Carlos Montemayor (n. Parral, Chihuahua, 13 de junio de 1947 † México, D.F., 28 de febrero de 2010) fue un escritor, traductor, activista social defensor de los pueblos indígenas y de los grupos más vulnerables de su país, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua,1 de la Real Academia Española, de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas y cantante de ópera mexicano
Realizó sus primeros estudios en su ciudad natal y la preparatoria en la Universidad de Chihuahua. Se trasladó a la Ciudad de México en donde cursó la licenciatura en Derecho y una maestría en Letras Iberoamericanas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México de 1965 a 1971. Realizó estudios de lengua hebrea en El Colegio de México y de forma paralela de 1967 a 1976 estudió griego clásico, latín, francés, portugués, italiano, e inglés.
Impartió clases en la Escuela Preparatoria de la Ciudad de México y fue profesor de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco (UAM) desde 1974
Colaboró como articulista para las revistas y periódicos Plural, Excélsior, Unomásuno, y La Jornada.3 Dirigió la Revista de la Universidad de 1973 a 1975, fue fundador de la revista Casa del Tiempo de la UAM, la cual dirigió de 1980 a 1982.4
Su libro Tarahumara es el compendio más completo acerca de los rarámuris de la Sierra de Chihuahua. Su obra Guerra en el Paraíso es el relato trágico de los hechos violentos que se vivieron en México a principios de los años setenta durante la guerra sucia en México y especialmente la guerrilla de Lucio Cabañas.5 Mal de piedra se remite a una de las constantes de Parral, su pueblo natal: la minería. Lo mismo que en Minas del retorno, donde rompe con el modelo de la tradicional novela lineal.
Tradujo clásicos como las Odas de Píndaro, Carmina Burana, poesías de Cayo Valerio Catulo, Virgilio y Safo así como de poetas modernos como Fernando Pessoa y Lêdo Ivo.6 Mostró un gran interés por las culturas indígenas de México, realizó una antología de cuentistas oaxaqueños entre 1979 y 1980, escribió además Encuentros con Oaxaca, Arte y trama en el cuento indígena, Arte y plegaria en las lenguas indígenas de México, La voz profunda: antología de literatura mexicana en lenguas indígenas y el Diccionario del náhuatl en el español de México.5
Como activista y luchador social analizó el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y simpatizó con algunas de las actividades organizadas por el Subcomandante Marcos, escribió Chiapas. La rebelión indígena de México.7 Entre sus últimas actividades, fue miembro de la Comisión de Mediación entre el gobierno federal y el Partido Democrático Popular Revolucionario – Ejército Popular Revolucionario (PDPR-EPR), investigando el paradero de dos desaparecidos políticos. Falleció el 28 de febrero de 2010 a consecuencia de cáncer
Edvard Munch /ˈɛdvɑ:ʈ mʉŋk/ (Løten, Noruega, 12 de diciembre de 1863 – Ekely, cerca de Oslo, id., 23 de enero de 1944) fue un pintor y grabador noruego expresionista. Sus evocativas obras sobre la angustia influyeron profundamente en el expresionismo alemán de comienzos del siglo XX. En su propio país se le considera el único artista noruego de resonancia internacional.
El grito (1893; originalmente titulado Desesperación), es su obra más conocida y considerada como un icono de la angustia existencial. En realidad, existen varias versiones de esta imagen, pues Munch acostumbraba a realizar variaciones de los mismos temas. La versión más conocida de El grito fue robada del Museo Munch de Oslo, el 22 de agosto de 2004, junto con una versión de La Madonna. Ambas pinturas fueron recuperadas el 30 de agosto del 2006 con daños menores reparables.
El pintor decía de sí mismo que, del mismo modo que Leonardo da Vinci había estudiado la anatomía humana y diseccionado cuerpos, él intentaba diseccionar almas. Por ello, los temas más frecuentes en su obra fueron los relacionados con los sentimientos y las tragedias humanas, como la soledad (Melancolía), la angustia (El Grito, tal vez su mejor obra), la muerte (Muerte de un bohemio) y el erotismo (Amantes, El beso). Se le considera precursor del expresionismo, por la fuerte expresividad de los rostros y las actitudes de sus figuras, además del mejor pintor noruego de todos los tiempos.
El antropólogo francés Claude Gustave Lévi-Strauss, padre del estructuralismo y uno de los grandes pensadores del siglo XX, que falleció a los 100 años, nació en Bruselas el 28 de noviembre de 1908, en el seno de una familia de intelectuales franceses de origen judío.
Realizó estudios de Derecho y se licenció en Filosofía en la Universidad de la Sorbona en 1931.
Tras un breve paso por la docencia secundaria, fue nombrado miembro de una misión universitaria en Brasil y de 1935 a 1939 ejerció como profesor en la Universidad de Sao Paulo.
Durante este periodo organizó y dirigió varias expediciones etnográficas al centro de Brasil (al Mato Grosso y la Amazonía) y estudió además las tribus indias del norte y el sur del continente americano.
De vuelta a Francia, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, fue movilizado de 1939 a 1940, hasta que abandonó ese país para trasladarse a Estados Unidos, donde enseñó en la New School for Social Research (Nueva Escuela para la Investigación Social) de Nueva York, entre 1942 y 1945.
En 1944 fue llamado a Francia por el Ministerio de Asuntos Exteriores, pero al año siguiente regresó a Estados Unidos para ocupar las funciones de consejero cultural en la embajada francesa en Washington, cargo que abandonó en 1948 para dedicarse a su trabajo científico.
En 1949 fue nombrado subdirector del Museo del Hombre y en 1950 director de estudios en la Escuela Práctica de Altos Estudios.
Posteriormente fue nombrado profesor en el Colegio de Francia, donde ejerció como catedrático de antropología social, cátedra que ocupó desde 1959 y hasta su jubilación en 1982.
Transformó la etnología contemporánea y elaboró un método original, aunando el método estructural y la aportación del psicoanálisis para interpretar los mitos, descubrir los grandes sistemas de pensamiento o explicar el funcionamiento social.
Este fue el método usado para estudiar la organización social de las tribus de Brasil y la de los indios del norte y sur de América. Fue vital su encuentro en 1941 con el lingüista americano Roman Jakobson, tras lo que decidió aplicar el estructuralismo a los fenómenos humanos, comenzando por el parentesco.
Autor de numerosos libros, en 1949 publicó Las estructuras del parentesco y de sus expediciones por Brasil nació en 1955 su obra Tristes trópicos, considerado un texto fundamental de la etnología contemporánea.
En 1958 apareció Antropología estructural; en 1962 publicó El pensamiento salvaje, en 1964 Lo crudo y lo cocido y en 1967 De la miel a las cenizas.
También estudió los mitos en Mitologías, (1964-1971) y en 1993 publicó Mirar, escuchar, leer.
A lo largo de su carrera consiguió una gran popularidad, además de contar con el reconocimiento académico.
En 1973 fue elegido miembro de la Academia Francesa, donde ocupó el asiento número 29, que anteriormente fue de Henry de Montherlant.
Poseedor de la Gran Cruz de la Legión de Honor desde 1992, era además miembro extranjero de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, de la Academia Americana y del Instituto de Artes y Letras, también en Estados Unidos.
Era doctor ” honoris causa”, entre otras, de las universidades de Bruselas, Oxford (Inglaterra) , Chicago (Estados Unidos) , Stirling (Escocia) , Montreal (Canadá) , de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Universidad Laval de Quebec, así como de Yale, Harvard, Johns Hopkins y Columbia, en Estados Unidos.
En 1966 recibió la medalla de oro y el premio de la Fundación Viking, otorgado por el voto internacional de la profesión etnológica; y en 1967 logró la medalla de oro de Centro Nacional de Investigación Científica de Francia.
El 30 de marzo de 2005 fue galardonado con el Premio Internacional de Catalunya, que le entregó en París el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, el 13 de mayo de ese año.
El 28 de noviembre de 2008, con motivo de su cien cumpleaños, recibió el homenaje del mundo de la cultura y la ministra francesa de Cultura, Christine Albanel, descubrió una placa en su honor en el museo Quai Branly de París.
Su centenario impulsó la reedición en castellano de la visión de Octavio Paz sobre su obra.
Lévi-Strauss falleció el sábado pasado a los 100 años
¿Quieren saber algo mas o menos terrible?
Antes que meternos en materia permítanme decirles quien es el economista George Soros,
George Soros nació el 12 de agosto de 1930 en Budapest, Hungría como Schwartz György, aunque luego se nacionalizó norteamericano. Es un especulador financiero, inversionista, filántropo y activista político liberal.
Actualmente, es el presidente del Soros Fund Management LLC y del Open Society Institute. Es un gran amigo del empresario dominicano José Rodríguez, y también es un ex miembro de la junta de directores del Council on Foreign Relations. Durante la década de 1980, respaldó el movimiento sindical Solidarność en Polonia, así como la organización Carta 77 en la entonces Checoslovaquia, con la finalidad de contribuir al fin del dominio político de la Unión Soviética en esos países.[2]
Su financiación y organización de la Revolución de las Rosas en Georgia fue considerada por los observadores rusos y occidentales como crucial para su éxito, aunque Soros afirma que su rol ha sido exagerado. En los Estados Unidos, es conocido por haber donado grandes sumas de dinero en un esfuerzo fallido por derrotar al presidente George W. Bush en la campaña presidencial de re-elección del 2004. El 12 de noviembre de 2007 manifestó su apoyo a Barack Obama para la candidatura demócrata en la elección de 2008.
¿Quiere saber porque George Soros es famoso?, bueno la mayoría de los que nos remitimos a dicha época (yo estaba en la preparatoria) no nos enteramos pero el solo logro “quebrar el Banco de Inglaterra” aquel Miércoles Negro en 1992.
Bien pues él, dijo a una sección financiera de un canal de tv, que “rescatar a los bancos estadounidenses podría convertirlos en zombies”, ya que poco a poco estarán succionando la vida de la economía, prolongando la crisis económica hasta etapas difíciles de calcular y quizá con un mayor costo.
Tenebroso, pero cierto, el oxigeno del tesoro norteamericano, estará siendo el elemento vital que les mantenga vivos ya que los banqueros, no son de fiar, una vez les diste la mano, ellos creen que ya con eso eres su amigo y se las darás siempre.
