Era por la adrenalina, la sensación de ser el primero en penetrar tumbas indígenas y ver esos “monitos” resguardar huesos sin olor. Aunque el saqueo era por el dinero, por la necesidad de alimentar a sus nueve hijos cuando Ramón Gómez Maldonado ya había intentado casi todo para sobrevivir: jornalero en Sinaloa, Sonora, California y Arizona, deportado a ratos en Tijuana, obrero en Guadalajara.

A Ramón le tocó una época dorada de los descubrimientos arqueológicos en México, pero de eso no sabe, sólo recuerda que por una pieza, en la década de los 50, le daban mil pesos. Todas tenían su precio y sus clientes, que iban hasta su casa en el pueblo de Santa Rosalía o a Magdalena, en Jalisco. “Ahora esas piezas son muy valiosas, de 50 mil o 100 mil pesos. Había de muchas, había unas como de guerreros, grandes; todos esos monos que tenían lanzas valían muchos centavos, a nosotros nos pagaban por mitad, los que hacían negocio eran los que venían por ellas”.

Antes de que llegaran los primeros arqueólogos a la zona, él encontró desde vasijas de barro pintadas y puntas de flecha de obsidiana, hasta figuras de indígenas de medio metro. “Había muchos pozos con monos”, es la manera en que Ramón explica el naciente auge del saqueo de las “tumbas de tiro” (túnel de cuatro a seis metros que conduce a dos cámaras labradas bajo tierra; son parte de la “tradición Teuchitlán”, que data de 300 a 400 años d.C.).

A sus 81 años de edad, Gómez Maldonado prefiere dejar la actividad a los jóvenes; hace un año todavía acompañó a un grupo, pero la experiencia ya no es como antes, como cuando sacaban de hasta 30 piezas por excavación.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no dio respuesta oficial sobre el tema; especialistas nacionales e internacionales coinciden en que México es uno de los países con mayor saqueo de bienes culturales y su región occidente una de las más afectadas por ello en América Latina.

De los 42 mil 991 sitios arqueológicos registrados por el INAH a junio de este año, se considera que 40% de ellos han sufrido saqueos, según Blanca Paredes, investigadora de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas, quien comparte estadísticas personales a falta de cifras oficiales. Con base en el seguimiento de noticias y casos denunciados, la arqueóloga calcula que se presentan de 20 a 30 destrucciones de sitios por día.

Entre todos los sitios registrados como lugares de vestigios prehispánicos, sólo 176 en 19 estados de la república son considerados “zonas arqueológicas” abiertas al público.

Para el director de la División de Objetos Culturales y de Patrimonio Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Edouard Planche, la situación de alto saqueo en México sólo se compara con países en conflictos bélicos como Irak, Camboya, Afganistán y Colombia, o con Guatemala.

La arqueóloga de la Universidad Estatal de Nueva York, Elizabeth Stone, que ha estudiado el saqueo en Irak, compara el peligro de robo de los bienes culturales mexicanos con lo que ocurrió en aquel país en guerra; además, se lamenta: “El saqueo es un problema de los países pobres, que son los que tienen mayor riqueza arqueológica. La gente rica en el Occidente compra y no le importa de dónde vienen las piezas; nadie piensa que es ilegal, arrestan a muy pocos, hay la complicidad de académicos en algunas ocasiones, que van con donadores ricos en lugar de llevar la pieza al museo”.

En los pueblos de la región occidente del país se sale a los campos no sólo a sembrar, sino a buscar monitos, es decir, figuras antropomorfas de hasta 2 mil años de antigüedad que los habitantes de la zona excavan a solicitud de intermediarios que a su vez las llevan a coleccionistas de México y el extranjero.

Antes y después de la Ley sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos de 1972 (que, entre otras cosas, prohíbe el saqueo, posesión sin permiso, comercialización y tráfico de piezas arqueológicas por considerarse patrimonio nacional), las figuras que los campesinos saquean de sus tierras y venden a 500, 3 mil o hasta 50 mil pesos aparecen luego en catálogos de galerías o en páginas de internet de países donde comercializar bienes muebles arqueológicos no es un delito federal.

Si un europeo compra en su país una pieza prehispánica y el gobierno mexicano quiere reclamarla, éste puede argumentar que la compró “de buena fe” sin conocer su procedencia ilegal.

“Existe una falta de claridad en la propiedad estatal, en el vínculo que une al Estado con su patrimonio arqueológico”, considera el abogado Jorge Sánchez Cordera, integrante del comité de expertos de la Convención de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales de la UNESCO.

El catálogo en línea de piezas precolombinas de la casa de subastas Sotheby’s, con sedes en Londres y Nueva York, muestra una “mujer de Jalisco sentada” que se vendió en 3 mil 738 dólares, y un “jorobado de Jalisco agachado” en 2 mil 875 dólares, ambas originarias de la región occidente mexicana y vendidas junto con lotes de de los estados de Veracruz, Colima, y las regiones maya y olmeca, con precios de hasta 600 mil dólares por pieza.

La galería parisina Binoche Renaud Giquello —que ya tuvo una denuncia del gobierno mexicano por una subasta de piezas producto de excavaciones clandestinas realizadas el 14 de junio— exhibe en su página web una pieza de “actualidad”: una máscara funeraria teotihuacana en piedra verde a 125 mil euros. Aunque de dudosa autenticidad, también es fácil observar ofertas de objetos prehispánicos a la venta en portales de internet como eBay o Mercado Libre, entre otros.

“No hay nada especial para internet, aplicamos la ley con las figuras delictivas que puedan adecuarse… Mucha de esta comercialización se realiza desde portales del extranjero y resulta muy complejo; son muchas cuestiones técnicas que no están reguladas en nuestro país ni en otros”, explica René Salazar Montes, ministerio público y director de la Unidad Especializada en la Investigación de Delitos contra el Ambiente y Previstos en Leyes de la PGR.

El problema es también de desconocimiento. Si no se sabe qué se tiene, tampoco se puede saber qué se saquea o comercializa ilegalmente. Para la arqueóloga Blanca Paredes, no basta con declarar zona arqueológica un lugar si se quiere proteger de saqueo, sino hacer inventarios de lo que se posee en cada sitio.

“Todo el país es una zona arqueológica… la institución (INAH) no se da abasto. Se habla de que el saqueo ocupa entre el tercer y cuarto lugar en delitos en el mundo, después del tráfico de drogas. Mucha gente lo relaciona con quienes se dedican al narco, porque se toma como otro elemento de poder el vender estos objetos, de obtener ganancias, pero también cierto prestigio. Estas redes son más fuertes y sólidas de lo que podemos suponer, pero como institución no nos hemos abocado sobre un control o una base de datos de lo que está pasando a nivel de denuncias”, opina Paredes.

Esa base de datos de denuncias tampoco está en la Procuraduría General de la República (PGR). Según René Salazar, no hay denuncias por saqueo y las denuncias por robo de piezas se realizan en cada delegación o municipio. No se tiene a nivel federal una lista.

La PGR descarta el vínculo del tráfico ilícito de bienes culturales con el narcotráfico, incluso la existencia misma de “redes” de saqueadores y comerciantes de piezas arqueológicas, pero tampoco han descubierto cómo operan exactamente saqueadores y comerciantes, dice René Salazar Montes.

“Si tuviéramos identificadas bien las formas, tendríamos ya mejores resultados. Lo que nosotros creemos es que se sacan por aduanas, por carretera o por avión, pero haciéndolas pasar por artesanías… Si la droga la sacan en grandes cantidades, pues a veces figuras pequeñas pueden salir ocultas bajo cualquier cobertura”, complementa Salazar.

Para Edouard Planche, de la UNESCO, “el tráfico de objetos culturales está estrechamente vinculado al tráfico de drogas y armas, e involucra el mismo tipo de personas y es difícil cuantificar qué tan grande es y cuánto dinero genera”.

Investigadores españoles y británicos han logrado aislar la zona del cerebro que localiza las sensaciones táctiles procedentes de piel, y revelar detalles inéditos sobre cómo el cerebro reconoce el tacto.

La investigación, publicada en la revista científica Current Biology, ha sido realizada por los científicos españoles Salvador Soto, de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) , y Elena Azañón, de la de Barcelona, y por los británicos Patrick Haggard y Matthew Longo, del University College London.

El estudio, según informa la UPF, ayudará a comprender mejor los síndromes que conllevan una desorientación del paciente respecto a su propio cuerpo.

Notar un mosquito en el brazo provoca una reacción ocular al mirar qué nos ha tocado, y motora al tratar de aplastarlo, y este acto, aparentemente simple, esconde mecanismos complejos en el cerebro, porque implica la localización y la comparación de estímulos táctiles en partes móviles del cuerpo.

El estudio revela cómo podemos orientar la mirada rápidamente hacia el lugar correcto, o dirigir nuestra mano con precisión contra el insecto, independientemente de la postura en la que estamos en ese momento, y que área cerebral está implicada en esta integración.

El hallazgo principal es que se ha podido aislar un área en el córtex parietal posterior que desempeña un papel crítico en la integración de las sensaciones táctiles provenientes de la piel con la información interna de los músculos sobre la postura del cuerpo, indicó Soto.

Para llevar a cabo este trabajo, los investigadores utilizaron la técnica de la estimulación magnética transcraneal (TMS), que permite alterar brevemente la actividad neural en una región concreta del córtex, localizada previamente por medio de la resonancia magnética.

Se trata de crear una lesión cerebral virtual, momentánea y reversible, en la estructura cerebral que se estudia.

Los científicos han explicado que aplicando la misma técnica desarrollada en este trabajo a otras áreas del cerebro, futuros estudios podrán ayudar a discernir los circuitos cerebrales implicados en muchos otros actos cotidianos y a la vez poco conocidos.

Por primera vez en su historia, Ford es la marca de más calidad en el mercado estadunidense, excluidas las de lujo, según indicó hoy en su informe anual la firma de estudio de mercados J.D. Power.

Los datos del “Estudio Inicial de Calidad” de J.D. Power señalan que en un año la compañía ha pasado del octavo lugar en la lista al quinto. Por encima de la marca del óvalo azul sólo se sitúan Porsche (que ocupó el primer lugar), Acura, Mercedes-Benz y Lexus.

Este estudio está basado en las respuestas a 228 preguntas de más de 82 mil propietarios de vehículos de modelos 2010. La marca que menos problemas tiene por cada 100 vehículos es la que más calidad tiene según los parámetros de J.D. Power.

Este año, Porsche registró 83 problemas por cada 100 vehículos (ppv) mientras que Acura, la marca de la gama alta de Honda, le siguió con 86 ppv, Mercedes-Benz con 87 y Lexus, la marca de lujo de Toyota, con 88. Ford tuvo 93 ppv.

El vicepresidente de Ford para Calidad, Bennie Fowler, afirmó a través de un comunicado que “este resultado es extraordinario en muchas formas”.

Añadió que “la atención meticulosa y continuada al lanzamiento de nuevos vehículos junto con la consistencia en como los presentamos con nuestras marcas y en todo el mundo están teniendo un efecto muy positivo”.

El estudio también destacó que los fabricantes domésticos estadunidenses (General Motors, Ford y el Grupo Chrysler) mejoraron su calidad una media de 4 ppv, por encima de las marcas extranjeras.

“La calidad inicial mostrada por las marcas estadounidenses en 2010 contrasta tremendamente con el sentimiento de los consumidores de hace un año”, afirmó J.D. Power.

El vicepresidente de estudios de J.D. Power, David Sargent, afirmó a través de un comunicado que “los fabricantes domésticos han realizado impresionantes avances en la constante mejora de la calidad de los vehículos, especialmente desde el 2007″.

Por segmentos, los vehículos de más calidad fueron Hyundai Accent (subcompacto), Ford Focus (compacto), Mazda MX-5 Miata (compacto deportivo), Volvo C70 (compacto deportivo de la gama alta), Mercedes-Benz Clase C (auto de la gama alta), Lexus GS (auto medio de la gama alta), Ford Mustang (deportivo), Lexus LXS 460 (auto grande de la gama alta), Honda Accord (auto medio), Ford Taurus (auto grande).

Algunas de las píldoras más populares contra la hipertensión pudieran aumentar levemente el riesgo de cáncer, pero los médicos dicen que es muy pronto como para descartarlas, indicó un nuevo estudio.

En un análisis de cinco investigaciones previas que dieron seguimiento a unos 60.000 pacientes, los expertos encontraron un vínculo entre las personas que usan medicinas conocidas como bloqueadores de receptores de angiotensinas (ARBs, por sus siglas en inglés) y el cáncer. Millones de personas en todo el mundo usan esos fármacos para tratar hipertensión, problemas cardiacos y males renales causados por diabetes.

En el análisis, los científicos encontraron que las personas que usaron las píldoras tuvieron aproximadamente 1% más riesgo de padecer cáncer que las personas que no las ingirieron. Ello incluye una amplia gama de tipos de esta enfermedad: de próstata, mamas y un aumento notable en el cáncer pulmonar.

Aproximadamente el 85% de las personas usaron telmisartan, vendida como Micardis y producida por Boehringer Ingelheim Corp. No hubo diferencia en la tasa de muertes por cáncer entre las personas que usaron los fármacos, comparada con las personas que no los emplearon.

El estudio será publicado el lunes en la revista médica Lancet Oncology. No se proporcionaron fondos para la investigación, pero el doctor Ilke Sipahi, su principal autor, ha recibido en el pasado pagos de compañías de medicamentos como Pfizer Inc., AstraZeneca PLC y Ranbaxy Pharmaceuticals Inc., que producen drogas contra la hipertensión. Otros autores reportaron haber recibido fondos simlares de otras farmacéuticas.

“El riesgo para el paciente individual es modesto”, dijo Sipahi, director asociado para ataques cardiacos y transplantes en el Centro Médico Case de los University Hospitals en Cleveland.

“Sin embargo, cuando usted lo analiza desde la perspectiva de las cifras de población, millones y millones de personas usan esas drogas y eso pudiera causar mucho exceso de cáncer en el mundo”, agregó.

Sipahi y sus colegas calcularon que ocurrirá un caso adicional de cáncer por cada 105 personas que usan los medicamentos durante unos cuatro años. Dijo que no existía información suficiente como para saber si el riesgo desaparece una vez que dejan de usar las píldoras.

Boehringer Ingelheim no estuvo de acuerdo con los resultados del estudio y dijo que Micardis es una de las drogas mejor investigadas en el mundo. En un comunicado, la compañía afirmó que tenía “información interna de seguridad” que contradice la investigación de Lancet.

De acuerdo con estudios realizados por la empresa, no hubo vínculos entre el uso de Micardis y un incremento en el riesgo de padecer cáncer.

Un preservativo mal ajustado no sólo tiene más posibilidades de romperse, sino que también reduce el placer de la pareja, según un estudio publicado esta semana en la revista médica British Medical Journal.

Los investigadores del Instituto Kinsey para la Investigación Sexual, de Género y Reproductiva seleccionaron a través de anuncios en el periódico y del blog de una marca de condones a 436 hombres de entre 18 y 67 años, que respondieron a un cuestionario sobre el uso del condón en sus últimas relaciones sexuales con mujeres.

Según los datos extraídos de la encuesta, 45% de los participantes dijeron que en alguna de sus relaciones durante los últimos tres meses habían usado preservativos que no se habían ajustado adecuadamente.

La dificultad para alcanzar el orgasmo para aquellos que no usaron preservativos ajustados o para su pareja se multiplicaba por dos cuando la talla no era la correcta y el índice de quienes padecían irritaciones en el pene en sus relaciones era cinco veces mayor en quienes no utilizaron condones de un tamaño adecuado.

Además, el ajuste inadecuado del condón interfería a la hora de conseguir o mantener la erección, producía roturas con una frecuencia 2.5 veces mayor a cuando se empleaba un preservativo correcto y hacía que la pareja tuviera el doble de posibilidades de decidir retirar el preservativo antes de terminar la relación sexual.

Los autores de este estudio, que plantea el impacto de los preservativos mal ajustados en las relaciones sexuales, reconocieron que los datos del estudio están condicionados por la veracidad de las respuestas de los encuestados.

Para los investigadores, la posibilidad de que el preservativo pueda reducir el placer sexual puede disuadir a las parejas de utilizar protección, por lo que consideran que sería “beneficioso” que las autoridades sanitarias se esforzaran en “promocionar la mejora en el ajuste de los condones”.

El coautor del estudio, Bill Yarber, sostuvo que la pornografía ha distorsionado la imagen del cuerpo, de manera que “ningún hombre compraría condones etiquetados como pequeños o muy pequeños”, de ahí la necesidad de que las autoridades sanitarias se impliquen para concienciar a las parejas al respecto

El hombre lobo no es un mito sino una realidad con nombre y nacionalidad, Shaun Ellis de nacionalidad británica, un ex militar que fascinado por el estilo de vida de esos animales salvajes cruzó el Atlántico para convivir, aislado de la civilización, durante 18 meses con una manada de estos animales carnívoros en las montañas rocosas de Estados Unidos.

Así lo publicó este viernes la BBC en un artículo sobre la experiencia de vida de este licántropo del siglo 21, plasmada en un libro, titulado ‘El hombre que vive con lobos”.

“Donde todos ven depredadores salvajes y crueles, yo veía seres compasivos.

“Si tenía que elegir entre pasar la noche con los lobos o en casa, prefería afuera con los lobos”, expresó Ellis, quien relató en su libro que para concretar la odisea tuvo que divorciarse y dejar de ver a sus hijos.

El aventurero inglés destacó que el rito de iniciación para ser aceptado entre la manada de lobos consistía en un mordisco en la rodilla y no debía quejarse para dar muestras de aceptación a la salvaje bienvenida a un nuevo estilo de vida literalmente animal.

Ellis destacó que aprendió los códigos lobeznos y supo ofrecer su cuello como una señal de no ser peligroso para sus nuevos “amigos” o “familia”.

“Los lobos tienen el poder de matar pero, a diferencia de los humanos, sólo lo usan cuando lo necesitan”, advirtió

A/H1N1 beltran leyva campañas cartel del golfo convergencia crimen organizado Economia elecciones elecciones 2009 epidemias estados unidos gripe porcina ife influenza influenza AH1N1 influenza humana Mafias Mexico Mundo y sociedad narcotrafico paises pan pgr pna prd Presidencia pri psd pt pvem sedena Seguridad SSA trife zetas

Adds by Google