El Club de Golf de Petionville se extiende por una ladera desde la que se aprecian Puerto Príncipe y el mar. Las otrora impecables calles del campo de golf acogen a unas 50 mil de los 1.2 millones de personas desplazadas por el terremoto, que se refugian, amontonadas, en tiendas de campaña y bajo lonas facilitadas por Naciones Unidas y los organismos internacionales de socorro.
Cuando lo visité la semana pasada, hacía sol. Parecía que la vida seguía su curso: los niños jugaban y las madres lavaban la ropa en tinas al aire libre. Muchos habían montado puestos y mercados improvisados en los que vendían alimentos, carbón, fruta, zapatos, shampoo… bajo un sol resplandeciente es fácil ver tal cosa como una señal de esperanza y vida entre las ruinas. Pero cuando lleguen las lluvias, el terreno escarpado se convertirá en un lodazal, infestado de peligros y enfermedades. La esperanza parecerá lejana para quienes se vean obligados a permanecer en el campamento.
Hoy, los líderes mundiales se reunirán en la sede de Naciones Unidas en Nueva York para efectuar una conferencia de donantes de suma importancia, expresión tangible de solidaridad con el gobierno y el pueblo de Haití. El presidente René
Préval afirma que es una “cita con la historia”, un pacto para poner los cimientos del que llama “un nuevo Haití”, un Haití transformado. La misión consiste en ofrecer esperanzas y hacerlas realidad.
Durante semanas, los expertos se han dedicado a evaluar las necesidades y costos de la catástrofe del 12 de enero. En colaboración, Préval y su gobierno han elaborado un plan de acción estratégico para orientar la recuperación y el desarrollo. Se trata, sin lugar a dudas, de un documento con visión de futuro.
Un alto funcionario haitiano que recorría la devastada capital del país con el enviado especial de la ONU, el expresidente Bill Clinton, señaló las ruinas del Parlamento nacional y del Palacio Presidencial. “No queremos restaurarlos”, dijo, refiriéndose a los históricos edificios coloniales derruidos. Habló de sustituirlos por algo totalmente nuevo, moderno y más acorde con las aspiraciones de Haití de ser una nación en desarrollo autosuficiente, con la esperanza genuina de tener ante sí un nuevo comienzo y un futuro próspero.
Ése es nuestro reto en Nueva York: no reconstruir, sino “volver a construir mejor”, para crear, literalmente, un nuevo Haití. El plan prevé establecer una nueva comisión provisional para la reconstrucción, que canalizará casi cuatro mil millones hacia proyectos específicos en los próximos 18 meses. Los recursos necesarios para la reconstrucción en los próximos diez años se calculan en 11 mil 500 millones de dólares.
Evidentemente, esa asistencia se deberá utilizar y coordinar bien. Deberá seguir proporcionando socorro de emergencia: alimentos, saneamiento y, lo más necesario ahora, albergue. Hemos proporcionado tiendas de campaña y lonas a un millón (cerca de tres cuartas partes de los necesitados), y en las próximas semanas distribuiremos otras 300 mil.
Disponemos de sitios grandes en los alrededores de Puerto Príncipe, a los que podemos trasladar a los habitantes de zonas expuestas a inundaciones cuando se inicie la temporada de lluvias.
Entre tanto, la misión de Naciones Unidas apoya las medidas necesarias para mantener la seguridad y, en particular, para velar porque las mujeres y los niños que viven en los campamentos estén a salvo de la violencia sexual.
A medida que la ayuda de emergencia va siendo reemplazada por la reconstrucción a largo plazo, debemos reconocer que no podemos aceptar el estatu quo. Lo que prevemos es una renovación total. Con ayuda de la comunidad mundial, los dirigentes de Haití han concertado un nuevo contrato social. Ello incluye un gobierno plenamente democrático, sustentado en políticas económicas y sociales sólidas para luchar contra la pobreza extrema y eliminar las arraigadas diferencias en la distribución de la riqueza. También incluye elecciones libres y limpias, organizadas con la ayuda de Naciones Unidas, preferiblemente antes de que concluya 2010.
Este contrato social tiene que fortalecer a las mujeres, como jefes de familia y sustento del hogar, como nuevas empresarias, defensoras de los vulnerables, con plenos derechos como encargadas de tomar decisiones en incipientes instituciones democráticas y organismos ciudadanos. Tiene que ofrecer oportunidades de adelanto económico y, sobre todo, empleo. El programa de dinero por trabajo de Naciones Unidas debería servir de modelo. A fin de cuentas, sólo los haitianos pueden reconstruir Haití, más bien, construirlo mejor de nuevo.
Los dirigentes de Haití saben bien que esta nueva alianza requiere el compromiso de que haya gobernabilidad, transparencia y rendición de cuentas, entre los que gobiernan y los gobernados, entre el sector público y el privado, entre Haití y la comunidad internacional. Requiere abordar con nuevos enfoques viejos problemas, como el del futuro de la sobrepoblada capital. Para que el país prospere, la infraestructura social y el desarrollo deben desplazarse de Puerto Príncipe a las regiones. Por eso, en el plan nacional de Haití se prevén abundantes recursos para la recuperación del medio ambiente, la reforma agraria e inversiones en pesca y agricultura.
En los días próximos, los dirigentes del mundo se unirán para apoyar solidariamente a Haití, solidaridad que se medirá en años, una vez que haya pasado la conmoción inicial del desastre. Tengo plena confianza en que, juntos, podemos ayudar a que Haití encuentre el rumbo hacia un futuro nuevo y diferente.
La tarea de construir ese futuro empieza en sitios como el campamento de Petionville, en primer lugar con el traslado de decenas de miles a puntos seguros. Pero en última instancia, debemos ofrecer algo mucho menos tangible pero infinitamente más vivificante: esperanza. Para Haití, la esperanza empieza hoy en Nueva York.
*Ban Ki-moon
Secretario general de la Organización de Naciones Unidas
En los últimos años los avances científicos provocaron que se den pasos entre la “ficción y la realidad” para crear “carreras híbridas” en las universidades mexicanas y formar así a los ”profesionales del futuro” en áreas como nanomedicina, ingeniería molecular, bioquímica-diagnóstica, desarrollo comunitario, agronegocios, energías renovables, planeación territorial, administración de pequeñas y medianas empresas; o bien, en asuntos emergentes como la protección civil y la seguridad pública.
Ahora se requiere que los abogados sepan más de anatomía, de genética y del lenguaje molecular, lo mismo que de matemáticas e ingenierías o de relaciones exteriores, coinciden autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).
El “argumento vocacional” de elegir una carrera del áreas de las ciencias sociales porque “no les gustan las matemáticas” deberá quedar atrás.
“Hoy los especialistas en las áreas de las humanidades necesitan saber mucho de más de matemáticas, así por ejemplo un economista que no sepa matemáticas no es un profesional completo”, asegura Roberto Rodríguez, investigador del Instituto de Estudios sobre la Universidad y la Educación de la UNAM.
“En el futuro quienes no tengan herramientas matemáticas o científicas tendrán enormes desventajas para la empleabilidad”, agrega.
El Instituto Nacional de la Evaluación para la Educación (INEE) dio a conocer que ocho de cada 10 jóvenes que ingresaron al bachillerato tienen “dificultades” para resolver operaciones matemáticas sencillas, puesto que al evaluarlos obtuvieron calificaciones de “básico” y “por debajo del básico”. De igual forma, su nivel de aprendizaje en biología ubicó a 87% de los egresados de secundaria en esos dos niveles de calificación.
En la nanomedicina los profesionales pueden llegar a encapsular un medicamento y a través de dispositivos, del tamaño de una milésima de grosor de un cabello, se puede inyectar —por ejemplo— el centro del cerebro cuando hay un tumor canceroso. El propósito es que se libere el fármaco de forma gradual.
Es el tipo de trabajo que realiza Tessy María López, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana y del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, y que en el ejercicio profesional requiere de la física, la química, las matemáticas y la computación, explica la científica.
El conocimiento se moderniza
En el mundo son tres las “grandes tendencias que darán forma al futuro del trabajo en este siglo: cambios en los patrones demográficos, el cambio tecnológico y el camino de la globalización económica”, señala el estudio The Future at Work del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos.
Para Gonzalo Guerrero Zepeda, presidente de la Comisión de Trabajo Académico del Consejo Universitario de la UNAM, que es la instancia en donde se analizan las iniciativas para la creación de nuevas carreras en esa casa de estudios, dice que “uno de los grandes defectos en México es el sólo responder a las demandas de las empresas. Lo que se busca es no sólo responder a lo que el mercado ofrezca, sino a la responsabilidad de empujar, sin la conciencia plena de lo que los sectores piden, lo que el país necesita hacia el futuro”.
Las tendencias hacen referencia a algo que ya se había experimentado y que eran las “especialidades híbridas” como el integrar el abogado al contador o el ingeniero al arquitecto. Más tarde surgieron las subespecialidades en las que se unió, por citar, el comercio exterior al derecho, explica, Roberto Rodríguez Gómez.
“Lo que ahora tenemos es una nueva tendencia de especialidades transversales que aluden a la polifuncionalidad que se ha insertado como parte de una estrategia que se ha establecido desde el Espacio Común Europeo”, refiere el investigador.
Víctor Sánchez González, director de Innovación Educativa de la ANUIES, afirma que en este momento las universidades públicas y privadas en México impulsan una “nueva oferta educativa moderna y contemporánea que apunta hacia la sociedad del conocimiento”.
Dice que en este tema, en general, México ha avanzado en forma “más dinámica de lo que pudiera esperarse, por lo tradicional de nuestras instituciones pero no tan rápido respecto a lo que necesita la sociedad del conocimiento, una economía y las necesidades del país”.
La organización del conocimiento, dice, hizo que “abandonemos la vieja forma de hacer las cosas, que era volver parcelas la realidad y estudiarlo así. Tenemos una mejor interconectividad en las ciencias, operando de manera conjunta. La multidisciplinariedad es lo que nos lleva a esos híbridos que serán cada vez más frecuentes y sorprendentes.
Por eso los abogados deben saber de anatomía o de genética para determinar la aplicación de ley, alguna sentencia o conocer un dictamen pericial a través del estudio de los genes y del uso del lenguaje de la biología molecular”.
En los últimos tres años la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha respaldado la creación de 75 universidades o institutos tecnológicos en todo el país, después de realizar estudios de “pertinencia” con el sector productivo y advertir las necesidades sociales y el comportamiento del mercado laboral.
Eso significó crear 317 mil lugares en poco más de mil licenciaturas en esas instituciones y en las existentes.
La apuesta de la SEP está orientada hacia esos nuevos campos a través de la apertura de carreras en las Universidades Tecnológicas, Universidades Politécnicas e Institutos Tecnológicos con licenciaturas en bioinformática, biotecnología, energía sustentable, nanotecnologías, desarrollo urbano, logística y telemática, aeronáutica y robótica, de acuerdo con cada uno de esos subsistemas.
Además de Logística y Transporte, Desarrollo de Software, Seguridad Pública, Gestión y Administración de Pymes, entre otras, en la Universidad de Educación a Distancia.
La UNAM creó el viernes pasado la licenciatura en Ciencias de la Tierra, mientras en el 2008 impulsó otras cinco nuevas licenciaturas multidisciplinarias y de innovación tecnológica en Farmacia, Bioquímica-Diagnóstica, así como las ingenierías Eléctrica-Electrónica, Industrial y Mecánica.
El Instituto Politécnico Nacional impartirá en este año las ingenierías Ambiental, en Sistemas Computacionales, Alimentos y Mecatrónica, en su sede en Zacatecas; y de Diseño de la Comunicación Gráfica y Planeación Territorial en su unidad Tecamachalco.
La Universidad Autónoma Metropolitana creo en su unidad Cuajimalpa las licenciaturas en Estudios Socioterritoriales, Estudios Humanísticos, y Tecnología y Sistemas de Información, ésta última que utiliza herramientas como Facebook para mantener contacto entre estudiantes, profesores y autoridades.
La Universidad Autónoma de Guadalajara imparte la nueva carrera de Fisioterapia y la de Seguridad Ciudadana.
La licenciatura en Multimedia y Animación Digital e Ingeniero en Tecnología de Software, se imparte en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Mientras que en la Universidad de Colima se impulsaron las licenciaturas en Aduanas y la de Ciencias Ambiental y Gestión de Riesgos, que promueve las acciones de protección civil.
La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo abrió las carreras de Inteligencia de mercados, Gestión Tecnológica, Gerontología, Agronegocios; próximamente tendrá la Ingeniería Agrónoma para la Producción Sustentable.
La Universidad Veracruzana ofrece Biología Marina y Agronegocios internacionales, como licenciaturas, y producción lechera en nivel técnico superior universitario (TSU)
Dos mujeres ganadoras del premio Nobel de Medicina instaron el domingo a las instituciones científicas a que modifiquen sus estructuras profesionales a fin de permitir que más mujeres asciendan a posiciones de mayor rango.
Las estadounidenses Elizabeth H. Blackburn y Carol W. Greider dijeron que es necesario aplicar medidas que permitan nivelar la diferencia de género en los centros científicos, tales como una mayor flexibilidad en los horarios de trabajo.
Blackburn y Greider hicieron declaraciones el domingo a su llegada a Estocolmo con motivo de la ceremonia de entrega de los premios Nobel esta semana. Las mujeres compartieron el premio de Medicina con su compatriota Jack W. Szostak por el descubrimiento de la manera en que los cromosomas se protegen durante la división celular.
Es la primera vez que dos mujeres comparten un Nobel de ciencias. Sólo 10 mujeres han ganado el premio de Medicina desde que se imparte, hace más de un siglo.
Investigadores de IBM Corp. informaron que mediante una supercomputadora masiva, lograron simular la corteza cerebral de un gato, la parte más evolucionada del cerebro.
La computadora tiene 147.456 microprocesadores, mucho más que la mayoría de los computadores personales modernos, que sólo tienen uno o dos procesadores. El equipo de IBM también tiene 144 terabytes de memoria principal, equivalente a 100.000 veces la capacidad de una computadora común.
Previamente, los científicos han simulado el 40% del cerebro de un ratón en 2006, el 100% del cerebro de una rata en 2007 y 1% de la corteza cerebral humana este año, usando supercomputadoras cada vez más grandes.
El avance tecnológico más reciente, presentado durante una conferencia de supercomputación en Portland, Oregón, no significa que la computadora pueda pensar como un gato, ni que sea la progenitora de una nueva raza de robogatos.
La simulación, que corre 100 veces más lentamente que el cerebro de un gato real, buscó más bien cómo se forman los pensamientos en el cerebro y cómo funcionan juntas las 1.000 millones de neuronas y los 10 billones de sinapsis en el cerebro de un gato.
Los investigadores crearon un programa que buscó hacer que la supercomputadora, situada en el Laboratorio National Lawrence Livermore, se comportara como se cree que se comporta el cerebro.
Durante un experimento, se le mostraron a la computadora imágenes de logotipos empresariales, incluyendo uno de IBM, y los científicos observaron cómo las diferentes partes del cerebro simulado trabajaban para deducir qué era la imagen.
Dharmendra Modha, gerente de informática cognoscitiva para la unidad de investigación de IBM y el principal autor de la investigación, dijo que el experimento podría conducir a la creación de computadoras que dependan menos de “datos estructurados”, tales como la suma de dos más dos es igual a cuatro.
Dijo que la idea es crear equipos que sean capaces de lidiar con la ambigüedad, como la identificación de un logotipo empresarial aun cuando la imagen esté borrosa.
Tales computadoras podrían incorporar mecanismos de recepción de información, equivalentes a los sentidos de la vista, el tacto y el oído para las decisiones que tomen.
José Octavio Reyes, presidente para América Latina de Coca-Cola Company, considera que más allá de la controvertida reforma fiscal que se discute actualmente, lo importante es definir nuestro proyecto de nación.
“No veo ni escucho que hayamos discutido seriamente y debatido cuál es el proyecto de nación, ni a dónde queremos llevar a este país”, señala.
En entrevista exclusiva con EL FINANCIERO, afirma que la necesidad de este debate “no se la estoy pidiendo al presidente o a los diputados o alguna otra persona, me lo estoy diciendo a mí como mexicano”. Al respecto, plantea la necesidad de “repensarnos, pues nuestras instituciones no fueron creadas para esta realidad”.
En cuanto a la actual reforma fiscal, dice que hace falta conocer “para qué, con qué objetivo y cuál es el fin último de ésta”. Admite que el incremento a los impuestos “tiene repercusiones para nosotros”, pero asegura que sobre todo afectará a la población.
Dentro de las afectaciones que tendrá para la empresa, afirma que sus productos son “sensibles”, ya que son “casi de la canasta básica”. Ante tal coyuntura económica, da a conocer que la empresa se encuentra en el desarrollo de la estrategia para que sus finanzas no se vean afectadas.
Pese a todo, señala que hay confianza en el país, y como prueba de ello informa que en los próximos cinco años Coca-Cola invertirá en el mercado mexicano cinco mil millones de dólares.
Alerta que de no hacerse lo necesario, “es evidente” que nuestro país se seguirá rezagando en el contexto internacional. “Si los mexicanos no nos ponemos las pilas, países como Perú y Colombia nos van a superar”.
-Recientemente se publicó que Coca-Cola es la marca más valiosa del mundo. ¿Cuál es la clave para lograr esto?
-Coca-Cola empezó en 1926, hace 83 años. Todos esos años hemos sido muy consistentes. Creo que tenemos un gran sistema. Este sistema ha creado una fuerza de trabajo impresionante. Sólo en México hay algo así como un millón de lugares donde se vende Coca-Cola. No hay una fuerza de distribución mayor que ésa, y ese millón comprende lo mismo grandes centros comerciales o pequeñas tiendas, donde Coca-Cola y sus productos son una fuerza fundamental, en cuanto generadores de utilidades para esas tiendas. Creo que ése es un elemento del porqué.
“El otro elemento es la afinidad que llega a tener una marca contigo, qué te dice, qué tan cerca puede estar para ti, qué tan parte de tu día a día es, qué tan parte de tu vida es. Creo que Coca-Cola es parte de la vida de nosotros, porque ha estado con nosotros todo el tiempo, porque nos habla con sentido, porque es parte de nuestra idiosincrasia, porque es parte de lo nuestro y porque creo que continúa intentando hacerlo.”
-Entonces, ¿una de las grandes estrategias y, además, una manera de invertir recursos es la parte mercadológica?
-Sí, y también la inversión en general. Recientemente estuvo aquí nuestro CEO de la compañía, quien reafirmó el compromiso de nuestro sistema de invertir en México en los próximos cinco años algo así como cinco mil millones de dólares, que es una cifra similar a la que invertimos en los últimos cinco años. O sea que en un periodo de diez años son diez mil millones de dólares.
“Eso te demuestra el nivel de inversión -y no es sólo inversión publicitaria, es inversión en infraestructura, en todo-, y además la continuidad, el compromiso, la confianza de nosotros y de todo este sistema de continuar haciéndolo y haciéndolo continuamente. El último elemento que me parece importante tiene que ver con cómo esas marcas se actualizan, se reinventan, se hacen modernas y actuales. La verdad es que ésa es una de las grandes características de Coca-Cola.”
-¿En qué momento Coca-Cola le empieza a apostar a la responsabilidad social?
-Coca-Cola siempre ha sido una empresa que está anclada en esa responsabilidad social, siempre ha sido parte integral de las comunidades en las que participa. A lo mejor no se llamaba responsabilidad social entonces, pero el concepto es el mismo, es estar cerca de las comunidades, ser parte de éstas y ayudar a su desarrollo. Creo que hemos sido pioneros en ese concepto de responsabilidad social en muchos aspectos.
“El Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), por ejemplo, nos ha dado siete años consecutivos el reporte de responsabilidad social. Creo que lo que hace más importante esto es que ponemos metas específicas y somos transparentes en éstas. Estamos dispuestos a que nos auditen, por llamarlo de alguna manera, y que nos digan si lo estamos haciendo o no lo estamos haciendo, y en qué estamos fallando.
“En esto hay metas concretas y específicas, por ejemplo en el empleo del agua, se trata de regresar cada gota que usemos, regresarla a la naturaleza, a las comunidades; tenemos metas en reciclado, tenemos metas en cuanto a estilos de vida saludables, porque entendemos que ésa también es una parte fundamental de la situación.”
-¿Esta estrategia de responsabilidad proviene de Coca-Cola global y se va replicando en los distintos mercados?
-Sí, pues son políticas de la compañía, son la manera de ser de una corporación. Estos enfoques de responsabilidad social son enfoques que yo no sé si emanan del centro, pero tienen un componente muy importante del centro y después son mejorados en cada uno de los sitios.
-¿Cómo se adapta la parte mercadológica a cada país en el que participan?
-La marca Coca-Cola, el producto, no cambia, pero sí el énfasis en mercadotecnia en algunos aspectos. Pongo un ejemplo obvio, el futbol para América Latina es fundamental, para Estados Unidos no tanto. También cambia la gama de productos. Muchos de ellos son globales: Fanta, Sprite, pero muchos otros no lo son. En México, concretamente, tenemos refrescos de manzana, por ejemplo, como Lift, que no es un sabor conocido en otras partes del mundo. En Perú, por ejemplo, tenemos un refresco que se llama Incacola, que es específicamente peruano y es un gran éxito en ese país. Tiene 80 años de estar en Perú. En Brasil tenemos Guanarás. Y estoy hablando sólo de la parte de carbonatados, si te vas más allá, hay jugos con sabores diferentes de acuerdo con el país.
-¿Por qué se decide la incursión en el sector del agua embotellada?
-Todo parte del mismo principio, que es el de satisfacer todas y cada una de las necesidades del consumidor. Mi interés, mi deseo, mi búsqueda apasionada es darte a ti todo lo que tú necesitas. Si tú buscas agua embotellada, yo quiero darte agua embotellada, si tú buscas agua de sabores, yo quiero darte agua de sabores, y el consumidor, la gente mexicana, en algún momento empezó a procurar agua embotellada. Y México es hoy el segundo consumidor de agua embotellada per cápita en el mundo, detrás de Italia.
-¿Se creó una necesidad del mercado o fue algo que la población solicitó?
-Yo tengo mucho problema con ese concepto de que se crea una necesidad del mercado, personalmente creo que eso no ocurre, creo que tú encuentras una necesidad y la das, pero no la creas.
“Creo que este concepto del agua viene de dos avenidas, una avenida tiene que ver con la disponibilidad de agua potable, y por otro lado, tiene que ver con el estilo de vida más saludable, y luego termina, a mi parecer, en moda. Entonces es como cuando traes una etiqueta; andar con una botella de agua se convirtió en una especie de etiqueta y una especie de moda. Hacia dónde va eso no lo sé, si se atienden las necesidades y si algunas necesidades dejan de existir puede ser viable.”
-¿Por qué voltean al mercado de jugos, qué les llamó la atención?
-Porque nuestro horizonte, nuestra definición de mercado, incluye todas esas bebidas no alcohólicas. Si tu ves todo ese universo, los jugos representarían probablemente en México el tercer segmento más importante; carbonatados, refrescos, sodas y cocas son el número uno; aguas sería el número dos; jugos el número tres.
-¿Hubo una ventana de oportunidad?
-Esto suena como muy simple y te lo acepto: quiero satisfacer todas las necesidades y entonces el secreto está en dos partes, una parte es encontrar esa necesidad, buscarla, entenderla, porque yo voy un poquito más abajo que el producto, voy un poco más debajo de entender que hay que vender agua, y me gustaría entender ¿por qué hay que vender agua? ¿Qué es lo que te doy al darte agua? ¿Qué es lo que busca la gente? ¿Qué es lo que desea? Para tratar de satisfacer eso. Entonces el truco está en que a veces le atino a la primera, y a veces me tardo más en encontrar las necesidades.
“Entonces una parte del asunto es buscar esas necesidades, atenderlas y después se trata de satisfacerlas y ver cómo le hago para que eso llegue a la gente, cómo le hago para que llegue en el empaque idóneo que necesita, cómo le hago para que llegue al precio que se necesita. Ése es el sistema del cual hablábamos.”
-¿Cómo se coordinan en este proceso?
-Siempre buscamos trabajar de una manera conjunta para lograr hacer un producto exitoso, no todas mis primeras ideas son aceptadas, porque no siempre mis primeras ideas son completas y buenas, y entonces se da este rebote, esta interrelación, esta cosa que me permite enriquecer esas ideas hasta tenerlas suficientemente listas para llevar al mercado, y aún así cuando las llevamos, algunas funcionan y otras no, algunas veces le atinas y otras no, ésa es la naturaleza del juego.
-En relación con los embotelladores, ¿en qué les ha beneficiado la estrategia de pasar la producción a un tercero?
-La enorme ventaja es la cercanía que tienen esos embotelladores con las comunidades en las que trabajan. Yo más o menos conozco América Latina, conozco la idiosincrasia y he vivido en varios países de América Latina, pero soy mexicano y entiendo más o menos a México y creo que entiendo a Colombia, pero no soy colombiano; el embotellador ahí empezó siendo colombiano y la gente que trabaja ahí es colombiana.
“Creo que la principal ventaja que nos ha dado esta división de funciones es tener esa cercanía con las comunidades en las que trabajamos. Ahora, lo que sí es un hecho es que para que este sistema funcione tiene que trabajar de una manera muy integrada y no es fácil, hay mucho trabajo que hacer, y evidentemente hay que realizarlo, porque al final somos dos partes de la misma cadena de valor y normalmente las compañías no funcionan así, normalmente una compañía tiene toda la cadena de valor de la A a la Z. Nosotros no lo hacemos así.”
-¿A ustedes les evita riesgos al funcionar en varios mercados porque el que lleva realmente la inversión es el embotellador?
–Sí, sí es cierto, la inversión productiva es básicamente del embotellador, pero hay un acuerdo tácito aquí, es decir, Coca-Cola llegó para quedarse, por eso es que hay esa confianza, nosotros no somos una empresa que se vaya a la primera. Nunca nos hemos salido de ningún mercado.
-¿Qué problemas ha afrontado Coca-Cola con la llegada de regímenes de izquierda a algunos países de América Latina, como Nicaragua, Venezuela y Bolivia?
-Nuestro negocio está creciendo rápidamente y teniendo muy buenos resultados en Nicaragua, en Venezuela, en Bolivia; está creciendo muy bien en Chile, está creciendo muy bien en México, está creciendo muy bien en Brasil. Nosotros somos muy respetuosos no sólo de las legislaciones locales, sino de las comunidades locales, entonces hacemos lo que haya que hacer, respetando las reglas del juego de cada uno de esos sitios. Hemos tenido algunas dificultades para operar en algunos países en el pasado, sin duda, y estoy seguro que las vamos a seguir teniendo en algunos sitios. Si no nos corren del país ahí estaremos, y puede ser que nos corran, pero ésa es una decisión del país.
-¿Su opinión del aumento de impuestos?
-Sin duda cualquier incremento a impuestos tiene repercusiones, para nosotros, para todos tiene repercusiones y, sobre todo, para la población. Nuestros productos son sensibles, son casi de la canasta básica.
“Creo que no hemos discutido lo suficiente qué proyecto de nación queremos, qué queremos hacer de México. Me parece que más allá de la discusión sobre si se aumentan o no los impuestos, hay una discusión más grande que yo como mexicano no veo ni escucho que hayamos discutido seriamente y debatido: cuál es el proyecto de nación, a dónde queremos llevar a este país, a dónde lo queremos llevar en su totalidad.
“Y no se lo estoy pidiendo al presidente o a los diputados o a alguien, me lo estoy diciendo a mí como mexicano: no le hemos prestado la suficiente atención a ese asunto. Hay que discutir y analizar la forma de llegar al mejor proyecto de nación.”
-¿En este proyecto deberán tomarse en cuenta las diferentes reformas estructurales?
-Cabrían todas ellas, pero me parece que sin esa guía, sin ese principio básico, son todo como pedazos de un algo que no sé muy bien cómo cuadra. Ciertamente hay que hacer una reforma fiscal, pero ¿para qué, con qué objetivo, cuál es el fin último?
-¿Ha faltado una visión a largo plazo del país?
-A mí me parece que un proyecto de nación, no sé si una visión a largo plazo, es un verdadero proyecto de nación, y creo que tenemos que repensarnos, nuestras instituciones no fueron creadas para esta realidad. No estoy hablando sólo de las instituciones públicas, no estoy hablando de la Cámara de Diputados, también de los organismos empresariales. Todas fueron creadas para otras circunstancias malas o buenas, no las juzguemos, pero fueron creadas para otras circunstancias. Creo que no nos hemos dado tiempo de pensar en eso, nos corresponde a todos, no estoy echando la culpa a nadie.
-¿En el concierto mundial nos hemos rezagado?
-Sin duda, es evidente. España es un caso clarísimo. Me parece que en algún momento los españoles se pusieron de acuerdo y dijeron éste es el proyecto de nación que quiero y bueno, ahí van. Los chilenos se pusieron de acuerdo en el proyecto de nación, los brasileños se pusieron de acuerdo. Si los mexicanos no nos ponemos las pilas, con toda la enorme riqueza que tenemos como país, nos van a superar Perú y Colombia, ya no hables de Brasil.
-Coca-Cola internacional registró un crecimiento global en ventas de 4 por ciento y la región de América Latina de 6 por ciento, aunque estamos en crisis, pero ¿por qué cayó la utilidad operativa 11 por ciento?
-El 80 por ciento de las utilidades de la compañía Coca-Cola se hace fuera de Estados Unidos. Estamos hablando del primer semestre de este año, en ese momento todas las monedas se devaluaron contra el dólar y, por lo tanto, hubo una pérdida cambiaria muy grande dentro de la compañía.
“EN ÉPOCAS DE CRISIS HAY QUE SER PARTICULARMENTE CUIDADOSOS”
“Durante la crisis del 95 el asunto fue ser extraordinariamente cuidadoso con los gastos, tratar de ser lo más eficiente posible, cuidar cada centavo y de ese centavo que cuidamos, y que logramos captar, invertirlo juiciosamente.”
–¿Nunca se cerraron, siguieron invirtiendo?
–Al contrario, nos abrimos. Alguien podría decir: “uy, qué fácil, entonces yo invierto más y entonces los resultados se bajan”, yo no creo que los resultados de la compañía y de sus embotelladores se bajen, lo que hacemos es tratar de ser eficientes, pues en épocas de crisis hay que ser particularmente cuidadosos. Alguien también mucho más inteligente que yo me dijo alguna vez que una crisis era una cosa demasiado valiosa para ser desperdiciada y que hay que aprovecharla. Es cierto, pues en términos reales Coca-Cola ha salido de las crisis fortalecido. La clave es que no hay diferencia en lo que hacemos con crisis y sin crisis porque al final hay una premisa básica, que es servir todas y cada una de las necesidades del consumidor.
“MI ESTRATEGIA ES DAR OPCIONES”
“En la actual crisis, a nivel América Latina, hemos hecho un esfuerzo muy grande no sólo para continuar hablándole a las personas en el tono en que debemos hablar, porque estamos junto con ellas, sino estar seguros de que tenemos empaques y productos que están disponibles para cada uno de los bolsillos de las economías de las diferentes personas.”
–¿Es decir, adaptarse al poder adquisitivo de la población?
–Buscamos que las personas nunca dejen de acceder a una Coca-Cola. Voy a hacer un caso hipotético. Si en Brasil una Coca-Cola grande de dos litros cuesta dos reales y yo ya no puedo acceder, porque no tengo dos reales, no te puedo bajar esa botella a 50 centavos de real, no puedo, no hay manera, físicamente es imposible, pero sí puedo buscar una Coca-Cola que cueste 50 centavos de real. Puede ser un empaque más pequeño, un empaque diferente, a lo mejor uno era plástico y el otro de vidrio.
“Mi estrategia es dar opciones, de tal manera que todos, no importa donde estés, no importa cuál sea tu poder adquisitivo, puedas acceder a los productos de la compañía sin el menor problema.”
El convenio al que llegaron los Cristianos Demócratas de Angela Merkel y los pro empresariales Demócratas Libres pavimenta el camino para que el nuevo gobierno asuma el poder la próxima semana. Este acuerdo llega casi un mes después de que se realizaran las elecciones generales en Alemania.
La canciller Angela Merkel dijo que el gobierno se concentrará en el crecimiento económico. Una misión que no incluye aumentar los impuestos, sino más bien ayudar a las empresas a cubrir el gasto del empleo.
En cuanto al dinero que los trabajadores deben pagar al fisco, varios informes indican que la nueva coalición estuvo de acuerdo en aprobar un paquete de recortes de impuestos valorado en US$36.000 millones.
“La carga de las familias debe ser reducida, la carga de las empresas que heredan impuestos debe ser reformada”, le dijo Merkel a la agencia de noticias AFP poco antes de que empezara una rueda de prensa en Berlín.
El corresponsal de la BBC en la capital alemana, Steve Rosenburg, explicó que para que los conservadores de Merkel alcanzaran un acuerdo con el partido con el que querían co gobernar necesitaron de tres semanas de negociaciones sobre las políticas que se iban a tomar y los puestos en el gabinete a repartir.
“La piedra en el zapato fue el tema de los impuestos y la cuestión de cuánto se iban a reducir. El nuevo gobierno alcanzó un compromiso: reducirán los impuestos a principios de 2011″, agregó Rosenburg
Eso es más de lo que Merkel quería pero menos de lo que los Liberales esperaban obtener.
El líder de Demócratas Libres, Guido Westerwelle, sería el próximo ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, mientras que el democristiano Wolfgang Schaeuble tomaría la cartera de Finanzas.
El hasta ahora ministro de economía Carl Theodor zu Guttenberg pasaría a dirigir el Ministerio de Defensa.
El corresponsal de la BBC señaló que estos acuerdos permitirán que la canciller Angela Merkel tome juramento para un segundo mandato la semana entrante.
Alemania está pasando por la recesión más larga desde la Segunda Guerra Mundial. El gobierno tiene grandes déficits debido a sus intentos de fortalecer una economía débil con planes de estímulo para el gasto



