Las armas que el narcotráfico usa en América Latina tienen origen en Estados Unidos, advirtió el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en declaraciones a la prensa costarricense.
Organizaciones narcotraficantes armadas están amenazando al poder militar de algunos países, lo que constituye uno de los temas de mayor complejidad en el combate a esa actividad ilegal, advirtió, Insulza al diario costarricense La Nación.
“Lo peor no es que las armas las produzcan malvados narcotraficantes, no: son armeros norteamericanos quienes venden las armas que después los narcotraficantes trasladan”, señaló Insulza, quien esta mañana finalizó una breve visita a Costa Rica.
“El flujo de armas desde el Norte no está siendo detenido. Sin acción en ese campo, vamos a tener un problema serio”, apuntó el funcionario de nacionalidad chilena, tras indicar que “hay que buscar formas de limitar la cantidad de armas que los narcotraficantes adquieren”.
“La lucha al narcotráfico tiene temas espinudos, no queda duda”, y “uno tiene que ver con que los grupos armados de narcotraficantes están en algunos países amenazando la hegemonía del Ejército”, advirtió.
En materia de combate al narcotráfico en Costa Rica, en el cuatrienio de mayo de 2006 a mayo de 2010, fueron decomisadas más de 94 toneladas de cocaína.
También fueron requisados en efectivo por lo menos 17.5 millones de dólares, unos 275 mil euros (alrededor de 373 mil dólares), y 513.8 millones de colones (unos 917 mil dólares); además, se incautaron al menos 390 armas y 367 vehículos, según información oficial.
Además, 312 organizaciones narcotraficantes fueron desarticuladas, 40 de ellas de accionar internacional y 272 nacionales -94 de éstas de carácter familiar.
La secretaría de Gobernación reconoció que en México los periodistas enfrentan serios riesgos al ejercer su profesión y aceptó la sugerencia que les hizo esta mañana el relator especial de la ONU, Frank La Rue, en el sentido de fortalecer la fiscalía especial para delitos contra la libertad de expresión, sin embargo el subsecretario de normatividad de medios de Segob, Héctor Villarreal insistió en que los gobiernos estatales deben ser “corresponsables” en la atención de este problema.
Sobre la situación que están enfrentando medios como el diario Imagen y La Jornada, en Zacatecas que han enfrentado amenazas por parte de los zetas quienes les han pedido que publiquen desplegados contra el ejército y de no hacerlo se arriesgan a ser atacados, Villarreal aseguró que el gobierno federal sí les ofreció protección y contra lo que ha trascendido en el sentido de que la gobernadora Amalia García no les ofreció protección, Villarreal aseguró que la protección que se les ofreció “es en coordinación con el gobierno del estado”.
En rueda de prensa a dos horas de que se lleve a cabo el informe a los medios por parte de los relatores de la ONU y la OEA, Villarreal señaló que en materia de protección a los medios es necesario fortalecer tres aspectos: mejorar la capacidad de respuesta policiaca frente a las amenazas del crimen organizado, lograr consensos más amplios con los gobiernos de los estados y también con los medios de comunicación
Colombia asiste a la cita de cancilleres de Unasur en Quito “sin mayores expectativas” de resultados, afirmó el canciller Jaime Bermúdez ratificando que Bogotá no se retractará de sus denuncias sobre la presencia de jefes de la guerrilla colombiana en Venezuela.
A pedido venezolano, los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tienen previsto reunirse el jueves por la tarde en la cancillería ecuatoriana en Quito, que ostenta actualmente la presidencia rotativa del grupo.
La cita es para tratar el último impasse entre Colombia y Venezuela, que rompió relaciones diplomáticas con Bogotá el 22 de julio, luego que el gobierno del presidente Alvaro Uribe denunciara ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) la presencia en territorio venezolano de jefes de las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Sobre la reunión de Unasur “realmente, no tengo mayor expectativa” porque el Secretario General del grupo, el ex presidente de Argentina Néstor Kirchner, “no va a asistir. Segundo, porque varios cancilleres delegaron en su vicecanciller. Tercero, porque las conversaciones que hemos tenido estos días entre los cancilleres de la región y las llamadas que he hecho, he encontrado que algunos no consideran conveniente esta reunión”, dijo Bermúdez antes de partir a Quito.
El ministro no detalló qué países de la región o funcionarios le manifestaron la inconveniencia de la cita en Quito o las razones para considerarla de esa forma.
En la reunión “Colombia va insistir en lo que es una necesidad, un mecanismo concreto y eficaz para evitar que las FARC y el ELN estén en Venezuela”, añadió el canciller en una entrevista con la radio Caracol.
Ante la solicitud venezolana de que Colombia retire sus denuncias, Bermúdez dijo que “la posición de Colombia es clara: nosotros no tenemos nada que retractar”.
Y sobre el llamado “plan de paz”, del que no se han revelado detalles y que el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, ha presentado esta semana en una gira relámpago por países de la región previa a la cita de la jornada en Quito, Bermúdez, sólo indicó que “un verdadero plan de paz pasa por la no intervención en los asuntos internos de otro país”.
“Un verdadero plan de paz pasa por capturar a los criminales donde quiera que estén, por impedir que cualquier grupo terrorista tenga un espacio físico o político en lugar alguno en el mundo”, dijo.
El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, descartó hoy que la crisis entre Colombia y Venezuela derive en una guerra, y enfatizó que su función no es alinearse con ninguno de los dos gobiernos.
“No creo que podamos hablar de guerra. Este es un continente que no tiene guerras desde la del Chaco, a principios del siglo XX. Sólo hubo confrontaciones no muy grandes entre Ecuador y Perú, entre El Salvador y Honduras”, dijo Insulza al diario El Mercurio.
En este sentido, señaló, “el sistema interamericano ha funcionado bien y espero que siga funcionando”.
Consideró que la afirmación del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de que con Colombia “a una guerra habría que ir llorando, pero habría que ir”, “es básicamente una expresión retórica que además implica que él no quisiera eso”.
“No creo que estemos más cerca de una confrontación en ningún caso”, aseveró Insulza.
Respecto a declaraciones del canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, de que se había advertido de la situación que se venía entre Colombia y Venezuela “por lo menos 3 o 4 veces…”, Insulza indicó: “yo hice las cosas que me pidió el canciller Patiño”.
Insulza dijo que habló con Colombia, pero “la verdad es que no había condiciones para suspender el Consejo (convocado por Colombia para denunciar a Venezuela). No había voluntad de Colombia. Las gestiones que no puedo hacer es suspender yo un Consejo”.
Respecto de la convocatoria a una reunión de emergencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para tratar el conflicto, Insulza indicó que siendo un tema regional, es una instancia válida para examinarlo.
“Si se considera que la Unasur es un buen lugar para tratar esto, está bien. Si de ahí sale un mediador que pueda resolver esta crisis, enhorabuena”, subrayó.
Insulza señaló que espera que cambie la situación de las relaciones entre Colombia y Venezuela, al asumir el nuevo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el próximo 7 de agosto.
“Una buena oportunidad” para mejorar las cosas podría ser la toma de posesión de Santos, dijo al considerar que “al inaugurarse un nuevo periodo (presidencial), de pronto hay mejor diálogo y nuevas conversaciones”
La Cumbre Extraordinaria del Sistema de Integración Centroamericano (Sica) respaldó políticamente al presidente de Honduras, Porfirio Lobo, y exhortó a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la cual se le suspendió debido al golpe de Estado ocurrido el año pasado, a reintegrar al país.
El respaldo dado a Honduras se tomó por “unanimidad” de los miembros del Sica, con la excepción de Nicaragua, país que no envió a ningún representante de gobierno.
La cumbre aprobó una Declaración Especial sobre Honduras, en la que expresa su “decidido respaldo y reconocimiento al compromiso y responsabilidad asumida por el presidente constitucional Porfirio Lobo para garantizar el respeto a la institucionalidad democrática, la vigencia del Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos en Honduras”.
Por otra parte, los representantes del Sica firmaron la declaración en la que se reconoce que Honduras ha participado y ejercido en la práctica los derechos y obligaciones como parte del Sica, ya sea a través de la cumbre Centroamérica-Unión Europea, cumbre de Panamá, Cumbre Sica-Corea y Cumbre Sica-Italia.
La declaración le pide a la OEA que “agilice y resuelva a la mayor brevedad posible la reincorporación” al seno de la organización continental.
La declaración de la sica está firmada por los mandatarios Mauricio Funes, de El Salvador; Álvaro Colom, de Guatemala; Laura Chinchilla, de Costa Rica; Porfirio Lobo, de Honduras, y Ricardo Martinelli, de Panamá. Cuenta también con las firmas del vicepresidente de la República Dominicana, Rafael Alburquerque, y del viceprimer ministro de Belice, Gaspar Vega.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, aseguró ayer que los países que integran ese organismo recibirán “positivamente” la decisión de Centroamérica de aprobar, con la ausencia de Nicaragua, el reingreso de Honduras al SICA
La Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas firmaron hoy un acuerdo de cooperación para establecer mecanismos de trabajo conjunto en temas vinculados a la mujer.
Mediante este acuerdo, la OEA y el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Mujer (UNIFEM) buscaran mejorar y ampliar la participación de las mujeres en una amplia gama de áreas.
Estas incluyen política económica, empoderamiento de la mujer, y el fortalecimiento de sistemas políticos democráticos y electorales y procesos de promoción de elecciones libres y limpias en el hemisferio americano.
Se incluyen también la lucha contra la pobreza y la exclusión social, con especial énfasis en la inclusión social de las mujeres y el fortalecimiento de las capacidades de los grupos más vulnerables, incluyendo minorías.
Busca eliminar también todas las formas de violencia contra la mujer; el desarrollo sostenible; diversidad cultural; y las acciones destinadas a garantizar el cumplimiento de los Objetivos del Desarrollo del Milenio.
El acuerdo fue firmado por el secretario general del órgano José Miguel Insulza, y por la directora de la UNIFEM, Inés Alberdi, durante una breve ceremonia celebrada aquí en la sede de la OEA.
Insulza dijo que con la firma del acuerdo “establecemos una importante alianza entre dos instituciones que comparten objetivos comunes y actúan en muy diversos espacios”.
Alberdi indicó por su parte que el acuerdo permitirá “colaborar más intensamente, fundamentalmente con las mujeres y los representantes de sus intereses en la región latinoamericana”.



