Candidatos al congreso colombiano por el Polo Democrático solicitaron y aceptaron ayuda de autoridades venezolanas, en poblaciones de la frontera, de cara a las elecciones legislativas del domingo, reconoció el jueves el candidato presidencial de ese partido, Gustavo Petro.
“Anoche conocimos el contenido de unos videos que muestran a militantes del Polo solicitando ayuda -no económica, hay que aclararlo-, pero sí para realizar reuniones en ciudades de la frontera del lado venezolano en la perspectiva de conquistar votos de colombianos”, dijo Petro.
“Se trata de actitudes indecorosas de algunos militantes del Polo en la frontera que no respetan la institucionalidad del país, quienes en su afán por conseguir votos, no saben que encima de todo está la soberanía y la dignidad”, añadió el candidato presidencial del movimiento de izquierda.
El miércoles, el presidente Alvaro Uribe denunció la supuesta injerencia de un gobierno extranjero en las elecciones legislativas y presidencial de su país, sin precisarlo, mientras funcionarios suyos dijeron que hay denuncias de financiación foránea a dos campañas electorales.
“Informaciones que tenemos no vinculan (al presidente venezolano Hugo) Chávez, vinculan a alcaldes venezolanos de la frontera, en reuniones con militantes del Polo y lo oprobioso no sale tanto de esos alcaldes sino de los miembros del Polo”, enfatizó Petro en declaraciones a la radio Caracol.
Petro, un senador crítico del gobierno de Uribe, señaló que el hecho se presentó debido a que “en la frontera hay muchas personas que tienen doble nacionalidad y entonces se produce una ambigüedad política en la frontera que no nos gusta”.
El domingo, los colombianos elegirán a los miembros del nuevo congreso y dos partidos elegirán candidatos a las presidenciales del 30 de mayo. Una eventual segunda ronda para elegir al sucesor de Uribe sería el 20 de junio.
El presidente electo José Mujica, a pocas horas de asumir formalmente el cargo, afirmó el lunes que “hay que enfriar el partido” en relación a los continuados enfrentamientos entre Colombia y Venezuela.
Mujica, de 74 años, formuló rápidas declaraciones a la prensa a su salida de su hacienda en Rincón del Cerro, al oeste montevideano, donde proseguirá viviendo durante su mandato y dedicando algunas horas a sus tareas agrícolas.
“Hay que mediar para enfriar el partido”, señaló Mujica, y agregó que se tenían que terminar estos enfrentamientos en la región, al ser consultado sobre la situación de rispidez que viven los gobiernos de Alvaro Uribe de Colombia y Hugo Chávez de Venezuela, quienes se involucraron en otro enfrentamiento verbal en la reciente cumbre del Grupo de Río en México.
Ambos mandatarios están presentes en Montevideo para las ceremonias de asunción de Mujica.
Mujica formuló sólo esa referencia al conflicto colombo-venezolano y dijo que el de hoy para él es un día de asunción presidencial y “mañana comienza el purgatorio”, aludiendo a las actividades que le esperan al frente del segundo gobierno consecutivo del izquierdista Frente Amplio.
Añadió que estaba “muy tranquilo y que como todas las mañanas” tomó mate junto a su esposa, Lucía Topolansky.
“Ya di muchos exámenes, por eso estoy tranquilo”, aseguró Mujica, quien se aprestaba a trasladarse al centro para el comienzo de sus actividades previas, como una reunión con la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.
Mujica se reunió el domingo con el príncipe Felipe de Borbón, con quien dijo, “hablamos de muchas cosas”. La reunión fue en el Palacio Legislativo.
El príncipe Felipe estuvo también con el presidente saliente Tabaré Vázquez y participó de la ceremonia protocolar donde recibió el pabellón nacional que lo acompañó durante sus cinco años de gestión.
Vázquez fue el primer presidente socialista de Uruguay.
Mujica le obsequió al príncipe una botella de vino tannat con dos copas talladas con motivos de Joaquín Torres García y un libro sobre el pintor uruguayo.
Felipe de Borbón, quien llegó sin su esposa Letizia, le obsequió una bandeja de plata con su firma y la de su esposa.
Un juez español acusó el lunes al gobierno de Venezuela de amparar la relación entre la banda separatista vasca ETA y la guerrilla colombiana de las FARC y dijo que las dos organizaciones colaboraron para atentar contra el presidente colombiano Alvaro Uribe.
En un auto judicial de 26 páginas, el magistrado Eloy Velasco procesó a seis activistas de ETA, la mayoría exiliados en Cuba y Venezuela, y a siete de las FARC por distintos delitos de colaboración terrorista e intento de asesinato.
“Obran diligencias en este procedimiento que ponen de manifiesto la cooperación gubernamental venezolana en la ilícita colaboración entre las FARC y ETA”, afirmó Velasco.
Según el escrito, la relación entre las dos organizaciones existe desde 1993. El juez aseguró que activistas etarras se entrenaron en campos de las FARC y que miembros de la guerrilla colombiana se desplazaron hace años a España para, con ayuda de ETA, atentar contra la vida del ex presidente Pastrana y del actual jefe del gobierno colombiano, Alvaro Uribe
Los presidentes Álvaro Uribe, de Colombia, y Rafael Correa, de Ecuador, se reunirán este lunes en un encuentro que puede marcar el restablecimiento total de sus relaciones diplomáticas, tras coincidir en la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe.
Ricardo Patiño Aroca, ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador confirmó la reunión en la que se buscará superar las diferencias entre ambos países derivadas del ataque de milicias colombianas en marzo de 2008 a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), asentado en la zona de la Angostura en Ecuador.
El canciller adelantó también que el presidente Correa aprovechará su visita a México, para reunirse con los familiares de los cuatro estudiantes mexicanos que perdieron la vida durante este bombardeo, quienes le solicitaron una audiencia.
Sin embargo, descartó que el mandatario ecuatoriano se reúna con los padres de Lucía Morett, la mexicana que sobrevivió a este ataque y es acusada por las autoridades judiciales de ese país de actos terroristas, por los que pidió su extradición para someterla a juicio.
El canciller Patiño señaló incluso que el caso de Lucía Morett no será tratado durante el encuentro entre los presidentes de Ecuador y Colombia, “entre los temas sensibles no está ese. Los temas sensibles tienen que ver con otros aspectos de la relación. El presidente va a saludar y conversar con los familiares de los fallecidos en los bombardeos de Sucumbíos”.
Recordó que las relaciones entre ambos países se fracturaron en marzo de 2008 y se restablecieron en septiembre de 2009, pero “lo cierto es que no están restablecidas en su más alto nivel, hay algunos temas sensibles que todavía no han sido resueltos”.
El ministro se mostró confiado del resultado de este encuentro entre Uribe y Correa. “Nosotros creemos que avanzaremos en la resolución de éstos, seguramente los presidentes van a tratarlos y ojalá entre ellos tengan posibilidad de avanzar en la superación de esos temas sensibles; sí es así nosotros con mucho gusto diríamos que en el futuro, ojalá no sea muy lejano, podamos tener embajadores en cada uno de los dos países”
