Estamos por ver una de las riñas del año, casi podría decir que una pelea estelar entre dos personajes que realmente no saben medir sus palabras.
Uno de ellos es el polémico y gran elocuente (sarcasmo) analista teológico y cardenal de Guadalajara, Jalisco, Juan Sandoval Iñigez, quien ya hemos visto desde la muerte del Cardenal Posadas Ocampo en la década de los noventas a las afueras del aeropuerto internacional de Guadalajara, en mas de una gresca de dimes y diretes con quien se deje.
El otro, es el jefe de gobierno capitalino Marcelo Ebrard Casaubon quien viene defendiendo y apoyando la boda entre homosexuales así como también los derechos de que adopten y, espero pacientemente la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que al final, voto y desecho todas las controversias contra dicha ley.
Bien, pues el cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñigez, comenzó a decir que era probable que los ministros estuvieran “maiceados” (termino coloquial para que se diga, están sobornados) por el jefe de gobierno (Marcelo Ebrad) y por ello le han aprobado esas leyes de sin razón.
Ni tardo ni perezosos los ministros votaron un punto de censura ante tal afirmación que es un re conveniencia pública.
El jefe de gobierno fue mas allá, dijo que daba un plazo para que se disculpara el cardenal Juan Sandoval Iñigez o mostrara pruebas o demandaría.
Como esta misma discusión ha proseguido y ahora es la el Episcopado quien ya también entro en polémica y dicen que ante una demanda ante las autoridades, se hablaría de censura y demás, se menciona ahora que Marcelo Ebrard podría ser excomulgado.
Ya respondió y dice que si lo llegasen a hacer (o sea prohibirle el comulgar), iría a ver al mismísimo Benedicto XVI apoyado en el derecho canónico.
Aquí digo algo, que re brutos son los dos, el cardenal Juan Sandoval Iñigez por echarse a medio país encima que no ven con malos ojos el que en un estado (que en su mayoría no son defeños sino gente de otras latitudes) del país permitan las bodas y la adopción a matrimonios homosexuales, el paradigma de familia ha cambiado y es una realidad se quiera o no ver, pero bueno, son ejemplos así de señalamientos tan duros contra esto que en los ojos del mundos e llama tolerancia y respeto y ceguera y silencio ante casos de pederasteria los que han llevado a la Iglesia Católica al desprestigio y abandono de sus feligreses.
Y el otro, Ebrard jefe de gobierno, de querer llamar la atención y responderle a un jerarca eclesiástico del país de un estado que ni figura el PRD como lo es Jalisco, defendiendo el mercado que es el DF donde el gobierno y además, es mayoría, donde los daños polémicos y políticos serán compartidos, debiendo llamar a la mesura para así, mostrarse ante el país no como alguien que no se deja y responde y sabe que hacer buscando la confrontación en el país Guadalupano… se está echando a la mitad del país encima.
¿Pues que no don Marcelo tiene aspiraciones rumbo a la presidencia?
Estas discusiones bizantinas no ayudan.
Juan Sandoval Iñiguez ahora es quien va contra la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
¿La razón? Simple, los matrimonios entre homosexuales que ya se dijo no solo son legales sino también deben ser reconocidos en todo el país.
Hace unas horas se retomo el debate en el pleno de la SCJN sobre el apartado de la posibilidad de adopción por parte de parejas homosexuales, de niños y así se tengan hijos, pero lo que nos atañe en este escrito es que el cardenal Sandoval, se extralimito.
¿Por qué permitirle a un prelado que sea un pelado con la autoridad?
Dijo a la letra versa:
“Marcelo Ebrard junto con organismos internacionales maiceó a los magistrados de la Suprema Corte, que recibieron dádivas”
Y pregunto, ¿se vale?, la libertad de expresión contenida dentro de las garantías individuales en México es un derecho humano, pero discúlpenme el insulto a la máxima corte de la nación en un tema como este, es un insulto.
Y si ya sabemos que Sandoval Iñiguez es así y que con ignórenlo sería suficiente pero la Secretaria de Gobernación no se mete y no quiere hacerlo ya que es un golpeteo por efecto carambola a Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del DF, que ya dijo tiene claro interés de ir por la candidatura por la presidencia en el 2012.
Ah pero eso sí, ante todos los problemas que legisladores, gobernadores, secretarias de estado y particulares lleven a la SCJN, valga lo que esta ocurriendo, la judicialización de todo lo que ocurre en el país, esta desgastando a la corte y por ende, perdiendo su estatus.
Estas actitudes no ayudan y si el gobierno federal le falta “arrestos” para hacerlo Yo lo digo.
SEÑOR JUAN SANDOVAL IÑIGUEZ, SI TIENE PRUEBAS DE SUS PALABRAS PRESENTELAS SINO, CALLESE, MENTIROSO HOMOFOBO.
Firma el autor de este escrito y director de este blog, El Enigma
El secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, dijo el domingo que no cree que la ley de Arizona para combatir la inmigración ilegal tenga motivaciones racistas, pero agregó que teme que su aplicación lleve a incidentes de etiquetación racial.
Holder dijo además que Estados Unidos tiene un problema nacional de inmigración que no puede ser resuelto con “una solución individual para cada estado”.
Dijo que entiende la frustración que motivó la ley de Arizona, pero advirtió que el país pudiera caer en circunstancias en las que algunas personas sean interrogadas exclusivamente por su aspecto y no por algo que hayan hecho.
Holder habló el domingo en los programas televisivos “This Week”, de la ABC; y “Meet the Press”, de la NBC
La adolescente estadounidense Constance McMillen, 18 años, quien junto a sus compañeros de generación se encontraba sumamente emocionada por la realización de su fiesta de graduación de la Secundaria Agrícola del Condado de Itawamba en Fulton, Misisipí, vio frustradas sus ilusiones.
Su colegio determinó dar por cancelado el evento porque pidió autorización de acudir acompañada de su novia a tan importante logro.
Tras la negativa y la cancelación definitiva de la fiesta que se desarrollaría el 2 de abril, Constance ha recibido diversos insultos por parte de sus decepcionados compañeros, quienes la señalan como la culpable de que el baile no se fuera a llevar a cabo:
“Mucha gente dijo que iba a suceder, pero yo les dije que ya habían gastado demasiado dinero en la fiesta de graduación como para cancelarla. Un montón de chicos del instituto van a terminar odiándome por esto”, declaró la joven.
Por otro lado, la joven ya recibió el apoyo de la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU, en inglés), organización que le dio a la institución educativa el 17 de marzo como fecha límite para dar marcha atrás a sus postura discriminatoria:
“En nombre de Constance, esto es injusto para ella. Todo lo que está intentado es hacer valer sus derechos”, declaró Krist Bennett, directora legal de la ACLU, quien reprobó la actitud tomada en la actualidad dentro los bailes de graduación
Nathaniel Cunningham y su novio vivieron varias semanas en una localidad rural en Jamaica. No se demostraban afecto en público y casi no hablaban con los vecinos. Una mañana, Cunningham compró el diario local y en su portada decía “Prostitutos homosexuales se mudan a barrio residencial”. Abajo aparecía su dirección.
En los días subsiguientes, según Cunningham, frente a la casa se reunieron grupos de personas que les tiraban piedras y ladrillos y les decían “batty boys”, una expresión peyorativa para aludir a los gay. Finalmente, la pareja tomó lo que pudo y escapó a pie.
Ese es uno de los muchos relatos que le hizo Cunningham, de 32 años y quien hoy reside en Worcester, a un juez del servicio de inmigración que le concedió asilo en Estados Unidos. Y es muy similar a las historias de un creciente número de gays, lesbianas y transgéneros que piden asilo aduciendo que sus vidas correrían peligro si regresan a sus países porque son homosexuales. “No tenía otra salida”, expresó Andre Azevedo, un trasgénero brasileño de 39 años que hace poco obtuvo el asilo y vive en Nueva York. “De donde vengo, los hombres heterosexuales se dedican a maltratar a la gente como nosotros por deporte y la policía no hace nada por impedirlo”.
Desde 1994, la orientación sexual puede ser usada para solicitar asilo en Estados Unidos. La ex secretaria de justicia Janet Reno dictaminó en un caso que la persecución derivada de la orientación sexual de una persona podría justifica el asilo. Hasta hace poco, rara vez se apelaba a ese argumento. Pero en tiempos recientes, una creciente cantidad de personas de Latinoamérica, el Medio Oriente, Africa y el Caribe solicitan asilo por ser homosexuales, según agrupaciones defensoras de los derechos de los gay y de los inmigrantes.
Señalan que los gays que piden asilo huyen del peligro de violaciones, la persecución, la violencia y amenazas de muerte en sitios donde la homosexualidad es directamente ilegal o es muy mal vista. Las leyes de inmigración admiten el asilo si una persona puede demostrar que tiene razones más que justificadas para temer ser perseguida en su país de origen debido a su raza, su religión, su nacionalidad, sus opiniones políticas o su afiliación a determinado grupo social. Quienes piden asilo ya se encuentran en Estados Unidos, legal o ilegalmente.
Nadie sabe con exactitud cuántas personas han solicitado asilo por su orientación sexual. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración no lleva esa estadística. Pero el año pasado, Immigration Equality, una agrupación de Nueva York sin fines de lucro que asiste a personas gay en sus gestiones ante el servicio de inmigración, logró que le diesen asilo a 55 gays, según su directora de asuntos legales Victoria Neilson. En el 2007 habían ganado 30 casos y en el 2006 26, añadió.
Una organización sin fines de lucro con sede en Worcester, Massachusetts, Servicios Sociales Luteranos (Lutheran Social Services), salió airosa en cinco casos y está trabajando en varios más. “Mucha gente está descubriendo que tiene esta opción”, expresó Lisa Laurel Weinberg, abogada que trabaja con esa agrupación.
Sin embargo, no todos los pedidos de asilo basados en la orientación sexual de una persona son aceptados. Las autoridades rechazaron la solicitud de un gay brasileño que se casó en Massachusetts con un estadounidense a pesar de que el senador John Kerry había intercedido en su favor. Genesio “Junior” Januario Oliveira dijo que había sido violado cuando era adolescente, pero un juez rechazó la solicitud aduciendo que el propio Oliveira había dicho varias veces que nunca nadie le causó lesiones físicas en Brasil.
El brasileño tuvo que regresar a su país en el 2007. Cunningham dijo que decidió solicitar asilo luego de trabajar varios años en Estados Unidos con una visa de trabajo. Buscó en la internet, pero indicó que no encontró ningún grupo dispuesto a asistirlo. “Una agrupación dijo que mi caso iba en contra de sus valores cristianos”, manifestó el jamaiquino.
Agregó que varias organizaciones de gays dijeron que no ofrecían ayuda en cuestiones de inmigración. Cunningham finalmente se puso en contacto con Jozefina Lantz, directora de servicios para inmigrantes de los Servicios Sociales Luteranos, quien se mostró dispuesta a ayudarlo.
Cunningham tuvo que revivir los penosos momentos por los que pasó, como cuando escapó de una turba en su país. La misma policía lo perseguía, afirmó. Weinberg destacó en su presentación que las leyes jamaiquinas prohiben las relaciones sexuales entre dos hombres y que es muy popular la música “dancehall”, con letras que promueven la violencia contra los homosexuales.
El servicio de inmigración le concedió asilo en enero del 2008. Durante su proceso, Azevedo relató varios episodios en los que él y otros transexuales fueron agredidos en bares de Brasil. Dijo que una mujer transgénero fue quemada viva. Y cada vez que acudió a la policía para denunciar una agresión o una amenaza, los agentes le dijeron que ni se molestase en llenar los formularios.
“Tuve experiencias horribles”, declaró Azevedo, quien obtuvo el asilo en julio. “Vivía con temor de ser violado, o asesinado”. Cunningham y Azevedo asesoran ahora a otros gays que buscan asilo.
Cunningham asistió a un libanés y a tres jamaiquinos que consiguieron asilo con la ayuda de los Servicios Sociales Luteranos. Azevedo dijo que, por más que logren asilo, siguen sufriendo por las cosas que vivieron y porque no pueden regresar a sus países y ver a sus familiares. Si es que las familias no les han dado la espalda.
Cunningham afirmó que vive con el temor de que en cualquier momento va a enfrentar una situación que le va a hacer sentir la necesidad de escapar. “No compro muebles para mi casa. Uno nunca sabe”, expresó el caribeño.
En estados unidos, propiamente dicho, en San Francisco, los vientos de cambio están soplando y la llegada del demócrata Barack Obama permite el tener la esperanza de seguir por la reivindicación de los derechos de los homosexuales, por lo cual, ahora van por la petición ante la corte de poder adoptar niños o en su caso, el procrear.




