Universum
Universum, el Museo de las Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México es pionero -en su tipo- en Latinoamérica.
En un entorno de más de10 hectáreas de zona de Reserva ecológica del Pedregal de San Ángel y áreas jardinadas, Universum cuenta con 25,000 m2 construídos de los cuales 12,000 m2 están destinados a exposiciones permanentes.
Misión
Universum tiene como misión contribuir a la formación de una cultura científica y tecnológica así como, fomentar el interés por la ciencia y la tecnología en la sociedad.
Visión
Divulgar la ciencia, con la sustentabilidad como eje rector, mediante un discurso museográfico diverso en el que se procure la participación constante de los visitantes a través de exposiciones, actividades, talleres, conferencias, cursos, cine y teatro.
Espacios
Universum cuenta con una gran infraestructura para la realización de encuentros, congresos, presentaciones de libros, conferencias, conferencias magistrales, seminarios, mesas redondas, conciertos, premiaciones, cursos, exposiciones, reuniones de trabajo, demostraciones, etc.
Renta de espacios
Exposiciones
Exposiciones permanentes
Exposiciones temporales
Exposiciones itinerantes en renta
Cursos de divulgación científica
Curso de verano
Astronomía básica
Astronomía moderna
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Practicas profesionales
El Gobierno capitalino ultima los detalles junto con la administración federal del operativo de seguridad para la fiesta del Bicentenario de la Independencia en el Centro Histórico el próximo 15 de septiembre.
El secretario de Protección Civil, Elías Miguel Moreno Brizuela adelanto que a lo largo de todo el corredor Reforma-Zócalo se habilitaran 104 filtros de seguridad con elementos de la policía preventiva y federal, además de elementos del Estado Mayor Presidencial.
Informo que el GDF dispondrá de 6 mil elementos para la seguridad, colocara 40 ambulancias en todo el perímetro, así como puestos de hidratación y de primeros auxilios.
“Vamos a tener cerrado prácticamente toda esa zona de la ciudad para que nuestros cuerpos de emergencia en un momento dado puedan acudir rápidamente. Nos hemos reunido todos los días con las autoridades federales y del DF para poder preservar sobre todo la seguridad de todos los asistentes al evento.”
En entrevista, el funcionario dijo que analizan junto con las autoridades federales dejar fuera del circuito del zócalo los carros alegóricos que participaran en el desfile de Reforma por seguridad, además estudian el sitio exacto desde donde serán lanzados los juegos pirotécnicos y el tipo de estructuras que se utilizaran para los escenarios que serán montados sobre Paseo de la Reforma.
“También nos manifiestan que quieren poner 29 carros alegóricos y dejarlos aquí en la plancha del Zócalo, no en la plancha, en el arroyo vehicular estacionados, estamos teniendo una opinión negativa hasta el momento porque decimos que eso puede generar un problema de que no hay rutas de salida. Estamos trabajando muy intensamente con el gobierno federal porque nuestro objetivo es garantizar la seguridad de este macroevento.”
Explicó que la idea de ofrecer espectáculos en tres de las glorietas de Paseo de la Reforma desde el mediodía de ese 15 de septiembre tiene como intención, además de festejar, propiciar que los asistentes estén repartidos a los largo del trayecto con finalidad de no saturar la Plaza de la Constitución.
“Vamos a evitar que por ejemplo la gente pueda tener la intención de que una vez que pase el desfile venirse caminando atrás del desfile, vamos a hacer rompeolas para evitar que lo hagan y vamos a ofrecerles en cada tramo un espectáculo para que se puedan quedar ahí en ese espectáculo, va haber muchos artistas y todo, porque la idea es que el Zócalo ya va a estar lleno y evitar que pueda llegar más gente.”
Por lo pronto, desde madrugada la plancha del Zócalo permanece delimitada y resguardada por elementos del Estado Mayor Presidencial.
Respecto al riesgo de un hecho violento que pueda ser provocado por el crimen organizado, Moreno Brizuela respondió que espera que no pase nada.
Sin titubeos, Jax Desmond responde de inmediato a la pregunta que se le hace desde la Ciudad de México a sus oficinas en Nueva York:
—¿En cuánto tiempo acabarían ustedes con Los Zetas?
—Podemos hacerlo en cuatro meses. Mi gente es mejor que ellos, está mucho mejor entrenada, tiene mejores armas y sobre todo tiene la experiencia en combate, en guerras en Medio Oriente contra grupos terroristas como Hamas o Hezbollah. Ciento veinte días es el tiempo que necesitamos y en el que nos comprometemos a ayudarle al gobierno de México a “resolver” el problema en que se convirtieron Los Zetas —explica Desmond, director y fundador de la compañía de seguridad que lleva su nombre y que se especializa en ofrecer servicios de intervención para combatir secuestros y grupos terroristas en todo el mundo.
Acabar con Los Zetas implica también capturar vivos a sus líderes, se le comenta a Desmond, quien responde afirmativamente y agrega que sus muchachos están entrenados para lograrlo y que si el gobierno mexicano acepta las condiciones de trabajo plasmadas en el proyecto que hace dos meses le hicieron llegar al presidente Calderón, buscarán y detendrán a “los 10 jefes de Los Zetas”. La lista la encabezan los cuatro personajes más conocidos del cártel dentro y fuera de México: Heriberto Lazcano (Lazca o Z-3), Miguel Ángel Treviño Morales (L-40), Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén (Tony Tormenta) y Jorge Eduardo Costilla Sánchez (El Coss). Ellos son los principales objetivos de la Operación Duvdevan (cereza), diseñada por la compañía Jax Desmond Worldwide para terminar con ellos, señala.
Duvdevan es el nombre clave de uno de los grupos especiales de contraterrorismo y espionaje del Ejército de Israel. Es una unidad de élite cuyos elementos están adiestrados para ejecutar complicadas operaciones de infiltración en las líneas enemigas, empleando equipo sofisticado, vehículos modificados y sobre todo penetrando y mezclándose sin despertar sospechas con los blancos a capturar o eliminar. Sus agentes se han concentrado en operaciones de infiltración en la franja oeste de Gaza, para eliminar o detener a personajes vinculados con potenciales actos terroristas o ligados al tráfico de armas y explosivos hacia Jerusalén. Desmond añade que acerca de Los Zetas existe amplia información en los archivos de la compañía, que él y su gente los estudiaron durante meses antes de proponerle al gobierno mexicano su plan de operaciones. “Vamos con todo por ellos”, dice. “Tenemos helicópteros Apache, vehículos artillados, sistemas de vigilancia y seguimiento, y sistemas y equipos de inteligencia para dar con ellos y detenerlos”, detalla.
El conseguirlo pasa por la aceptación del gobierno del presidente Felipe Calderón para que sus mercenarios entren al país con equipo militar, equipo de inteligencia y, sobre todo, con el equivalente a una auténtica patente de corso para actuar sin obstáculos en contra de Los Zetas.
JDW es una empresa especializada en servicios de protección, vigilancia, seguridad, respuesta a situaciones de riesgo, asistencia antisecuestros y transportación especial, cuya planta laboral operativa está integrada por ex combatientes israelíes y estadunidenses pertenecientes a los más importantes grupos de élite en sus fuerzas armadas. Ex oficiales de grupos especiales como el Duvdevan, el Sayeret Matkal y el Mossad componen el grueso de las fuerzas de operación de JDW. A ellos se suman ex integrantes de la Delta Force, del US Navy Seals, del Cuerpo de Marines, de los Rangers y de los Boinas Verdes del Ejército de Estados Unidos.
Desde el pasado 12 de octubre, cuando ofrecieron sus servicios, están a la espera de la respuesta positiva del gobierno mexicano y de un sector del Senado de Estados Unidos para iniciar la primera fase del despliegue paramilitar que buscará acabar con Los Zetas, “el cártel más adelantado, sofisticado y peligroso que opera en México”. En un comunicado difundido ese día, la compañía señalaba que era “evidente que México está sobrepasado y, si las autoridades requieren nuestra ayuda, estaremos felices de enviar a nuestros mejores equipos de policías y militares expertos”. Esta no es la primera vez que JDW busca que el gobierno mexicano o alguno de los gobiernos estatales del país contraten sus servicios. En agosto de este año la firma, con sede en Nueva York y oficinas en Londres, manejó el mismo discurso, ofreciendo a través de su vocero, Sascha Forst, su diagnóstico sobre la violencia en México.
El precio por los servicios prestados es otro tema por definir. Quienes han seguido los pasos de la firma Jax Desmond Worldwide (JDW) dicen que por una operación así la compañía cobra entre 90 y 100 millones de dólares, pero Desmond confirma que una parte fundamental de la propuesta enviada al presidente Calderón se refiere precisamente al costo que tendría la Operación Duvdevan y que “acordamos no revelar”. Pero el verdadero precio de la intervención de los mercenarios de JDW en México para acabar con Los Zetas es mucho más elevado y se resume en dos palabras: derrota y soberanía. Con ellas vendría una cadena de consecuencias inimaginables.
Preciso y amplio en sus respuestas, Desmond afirma tener a los mejores hombres para este trabajo. “Mi gente pertenece a los mejores grupos de fuerzas especiales del planeta; son en su mayoría ex combatientes del Ejército de Israel y de sus unidades de élite, y contamos también con oficiales de élite del Cuerpo de Marines, de los Rangers y de la Fuerza Delta, que han formado parte del Ejército de EU”.
JDW desplegaría en México una parte de los poco más de 500 ex militares de operaciones especiales con que cuenta y que están distribuidos en al menos 12 países de Medio Oriente, Europa del Este y África. “Seríamos ingenuos si no viéramos a Los Zetas como un verdadero riesgo para la seguridad. Aquí lo importante es ver que Los Zetas son un grupo de mercenarios altamente capacitados, bastante bien entrenados por oficiales de fuerzas especiales, por oficiales de policía, en fin, por autoridades federales civiles y militares. La única cosa que nos separa de ellos es que mi gente, los miembros de mi equipo están mejor entrenados, han tenido un adiestramiento más costoso y están respaldados por mejor armamento”.
El proyecto amplio y detallado para que los paramilitares de JDW comiencen sus operaciones en suelo mexicano, prácticamente sin restricciones, está desde hace más de dos mes en las oficinas de la Presidencia de la República y de la Secretaría de Gobernación. El Senado estadunidense tiene copia del documento y mantiene comunicación constante con JDW, explica Jax Desmond. La empresa, que cuenta con una experiencia de 23 años en áreas de seguridad, sólo espera el visto bueno de la Presidencia de la República y de las autoridades de Estados Unidos para poner en marcha la primera etapa del proyecto. “Si el presidente Calderón me dijera hoy mismo que está interesado en el proyecto que le presentamos, necesitaría un mes para preparar la llegada a México de los primeros equipos especiales; un mes para ubicar las bases operativas, las bases de apoyo, la logística y varios encuentros con funcionarios del gobierno mexicano para acordar los últimos aspectos de la operación”, añade Desmond.
Pero hay otro detalle importante que atender: los muchachos de Desmond trabajan siempre solos, por su cuenta, sin el apoyo de ninguna fuerza local. De ninguna.
Para la compañía JDW la visión en torno al tema de Los Zetas, a su expansión y a la manera de acabar con ellos, sobrepasa temas como el de la soberanía o la cooperación para ubicarse en el terreno de la urgencia ante “una amenaza real en la frontera sur de Estados Unidos”, dice Desmond. Pero las prioridades para llevar a cabo la misión tienen qué ver más con las condiciones de operación y las garantías jurídicas que el gobierno mexicano debe darle a JDW, que con cuestiones de soberanía o coordinación militar. Desmond lo explica a partir de la extendida corrupción policiaca en México. Su tamaño es tal, dice, que si durante las operaciones para capturar a Los Zetas “un militar, un policía o un agente federal mexicano se acercara a nosotros, lo detendríamos porque no confiamos en nadie, no sabemos con quién estamos tratando”. Y agrega: “Nosotros no trabajamos ni hacemos equipo con ninguna fuerza del país o del lugar donde actuamos”.
—¿No trabajarían en coordinación con el Ejército mexicano? ¿Con la Marina o la Policía Federal?
—No. Nosotros no trabajamos con nadie. Si por algún motivo especial requiriéramos de ayuda se la pediríamos al Ejército de Estados Unidos. A nadie más.
—Entonces hablamos de una situación legal, jurídica, muy especial.
—Eso está en las condiciones que planteamos para poder trabajar. Necesitamos que las autoridades cumplan con todos esos requisitos o de lo contrario no podremos ir.
El plan operativo de JDW comprende un análisis situacional de la violencia fronteriza generada por los cárteles de la droga mexicanos, un estudio de las capacidades, presencia, puntos débiles y expansión de Los Zetas, así como una estrategia integral para lograr su captura y el paulatino descenso de las acciones del cártel y de los grupos que se les han unido. Senadores estadunidenses están al tanto de la propuesta de JDW y del clima de violencia que golpea la frontera común con México y que en este sexenio ha cobrado la vida de más de 16 mil personas vinculadas en su gran mayoría al fenómeno del narcotráfico. “No es un texto pequeño —explica Desmond—; son cientos de hojas las que les enviamos para que conocieran a detalle la propuesta”.
La oleada de ejecuciones, secuestros, ataques y amenazas ligadas al narcotráfico y la guerra desatada entre cárteles y entre éstos y el gobierno federal elevan a más de 16 mil las muertes de mexicanos, especialmente en la frontera con Estados Unidos. El sur de Estados Unidos ha comenzado a sentir los efectos de la violencia generada por el narco mexicano en complicidad con policías y cuerpos de seguridad estadunidenses. Diversas autoridades han reconocido en este año que Los Zetas penetraron la línea fronteriza y operan con bandas locales en estados como California, Arizona, Texas, Nuevo México, y en una veintena de ciudades fronterizas en las que su paso ha dejado huella.
Los secuestros en Arizona han aumentado al igual que las extorsiones y amenazas en comunidades hispanas y anglosajonas. Los datos disponibles en la DEA, en el Departamento de Estado, en la Patrulla Fronteriza y en las oficinas de las policías locales indican que Los Zetas se están afianzando en sur de Estados Unidos. El más reciente informe de la General Accounting Office (GAO), organismo encargado de revisar la eficacia y el trabajo de todas las instancias gubernamentales en Estados Unidos, señalaba en junio de este año —basado en datos del FBI, la DEA y el Departamento de Aduanas— que los cárteles mexicanos tienen presencia real y comprobada en al menos 230 ciudades de el país vecino.
De ellos, dos llamaban poderosamente la atención: el cártel de Sinaloa, por su capacidad operativa para mover grandes cargamentos de cocaína hacia territorio estadunidense, y Los Zetas, por su violencia, por su rápida expansión y sobre todo por su poder y control sobre las rutas de tráfico y las zonas de venta de droga que comienza a arrebatarle a otros competidores. En este contexto, la Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF) han reconocido que Los Zetas son el cártel que más armas de alto poder y destrucción adquieren (ametralladoras Barret calibre 50 milímetros, pistolas FN Herstal calibre 5.7 x 28 milímetros, conocidas como matapolicías, y ametralladoras P-90 de munición subsónica), ya sea en el mercado negro o de manera legal, en las ferias de armamento que cada 15 días se llevan a cabo en el sur de Estados Unidos. El analista Hal Brands, doctor en Historia por la Universidad de Yale y especialista en temas de contrainsurgencia, publicó en la revista Air & Space Journal correspondiente al tercer trimestre de 2009, el artículo “Los Zetas: Dentro de la Pandilla de Drogas más Peligrosa de México”, donde advierte que este grupo posee “un aparato organizativo refinado, que le ha dado poder y una capacidad de expansión no vista antes en otras organizaciones criminales de México”. Brands señala que “sus orígenes, la evolución subsiguiente y su modus operandi… son lo que les ha permitido tener un éxito tan devastador sobre la seguridad interna de México y sus países vecinos”. No obstante, reconoce que los datos precisos sobre este grupo siguen siendo escasos. “En realidad se sabe muy poco de ellos”, dice. Aun así, el especialista advierte que “Los Zetas tienen ahora de mil a tres mil hombres y mujeres, la mayoría veinteañeros. Se cree que este grupo básico está complementado por docenas de Kaibiles, o especialistas guatemaltecos en contrainsurgencia quienes, como Los Zetas originales, desertaron del ejército en busca de una mejor paga”, y añade: “Los Zetas explotan despiadadamente los fracasos del estado mexicano, haciendo uso de la violencia y los sobornos para socavar las instituciones del gobierno destruyéndolas desde dentro”
Miles de capitalinos y mexiquenses acuden a los negocios del Centro Histórico de la Ciudad de México para hacer sus compras, -las últimas o en su totalidad- de uniformes, libros y útiles escolares.
En vísperas del regreso a clases resulta casi imposible caminar por las calles infestadas de personas, puestos improvisados en banquetas y gritos de expendedores de toda clase de artículos relacionadas con el regreso a clases.
Afuera de librerías, papelerías y tiendas de artículos escolares las filas se extienden inmensas hasta hacer que la atención de los dependientes parezca lenta.
El Centro Histórico es el sitio más concurrido para ese tipo de compras en estas fechas, porque la gente coincide en que “encuentras todo” y “es más barato que en cualquier otro lado”.
Así, sólo basta armarse de una paciencia infinita para conseguir los mejores precios.
Pero “vale la pena, porque el regreso a clases saca fuego”, según la expresión de Catarino Méndez Montalvo, profesor de sexto año de la escuela Plan de Ayala, ubicada en Naucalpan, estado de México.
El maestro, quien salió de una papelería ubicada en la calle de San Ildefonso, expresó que la compra se le dificultó, aun cuando sólo fue por 10 listas de asistencia para el control de alumnos.
“En Huixquilucan, donde vivo no las encuentro. Les llevo a todos mis compañeros”, indicó.
Dijo que él ya hizo las compras de útiles y uniformes para sus hijos, también en establecimientos del Centro Histórico, pero hace dos semanas.
“Aquí encuentro todo y es más económico incluso, hay quien compra por mayoreo y revende en otros lugares”, comentó.
En la calle de República de Argentina, en una librería lucen inmensas filas. Ahí Silvia Pérez avanza en busca de un solo libro para su hijo, del primer semestre de bachillerato.
Residente de la colonia Pantitlán, dijo que antes de llegar a la librería fue también al Paseo Zócalo-Pino Suárez, pero no encontró lo que necesitaba. Desde hace un mes que empezó su “guardadito” para los útiles, pero “no hay dinero que alcance”.
Explicó que ya pagó un libro de inglés de 150 pesos; uno de geografía, en 200, el uniforme de deportes de la preparatoria en 650 pesos, una guitarra, en mil 200 pesos y aún falta este libro.
“Lo veo por el lado amable, tenemos que apoyar a nuestros hijos y darles los elementos necesarios. Ya es cuestión de que ellos estudien y le echen ganas”, expresó la señora Silvia.
En la calle de Donceles, en otra librería, Graciela Rojas hace fila para preguntar por dos libros para su hija del segundo año de primaria. “Están caros”, dice refiriéndose a todo, uniformes, libros y útiles escolares, “por eso vengo aquí, que son más baratos”.
En la calle Del Carmen, los expendios de plumas, gomas, lapiceros, mochilas y toda clase de utensilios escolares concentran a un gran número de personas, que observan los artículos, preguntan precios y compran.
Ahí Martha Ruiz empezó las compras desde la mañana de este sábado para completar todo lo que necesitan sus hijos, uno de guardería y otro de vocacional y al mediodía no iba ni a la mitad.
Se quejó de lo lento que avanzan las filas y “ya he hecho tres”. Para ella, los precios son demasiado altos, por lo que desde hace dos meses hizo su “guardadito” para enfrentar estas compras.
En la calle de Moneda se escuchan los gritos de los vendedores ambulantes. “acércate al remate, casi regalamos”, son algunos de los gritos que se oyen al pasar.
En las salidas y entradas de la estación Zócalo del Metro las aglomeraciones dificultan pasar, debido a las miles de personas que siguen llegando a hacer las compras “de pánico” a poco más de día para que inicie el ciclo escolar 2010-2011.
La delegación Iztapalapa se mantiene en alerta ante la intensidad de las lluvias que se han registrado en los últimos días, en esta demarcación.
Durante el mes de julio se registró una precipitación 31% por arriba del promedio desde 1941 a 2009; para finales de agosto y durante el mes de septiembre se esperan precipitaciones de normal a ligera, informó el coordinador de Protección Civil de Iztapalapa, Manuel Huerta Ladrón de Guevara.
De acuerdo con esta Coordinación, el balance del Programa de Mitigación de Riesgos Aguas con las Lluvias, hasta el 18 de agosto, indica que se atendieron cinco inundaciones y 27 encharcamientos, se desplomaron 35 árboles, dos edificios y ocho inmuebles resultaron afectados por grietas.
Además, se realizaron 11 recorridos en las siete Direcciones Territoriales, desde mayo y hasta agosto, para mantener monitoreadas las zonas de mediano y alto riesgo.
Huerta Ladrón indicó que en las zonas de grietas se han revisado 131 viviendas, de las cuales 14 son no habitables; 196 se mantienen monitoreadas debido a su estabilidad estructural. Estas viviendas se ubican principalmente en las colonias: U.H. Ermita Zaragoza, El Edén, Santa Marta Acatitla Sur, Pueblo de Santa Martha Acatitla, Jacarandas y Ejército de Oriente.
En los 11 sitios de laderas inestables se detectaron 86 viviendas en riesgo por estar situadas en taludes y barrancas de la Sierra de Santa Catarina, principalmente en las colonias Xalpa, Xalpa Sur, Lomas de la Estancia, Miravalle, San Miguel Teotongo Sección Palmas, Paraje Zacatepec, Buenavista, Tenorios y Lomas del Paraíso.
Se construyeron 25 muros de contención y tres escalinatas para mitigación de riesgos, así como la recimentación y renivelación de seis escuelas y una unidad habitacional.
El funcionario indicó que en el caso de los árboles que representaban algún riesgo, 72 fueron podados por saneamiento, 21 fueron sustituidos y cinco trasplantados
El asambleísta del Partido del Trabajo (PT), Juan Pablo Pérez Mejía consideró que postergar la reforma política del Distrito Federal sería “un acto continuo de negligencia democrática”.
El legislador afirmó que la reforma “ha sido escamoteada, obstaculizada y usada como instrumento de sanción política de grupos de poder contra los derechos de millones de capitalinos”.
Al criticar a las anteriores legislaturas de senadores por “vetar” la reforma política, advirtió que “ya no es viable dar carpetazos políticos, ni vueltas de hoja” a una iniciativa que tiene varios años presentada en el Senado.
Por ello, Pérez Mejía invitó a la actual Legislatura en la Cámara de Senadores a “cumplir su responsabilidad y renunciar al histórico empeño de detener la reforma política del Distrito Federal”.
“Actitud que ya tiene una figura de delito político, como cualquier artimaña que frene el avance de los derechos humanos”, sostuvo el diputado local.



