Venezuela desea erradicar la extracción ilegal del coltán, un mineral altamente conductor usado en tecnología, intensificando sus operaciones militares en los vastos territorios del sur del país, explicó este jueves el vicepresidente Ramón Carrizález.
“Se está desarrollando la operación Oro azul para combatir la minería ilegal principalmente del coltán, que está siendo explotado (irregularmente) en los últimos años”, señaló Carrizalez, que encabezó una rueda de prensa en una de las más de 30 bases militares desplegadas en el sureño estado de Bolívar.
“Hemos tomado el control de los sitios de explotación, vamos a seguir incrementando esto para evitar que siga sustrayéndose este mineral estratégico”, añadió Carrizález, también ministro de Defensa.
La operación “Oro azul” está enmarcada en la estrategia de alcance nacional Centinela, lanzada en abril de este año con el objetivo de aumentar el resguardo de la extensa frontera de más de 2.000 kms que comparten Venezuela y Colombia, protagonistas de constantes tensiones diplomáticas.
El coltán es un mineral altamente conductor utilizado en la industria de los teléfonos celulares, computadoras y otros equipos electrónicos, así como también en la fabricación de misiles.
“No tenemos todavía precisión de la cantidad de coltán que tenemos acá, pero este mineral es estratégico”, admitió el vicepresidente.
Según los responsables venezolanos, el kilo de coltán se comercializa a 500 dólares y es extraído ilegalmente desde hace unos seis años en las llanuras y territorios selváticos de los estados colindantes de Bolívar y Amazonía, donde “Oro azul” ha desplegado unos 3.700 militares.
El hallazgo de este mineral fue anunciado en octubre por el presidente Hugo Chávez.
El programa Centinela, que ha desplegado casi 20.000 hombres en los estados fronterizos con Colombia, contempla además de “Oro azul”, las operaciones “Sierra 21″ en el estado Zulia, que busca erradicar las plantaciones ilegales de coca, y “Boquete”, en el estado de Apure, para la detección y destrucción de pistas clandestinas de aterrizaje que sirven al narcotráfico.
Otra de sus aristas es el combate a grupos paramilitares irregulares en el fronterizo estado de Táchira (este), donde esta semana dos guardias venezolanos fueron asesinados por presuntos paramilitares, según el gobierno venezolano.
Bueno, ¿pues en que quedamos?
El presidente Felipe Calderón anunció que destinará 10 mil millones de pesos al presupuesto asignado este año a Petróleos Mexicanos para el mantenimiento de los ductos, así se evitaran fugas y se controlaran un poco mejor las ordeñas que las cuales sufre petróleo mexicanos con una merma superior a los 12 millones de dólares solo del producto robado, la perdida de presión y daño a los ductos nos e contabiliza.
Bien.
Esto fue el anuncio (uno de tantos) que dio el Presidente Felipe Calderón con motivo del día que se recordó la expropiación petrolera, pero acaba de trascender que la secretaria de hacienda y crédito publico, que es la institución gubernamental que se encarga de dividir y asignar los dineros en los presupuestos de las dependencias gubernamentales, reasigno 17 mil millones de pesos en el presupuesto de petróleos mexicanos.
¿De donde los tomo?
De la filial PEMEX Exploración y Producción en flujo de efectivo, área encargada de buscar y extraer petróleo y gas del subsuelo, restándole 17 mil 795 millones de pesos, con el propósito de distribuirlos en el resto de las actividades de la industria de petrolera nacional.
¿No estamos hablando de que se necesita fortalecer a PEMEX como para seguirle restando recursos?
No propiamente restando, vamos, estoy de acuerdo, pero al reasignarle se sesga se corta se retrasa el trabajo que se viene desarrollando en la paraestatal.
De hecho, como cifra curiosa si les gusta la numeralia, sepan que de los recursos de la paraestatal, absorben el 76% de los mismos, la pura nomina para los empleados.
Si, 76 centavos de cada peso que la empresa utiliza en gasto corriente se van directos a la nómina, dado el oneroso Contrato Colectivo de Trabajo que alienta prestaciones que van por arriba de lo que aplica en otros sectores y que reciben tanto los empleados de confianza como trabajadores sindicalizados.
Y aun hay quienes se niegan de mejorar PEMEX.
