El primer ministro ruso, Vladimir Putin, afirmó el martes que Rusia construirá nuevas armas para compensar el proyectado sistema antimisiles de Estados Unidos y pidió a Washington compartir información detallada de ese escudo en un nuevo acuerdo sobre el control de armas. Las declaraciones de Putin, colocadas en el cibersitio del gabinete, conllevaban un tono desafiante y señalaron nuevas dificultades en la negociación bilateral sobre un convenio que sustituya al Tratado para la Reducción de Armas Estratégicas de 1991, que expiró el 5 de diciembre.
Moscú y Washington esperaban lograr el convenio antes de que terminara el año, pero los problemas persisten. Putin dijo que las conversaciones sobre el control de armas transcurren en forma positiva y añadió que el presidente ruso Dmitry Medvedev y el mandatario estadounidense Barack Obama decidirán finalmente si hay un nuevo acuerdo.
Sin embargo, Putin advirtió que un sistema defensivo de misiles daría una ventaja a Estados Unidos y podría debilitar el factor disuasivo de las fuerzas nucleares de Rusia. “Después de que el equilibrio se rompa (con el escudo de misiles), ellos harán lo que quieran y se volverán más agresivos”, dijo el premier ruso.
Obama retiró este año un elemento negativo en las relaciones cuando eliminó el plan del gobierno anterior de instalar misiles interceptores en Polonia y un radar en la República Checa, aspectos considerados por Rusia como amenazantes.
El Kremlin encomió a Obama por la decisión, pero las autoridades rusas desean saber más de los sistemas marítimos y terrestres que Estados Unidos proyecta establecer a cambio.
Putin dijo que Rusia no tiene la intención de instalar un escudo de misiles, pero que deberá crear nuevas armas ofensivas para amortiguar el futuro sistema defensivo de misiles de Estados Unidos
El presidente Barack Obama y su homólogo ruso Dmitry Medvedev conversaron el sábado sobre las actuales negociaciones para llegar a un tratado que reemplace el ya expirado pacto sobre armas atómicas, informó un funcionario de la Casa Blanca.
Un funcionario del gobierno de Obama dijo que los dos mandatarios hablaron por teléfono sobre las negociaciones, pero no dio más detalles.
El funcionario pidió mantenerse anónimo debido a que las conversaciones no fueron anunciadas públicamente.
El Tratado sobre Reducción de Armas Estratégicas, (conocido como START, por sus siglas de inglés), expiró el 5 de diciembre. Ambos gobiernos han realizado negociaciones para un nuevo pacto que podría reducir el tamaño del arsenal atómico en ambos lados.
El secretario de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo esta semana que hay progreso de ambas partes.
El primer ministro ruso Vladimir Putin apoyó claramente este sábado el plan del presidente Dimitri Medvedev para modernizar a fondo la economía del país, con la aparente intención de poner fin a los rumores de disensión entre ambos dirigentes. Medvedev abogó el 12 de noviembre por una modernización “de arriba abajo” de Rusia y estigmatizó las megaempresas públicas, muchas de las cuales nacieron bajo la presidencia de Putin.
Este discurso había hecho emerger nuevas especulaciones sobre posibles divergencias entre los dos líderes, que Putin disipó este sábado en el congreso anual del partido gobernante Rusia Unida en San Petersburgo. “Estoy seguro de que el llamamiento (a la modernización) refleja el anhelo de toda la sociedad rusa”, dijo Putin, acaparando el protagonismo del congreso con un discurso de más de una hora frente a miles de responsables, de militantes y de personalidades rusas o extranjeras, como el ex primer ministro ucraniano Viktor Ianukovich.
“La crisis, con toda su dureza, demostró el precio que puede costar a un país rechazar la innovación, tener una baja productividad, derrochar sus recursos y tener una burocracia lenta”, declaró el primer ministro, que sigue siendo considerado el hombre fuerte de Rusia. “El presidente planteó el tema de la necesaria modernización de todos los aspectos de la economía rusa: (se trata de) superar los retrasos crónicos e impulsar el país a un nivel de desarrollo más moderno”, añadió.
Putin felicitó a Rusia Unida por haber impedido que la crisis económica actual degenerara en debacle financiera como la sufrida por el país en 1998. “Hemos cumplido esta promesa”, soltó, desatando los aplausos de los asistentes. Pero también reconoció que la economía rusa se contraería entre 8% y 8,5% en 2009: “No es tanto como pensábamos (…) pero de todos modos es mucho, y peor que en muchos otros país”.
También prometió que el gobierno seguiría apoyando a las empresas en 2010 con préstamos, citando incluso la cifra de 500.000 millones de rublos (11.620 millones de euros). Ni Putin ni Medvedez son miembros del partido Rusia Unida, lo que no impidió al presidente ruso criticar sin ambages su “retraso” y sus “intrigas”.
Rusia Unida posee 315 de los 450 escaños de la Duma, la cámara baja del parlamento, y cada día son más los opositores y analistas que comparan su funcionamiento con el del todopoderoso Partido Comunista en tiempos de la Unión Soviética. “El partido debe modernizarse, ser más flexible y abierto, debe aprender a ganar en una lucha abierta”, espetó el presidente.
Estas críticas llegan semanas después de que estallara un escándalo sin precedentes en Rusia a raíz de las elecciones municipales del 11 de octubre, en las que se impuso Rusia Unida pese a múltiples acusasiones de fraude.
Dmitri Medvedev busca una resolución de la Duma (su cámara de congreso en Rusia) para que se avale el uso del ejercito fuera del territorio nacional (Ruso) sin previa autorización del senado, una polarización mas de las relaciones rusas y resto del mundo.

