Los siete presidentes sudamericanos asistentes a la asunción al mando del presidente Sebastián Piñera mantuvieron una aparente calma mientras la sede del Congreso se sacudía con tres fuertes temblores.

Los sismos, que provocaron una alerta de tsunami y llamados a la población a dirigirse a cerros cercanos en las zonas costeras, se registraron minutos antes de la ceremonia de cambio de mando entre la saliente presidenta socialista Michelle Bachelet y Piñera.

El más fuerte de los sismos, tuvo una magnitud de 5 en este puerto, donde se encuentra la sede del Congreso, y algunos de los mandatarios extranjeros se encontraban a la entrada del edificio, situado a unos 500 metros del mar.

Pero en las dos réplicas posteriores muchas de las 2.000 personas asistentes mostraron inquietud, se levantaron de sus asientos y algunos en las tribunas gritaron que tuvieran cuidado con el posible desplome de algunos de los enormes focos de luz.

Los sismos provocaron algunos comentarios de los presidentes, como el ecuatoriano Rafael Correa, quien hizo comentarios a su par paraguayo Fernando Lugo mientras ambos miraban hacia el techo del salón del Congreso. La primera en salir del recinto en medio del tumulto fue la presidenta argentina Cristina Fernández.

La guardia personal del príncipe Felipe de España se apresuró a sacarlo del lugar justo al término de la ceremonia.

Apenas terminada la ceremonia de 30 minutos, por altavoces se pidió la evacuación obligada del salón de plenarios. Pero no se observó pánico.

El presidente peruano, Alan García, sin embargo, lo tomó con serenidad y dijo que son “a los temblores estamos acostumbrados… son como algunos bailecitos”.

La ya tensa relación entre el gobierno de Cristina Fernández y los medios de prensa se agravó esta semana luego de que un gremio afín al oficialismo bloqueó la salida de los diarios de las plantas impresoras y distribuidoras y la mandataria limitó por decreto la venta de periódicos. Los incidentes comenzaron el martes cuando decenas de integrantes del sindicato de choferes de camiones impidieron durante horas la salida de los diarios Clarín y La Nación, los de mayor tirada nacional, en reclamo de que los choferes a cargo de la distribución de periódicos y revistas sean incorporados al sindicato.

La renovada tensión coincide con la realización en Buenos Aires de la asamblea anual de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que entre el viernes y el martes debatirá sobre el rol del periodismo y las presiones que sufre por parte de los gobiernos de la región. La SIP ha cuestionado en el pasado la actitud del “kirchnerismo” hacia la prensa, acusándolo de hostigamiento.

La organización también ha criticado la ley de medios de comunicación sancionada por el Congreso –dominado por el oficialismo– que según el gobierno busca impedir la formación de monopolios periodísticos y que para la oposición y los especialistas en comunicación tiene como objetivo reemplazar el actual oligopolio por un monopolio del Estado o de empresarios afines a la mandataria y a su esposo y antecesor Néstor Kirchner. El gremio de los camioneros es liderado por el sindicalista Hugo Moyano, fiel aliado del matrimonio Kirchner y titular de la principal central obrera, la Confederación General del Trabajo (CGT).

No es la primera vez que el sindicato impide la salida de los diarios o protagoniza incidentes contra la prensa. Los camioneros son quienes en los actos públicos del oficialismo suelen llevar pancartas en contra de los medios, en particular los del Grupo Clarín, enemigo declarado del matrimonio presidencial. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) condenó el bloqueo en un duro comunicado en el que sostuvo que “como hace menos de un año, los diarios y sus lectores volvieron a transformarse en rehenes de un conflicto del que son ajenos y que involucra una cuestión de encuadramiento gremial entre dos sindicatos, el de distribuidores de diarios y revistas y el de choferes de camiones”.

“Como consecuencia de este proceder, los editores de diarios, que no tienen relación laboral con ninguno de esos sindicatos, se vieron impedidos por varias horas de llegar a sus lectores, en lo que constituye un flagrante caso de censura y afectación a la libertad de prensa”, agregó. El miércoles, durante una visita a un hospital de la provincia de Buenos Aires, Fernández disparó contra la prensa por criticar una protesta organizaciones de desocupados (”piqueteros”) que durante más de un día bloquearon una de las principales avenidas del centro de Buenos Aires.

“A ciertos intereses concentrados económicos les gusta mostrar por la televisión a los pobres y a los negros cuando están solitos, desvalidos y llorando, para demostrar que hay pobreza. Pero cuando esos pobres y negros generan organización popular, trabajo y dignidad, ahí ya le empiezan a molestar. Y entonces son tildados muchas veces de revoltosos o de organizaciones paralelas al Estado”, aseveró la mandataria.

El jueves, mientras los camioneros continuaban con sus bloqueos en las plantas de impresión de otra editorial, Fernández firmó un decreto en el que otorga a los diarieros la exclusividad en la venta de periódicos y revistas, por lo que ahora ya no podrán comprarse más las publicaciones en supermercados, quioscos y gasolinerías.

El decreto recibió fuertes críticas por parte de la oposición y de especialistas en derecho.

“A partir de ahora la venta de diarios será la única actividad comercial regulada por el Estado”, dijo a La Nación el constitucionalista Gregorio Badeni. “Es evidente que se apunta a cercenar el libre desenvolvimiento de las empresas periodísticas, porque está condicionando la venta de los productos gráficos”, agregó.

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Hay ocasiones en que me pongo a pensar si los presidentes pudieran tener este tipo de actitudes.

Fíjense; sucede que la presidenta Cristina Fernández de Argentina, acaba de cancelar una gira oficial y de trabajo por España para evitar enfrentamientos por el tema migratorio con el presidente español, su homologo José Luís Rodríguez Zapatero.

¿Que pasa?

Sucede que como aquí mismo lo comentamos ustedes y yo, la Unión Europea ahora pues, endurece su política migratoria con la aprobación de la Directiva de Retorno.

¿Que es la Directiva de Retorno?

Pues es la nueva ley sobre como enfrentar la migración ilegal, uno de sus apartados que mas molestia a causado es el que señala la posibilidad de retener en prisión hasta 18 meses a los emigrantes sin papeles, para ser repatriados.

Diversas organizaciones no gubernamentales, eurodiputados, casi todos los mandatarios del cono sur del continente americano y juristas han rechazado la Directiva de Retorno, tanto, que los mismos europeos han visto como esta de dividida la eurocámara.

Así, ante esta situación y para “evitar” una situación incomoda ya que los miembros del MERCOSUR, repudiaron enérgicamente la Directiva de Retorno y, prefirió cancelar la visita oficial.

Y los empresarios que iban en su comitiva?, no tiene acaso la preparación y criterio la presidenta argentina?, y si había la posibilidad de que el presidente Zapatero le dijera algo y ella, hablara por los latinoamericanos que podrían caer en dicha situación, prefirió no hacerlo?, eso parece mas falta de carácter y calzones que prudencia política.

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