Irán descartó hoy que la suspensión de las ventas de gasolina por parte de la francesa Total, debido a las sanciones impuestas por el Congreso estadounidense, vayan a afectarle de alguna manera.
Las reservas de gasolina aumentaron en 500 millones de litros en el primer cuatrimestre del año, que inició el 21 de marzo, dijo Farid Ameri, director gerente de la Compañía Nacional Iraní de Distribución de Petróleo (NIODC, por sus siglas en inglés).
Irán es capaz de satisfacer sus necesidades de gasolina bajo cualquier circunstancia sin enfrentar ninguna dificultad, dijo Ameri a la agencia SHANA en declaraciones difundidas por Press TV.
La televisora recordó que el pasado viernes el Congreso estadunidense aprobó sanciones contra Irán por su programa nuclear, las cuales afectan a los sectores energético y bancario de la nación islámica.
Entre otras medidas se prohibió el acceso al mercado estadunidense a las compañías que vendan a Irán productos petroleros refinados, lo que hizo que la francesa Total le suspendiera sus ventas de gasolina
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) recibió hoy de Irán una carta en la que se explica el acuerdo por que el que la República islámica accede a enviar fuera del país parte de su uranio poco enriquecido para recibir luego combustible para un reactor científico.
“El director general del OIEA, Yukiya Amano, recibió hoy a los representantes de la República islámica de Irán, Brasil y Turquía, que le entregaron conjuntamente una carta firmada por el director de la Agencia Atómica iraní, Ali Akbar Salehi”, indicó la portavoz del OIEA, Gill Tudor.
Esa carta se refiere al acuerdo alcanzado por los tres países el pasado día 17 y por el que Irán accede a enviar a Turquía mil 200 kilos de uranio poco enriquecido para recibir en el plazo de un año desde Rusia y Francia 120 kilos de combustible nuclear para un reactor científico.
Tudor explicó que Amano hará llegar la carta a los Estados Unidos, Rusia y Francia, miembros junto con el OIEA del llamado Grupo de Viena, para que la sometan a estudio.
Estados Unidos ya ha criticado el acuerdo y ha elevado una nueva propuesta de sanciones contra Irán al Consejo de Seguridad de la ONU
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas examina un proyecto de resolución que endurecería las sanciones en contra de Irán y de su programa nuclear con supuestos propósitos militares.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido— además de Alemania, acordaron ayer un proyecto de resolución que entregaron por la tarde al pleno de este organismo, conformado por 15 países en total.
Ayer, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, anunció que EU había logrado el consenso de China, Rusia y otras potencias para un nuevo paquete de sanciones enérgicas contra Irán por su programa nuclear, un día después que Teherán intentó impedirlas por medio de un acuerdo mediado por Brasil para canjear materiales nucleares.
En rueda de prensa, Susan Rice, embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, dijo que la meta de la resolución sería evitar que Irán siga desarrollando un programa de energía atómica con fines armamentistas, así como ligar al país en negociaciones con la comunidad internacional.
El proyecto de resolución reafirma la solicitud del Consejo de que Irán suspenda por completo sus actividades para enriquecer uranio y de que coopere con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
El proyecto prohibiría a Irán construir nuevas plantas para enriquecer uranio, así como invertir en “actividades sensibles”, como operar yacimientos de uranio y fabricar misiles.
El documento también prevé nuevas restricciones al comercio desde y para Irán de armas convencionales. La resolución, asimismo, llamaría a congelar los activos de los individuos y entidades que intercambien armamento con Irán o con organismos relacionados con la Guardia Revolucionaria iraní.
La embajadora de Brasil ante las Naciones Unidas, Maria Luiza Ribeiro Viotti, dijo que su país no apoyaría sanciones en contra de Irán, “porque es tiempo de negociación y diálogo”.
Washington estima que el convenio entre Brasil, Turquía e Irán, a través del cual el país asiático estaría dispuesto a enviar una pequeña cantidad de uranio al extranjero, sólo es una argucia iraní para retrasar las nuevas sanciones.
Clinton señaló que el anuncio de sanciones es una respuesta convincente a los esfuerzos en Teherán en los últimos días
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, puso a su país en el centro de la atención internacional cuando ayudó a mediar un controvertido acuerdo de intercambio de combustible para el programa nuclear de Irán. Pero también pudo haber irritado a aliados poderosos con el pacto
“Es una victoria para la diplomacia”, dijo Lula a la radio brasileña, un día después de que Irán accediera a entregar parte de su uranio enriquecido a cambio de barras de combustible para un reactor.
Un grupo de potencias occidentales, junto a Rusia y China, parecen dispuestas a rechazar el acuerdo en el Consejo de Seguridad de la ONU, presionando para que se imponga una cuarta ronda de sanciones en contra de Irán.
Brasil, una potencia regional y mundial emergente, ahora se arriesga a parecer ingenuo o, peor aún, un cómplice de las ambiciones nucleares de Irán, si Teherán sigue vulnerando las resoluciones del Consejo de Seguridad.
“Brasil ayudó a Irán a volver a la mesa de negociación y eso es claramente positivo; Lula puede atribuirse el crédito”, dijo Alcides Costa Vaz, vicedirector del Instituto de Relaciones Exteriores de la Universidad de Brasilia.
“Pero es una apuesta riesgosa y frágil”, precisó.
Incluso antes de que el acuerdo fuera firmado por Lula, el presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, y el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, Teherán aclaró que no suspenderá el enriquecimiento de uranio.
“Brasil y Turquía deben ser felicitados por sus esfuerzos, pero cometieron dos errores enormes. Están dejando a Irán con suficiente uranio enriquecido como para construir una bomba y no han asegurado inspecciones internacionales completas”, opinó Robert Pastor, ex consejero de Seguridad Nacional de EU para América Latina. “Por eso, la pregunta es si Brasil jugó un rol constructivo o si socavó el consenso internacional sobre Irán”, agregó.
Lula no es un novato en las negociaciones difíciles. Él lanzó su carrera política como un líder sindical de discurso duro. Sabe que su diplomacia podría antagonizar con Washington al punto de poner en riesgo el apoyo de EU a los esfuerzos de Brasil por conseguir un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.
“Sé que es una apuesta riesgosa; haber venido (a Irán), irritará a algunos países y podría poner en riesgo la ambición de ampliar al Consejo de Seguridad”, dijo ayer Marco Aurelio Garcia, asesor de Política Exterior de Lula. Pero para Lula da Silva, podría ser un riesgo que bien vale la pena tomar.
Kevin Casas-Zamora, del Brookings Institution en Washington y ex presidente de costa Rica, dijo que reformar el Consejo de Seguridad era improbable y que EU depende demasiado de Brasil en América Latina como para sancionarlo con algo más que una reprimenda verbal.
“El inconveniente para Lula es la disputa temporal con Washington y dar la impresión de que los iraníes le han burlado”, sostuvo.
“Lo positivo es que están jugando en las grandes ligas, lo que Brasil nunca había hecho”, concluyó
Al lado de su homólogo francés, el presidente Barack Obama dijo el martes que espera la aprobación de sanciones internacionales contra Irán en “cuestión de semanas”, no de meses, para frenar su programa nuclear.
Sin embargo, Obama reconoció que carece todavía del apoyo pleno en Naciones Unidas.
“¿Tenemos unanimidad en la comunidad internacional? No todavía”, dijo Obama. “Y eso es algo en lo que tenemos que trabajar”.
Obama dijo que él y el mandatario francés Nicolas Sarkozy son “inseparables” en sus opiniones sobre el tema iraní.
Por su parte, Sarkozy dijo a la prensa: “Irán no puede continuar con su loca carrera” para hacerse de armas nucleares.
“Ha llegado el momento de tomar decisiones”, advirtió.
En el Consejo de Seguridad de la ONU, China y Rusia, dos miembros permanentes con poder de veto, han expresado sus reservas sobre un paquete de sanciones más severas, lo mismo que varios miembros temporales.
Obama dijo que entiende que los países que cuentan con vínculos comerciales con Irán, especialmente los que dependen de la nación islámica y de sus exportaciones petroleras, pueden tener reservas.
Pero señaló que no ha habido señales de que Irán esté cerca de dar marcha atrás en su programa nuclear, por lo que se ha agotado prácticamente la paciencia.
“Es mi esperanza que logremos esto en esta primavera. De modo que no me interesa esperar meses para que se implemente un régimen de sanciones. Me interesa ver ese régimen en cuestión de semanas”, señaló Obama.
El martes, más temprano, la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, pronosticó que las nuevas sanciones están por llegar, con lo que sugirió que China, Rusia y otras naciones escépticas podrían ceder al final.
Obama y Sarkozy se reunieron en privado en la Oficina Oval y cenaban más tarde en la Casa Blanca con sus esposas, Michelle Obama y Carla Bruni. El presidente estadounidense dijo que él y el mandatario francés discutieron varios asuntos globales, incluyendo la reforma a la regulación financiera y las negociaciones de paz en el Medio Oriente.
Sarkozy dijo también que está unido a Washington para condenar las construcciones recientes por parte de Israel en Jerusalén Oriental.
El presidente francés elogió a Obama por tratar de llevar a israelíes y palestinos a la mesa de negociaciones de paz. Sarkozy dijo que la “ausencia de paz” en la región “es un problema de todos nosotros”, y alimenta el terrorismo en el mundo.
En un tema espinoso, Sarkozy fue consultado sobre la opinión extendida en Europa, según la cual el otorgamiento de un contrato por 35.000 millones de dólares por parte de la Fuerza Aérea estadounidense para fabricar un avión-cisterna capaz de reabastecer de combustible a otras aeronaves representó una muestra de favoritismo para la gigante norteamericana Boeing.
La supuesta preferencia habría sido en menoscabo de una alianza entre la controladora de la compañía europea Airbus -EADS- y la compañía estadounidense Northrop Grumman. La EADS y Northrop Grumman se retiraron este mes de la licitación.
Sarkozy dijo sin embargo que confía en el ofrecimiento de Obama de que una nueva licitación sería “independiente, justa y transparente” y anticipó que ante esa situación la EADS participaría en la licitación.
Obama señaló que aunque el proceso “será justo y libre”, la decisión final corresponde al secretario de la Defensa, Robert Gates.
El presidente estadounidense elogió a Francia como uno de los mejores y más viejos aliados de Washington, y destacó que ambos países han peleado juntos en frentes que fueron desde la batalla de Yorktown en la Guerra de Independencia hasta Afganistán en la actualidad.
Sin embargo, los dos han tenido diferencias claras en Afganistán. El gobierno de Obama ha presionado a Francia y a otras naciones europeas para enviar más fuerzas y Sarkozy se ha resistido a muchas de esas peticiones.
En el encuentro del martes, Obama no tuvo el objetivo de instar a Sarkozy al envío de más fuerzas, dijo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, de cara a la reunión. “No hay una petición específica en la mesa”, señaló.
En vez de efectivos militares, Francia está dispuesta a considerar el envío de más entrenadores de soldados o policías a Afganistán, de acuerdo con un prominente funcionario francés. La fuente no dio detalles sobre cuántos podrían ser emplazados ni cuándo.
“No hay un cronograma, sólo la certeza de que se necesitan entrenadores”, dijo.
Los dos presidentes discutieron la posibilidad de entrenar a fuerzas afganas fuera de Afganistán, porque la infraestructura ahí no es la adecuada, señaló el funcionario.
Los entrenadores franceses han figurado entre los muertos en Afganistán durante este año, y las encuestas revelan que la mayoría de los votantes en Francia no apoya el envío de más personal con esa misión.
Ambos mandatarios se esforzaron por desmentir las especulaciones sobre una relación fría entre París y Washington. Obama se refirió en varias ocasiones a Sarkozy como Nicolas, y dijo estar ansioso por viajar a París el año próximo.
“Nos respetamos y entendemos mutuamente”, aseguró Obama
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, envió nuevamente un mensaje especial a Irán, país que celebra este fin de semana un nuevo año.
Obama señaló que la oferta estadounidense de diálogo y cooperación sigue en pie, a pesar de las crecientes presiones en las relaciones entre ambos países.
“A pesar de que seguimos teniendo diferencias con el gobierno iraní, mantendremos nuestro compromiso para lograr un mejor futuro
para el pueblo de Irán”, afirmó.
El mandatario dijo que Estados Unidos quería justicia y dignidad para el pueblo iraní, así como un mejor acceso a internet que permita comunicarse sin censura.
Poco después de asumir la Presidencia, Obama ofreció a Irán lo que denominó “un nuevo comienzo”, pero desde entonces las relaciones han empeorado.
Estados Unidos criticó fuertemente la respuesta violenta de las autoridades iraníes ante las manifestaciones de los partidarios de la oposición.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, David Miliband, afirmó que espera que el nuevo año permita a los iraníes hacer realidad sus esperanzas y ambiciones, declaraciones que los corresponsales interpretan como un mensaje en clave de apoyo a la oposición iraní.
Según indicó la periodista en Washington Madeleine Morris es la segunda vez que Obama graba un mensaje en video para el festival primaveral de Noruz, que marca el año nuevo tradicional persa.
Morris señaló que hubo un cambio palpable en el tono del mandatario estadounidense en este mensaje, en comparación con el del año pasado.
Mientras el mensaje de Obama del año pasado se centró en las cosas que tenían en común iraníes y estadounidenses, este año se buscó darle una imagen positiva a Estados Unidos.
Sin embargo, Obama también señaló que el creciente aislamiento internacional de Irán se debe al gobierno de este país, y dijo que había que elegir entre un enfoque contraproducente que se centra en el pasado y el compromiso de un futuro mejor, concluyó Morris



