ciento”, precisa el estudio del ITAM.
En tanto, el análisis del ITESM añade que “los tratamientos especiales representan un gasto fiscal significativo. Los tratamientos especiales que se analizaron son los bienes y servicios a tasa cero por ciento, los bienes y servicios exentos, la tasa general de 10% en la zona fronteriza y el régimen de REPECOS
Las alzas en los precios de algunos productos, servicios, impuestos y tarifas públicas vigentes a partir de hoy propiciarán un aumento en la inflación, pero no provocarán una espiral inflacionaria, afirmaron analistas.
“Definitivamente la inflación se incrementará pero no causará una espiral inflacionaria, ya que hoy que estamos en niveles relativamente bajos de inflación”, aseguró la especialista de Base Casa de Bolsa, Gabriela Siller.
De hecho, dijo, el alza que se espera en algunos precios como consecuencia del Paquete Económico aprobado para este año es inflacionario y es por eso el Banco de México (Banxico) subió su pronóstico de inflación para 2010 a 5.25 por ciento.
Aún así se trata de un nivel en el que las espirales inflacionarias no se dan, subrayó la analista de Base Casa de Bolsa.
A su vez, analistas de Invex Grupo Financiero pronosticaron que la inflación en México podría colocarse en 5.16 por ciento durante 2010, debido al aumento en los impuestos y al incremento en el precio de la gasolina.
En tanto, especialistas de BBVA Bancomer esperan que las presiones inflacionarias para 2010 comiencen a materializarse influidas por los cambios fiscales y, en menor medida, por alzas en productos agrícolas.
De esta forma, la inflación promedio anual del país para este año que inicia sería de 4.7 por ciento con un cierre de año entre 5.0 y 5.5 por ciento, señalaron.
Días atrás, analistas económicos del sector privado revisaron al alza sus expectativas de inflación para 2010, de 4.86 a 5.04 por ciento y advirtieron que las presiones inflacionarias son uno de los elementos que podrían obstaculizar el crecimiento económico del país.
Consultados por el banco central, los grupos de análisis económico previeron que en enero la inflación general aumentará 0.7 por ciento y sería la mayor tasa mensual durante todo 2010.
De acuerdo con el Banco de México las mayores alzas por impuestos y precios públicos serán latentes desde inicios de año
La bancada del PAN en la Cámara de Diputados justificó el aumento a la gasolina y diesel que se aplicará de forma gradual durante 2010, al señalar que “esto servirá para homologar el precio internacional de los combustibles en México”.
El diputado federal del PAN e integrante de la Comisión de Hacienda, Pablo Rodríguez Regordosa, dijo que este aumento no afecta mucho a las clases populares.
Argumentó que el incremento que se presentó es mínimo y tiene justificación porque está destinado a disminuir los subsidios que el Gobierno federal da al precio de la gasolina.
En entrevista, el legislador aseguró que el incremento de ocho centavos a la gasolina Magna, que se hará efectivo a partir de hoy, y el de nueve centavos a la Premium y ocho centavos al diesel, son acciones que forman parte de la política de responsabilidad fiscal y presupuestal que tiene el Estado mexicano.
“Es una decisión del Ejecutivo federal donde el Congreso no tiene injerencia, pero creemos que hay una inequidad en el tratamiento mediático que se da a estos aumentos”, afirmó Rodríguez Regordosa.
Puso como ejemplo el caso del aumento al metro en el Distrito Federal —que subirá 34% en base al precio de 2 pesos por viaje— que es muy superior al incremento del 1% a las gasolinas mexicanas.
El diputado comentó que se deberá vigilar que estos incrementos mínimos a los combustibles no sean aprovechados por comerciantes y especuladores para elevar el precio de productos básicos
La burbuja inflacionaria de enero se verá atizada por una serie de incrementos en los precios de bienes y servicios administrados como la gasolina, diesel, gas y electricidad, así como en el transporte del Metro, Tren Ligero y el alza de impuestos como el IVA, ISR, IDE, predial, tenencia y el costo de las licencias y la verificación de vehículos en el Distrito Federal.
Estos incrementos traerán como consecuencia una cascada de alzas en los precios de otros bienes y servicios que podrían generar un incremento en la inflación de hasta medio punto porcentual tan sólo en el primer trimestre del año, de acuerdo a las proyecciones más recientes del Banco de México.
El aumento de bienes y servicios administrados a lo largo de 2010 generará un incremento en el alza de precios de hasta 1.75 puntos porcentuales, para cerrar el año con una inflación superior al 5%.
Los especialistas del banco central prevén que el efecto de los cambios tributarios sobre la inflación será relativamente reducido, siendo en contraste mayor el que se derive de los posibles cambios en la política de precios de los bienes y servicios administrados y de las actualizaciones anticipadas en tarifas y derechos locales.
Adicionales a los incrementos en gasolinas, gas y electricidad, este 1 de enero entran en vigor una serie de incrementos aprobados por el Congreso dentro del paquete fiscal para 2010, entre los que destaca el aumento del IVA de 15% a 16%, en sustitución de la propuesta inicial del gobierno de introducir un gravamen de 2% sobre las ventas de todos los bienes y servicios, con el fin de reforzar el combate a la pobreza.
Con este incremento al IVA, el gobierno federal espera recaudar cerca de 30 mil millones de pesos adicionales con el fin de cubrir parte del hoyo fiscal previsto para 2010 debido en parte a un menor precio internacional de crudo, así como a la caída de la producción de hidrocarburos.
Por el lado de los ingresos, los legisladores aprobaron un incremento al ISR de 28% a 30% del 2010 al 2012 a quienes tengan percepciones mayores a los 10 mil pesos mensuales. Con este ajuste las autoridades pretenden recaudar alrededor de 45 mil millones de pesos adicionales a lo aprobado para 2009.
En el caso del Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), la tasa sube un punto porcentual para llegar a 3% y disminuye el nivel de los depósitos exentos de 25 mil a 15 mil pesos.
Adicional a lo anterior, el Congreso de la Unión aprobó un impuesto de 3% a los servicios de telecomunicaciones, exentando la telefonía fija rural, a la telefonía pública y la interconexión.
También está previsto un impuesto a la cerveza de 26.5%; a juegos y sorteos de 30%; y a la venta de tabaco de dos pesos por cajetilla en tres años, 80 centavos los dos primeros y 40 centavos el último.
La cascada de aumentos de precios de bienes y servicios esperados para este año impactarán el poder adquisitivo de amplios sectores de la población que se han visto afectados por el creciente desempleo que provocó la recesión, por lo que la recuperación a partir de una reactivación del consumo y el mercado interno será más lenta y difícil en 2010, según los especialistas del banco central.
