El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) recibió hoy de Irán una carta en la que se explica el acuerdo por que el que la República islámica accede a enviar fuera del país parte de su uranio poco enriquecido para recibir luego combustible para un reactor científico.
“El director general del OIEA, Yukiya Amano, recibió hoy a los representantes de la República islámica de Irán, Brasil y Turquía, que le entregaron conjuntamente una carta firmada por el director de la Agencia Atómica iraní, Ali Akbar Salehi”, indicó la portavoz del OIEA, Gill Tudor.
Esa carta se refiere al acuerdo alcanzado por los tres países el pasado día 17 y por el que Irán accede a enviar a Turquía mil 200 kilos de uranio poco enriquecido para recibir en el plazo de un año desde Rusia y Francia 120 kilos de combustible nuclear para un reactor científico.
Tudor explicó que Amano hará llegar la carta a los Estados Unidos, Rusia y Francia, miembros junto con el OIEA del llamado Grupo de Viena, para que la sometan a estudio.
Estados Unidos ya ha criticado el acuerdo y ha elevado una nueva propuesta de sanciones contra Irán al Consejo de Seguridad de la ONU
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas examina un proyecto de resolución que endurecería las sanciones en contra de Irán y de su programa nuclear con supuestos propósitos militares.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido— además de Alemania, acordaron ayer un proyecto de resolución que entregaron por la tarde al pleno de este organismo, conformado por 15 países en total.
Ayer, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, anunció que EU había logrado el consenso de China, Rusia y otras potencias para un nuevo paquete de sanciones enérgicas contra Irán por su programa nuclear, un día después que Teherán intentó impedirlas por medio de un acuerdo mediado por Brasil para canjear materiales nucleares.
En rueda de prensa, Susan Rice, embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, dijo que la meta de la resolución sería evitar que Irán siga desarrollando un programa de energía atómica con fines armamentistas, así como ligar al país en negociaciones con la comunidad internacional.
El proyecto de resolución reafirma la solicitud del Consejo de que Irán suspenda por completo sus actividades para enriquecer uranio y de que coopere con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
El proyecto prohibiría a Irán construir nuevas plantas para enriquecer uranio, así como invertir en “actividades sensibles”, como operar yacimientos de uranio y fabricar misiles.
El documento también prevé nuevas restricciones al comercio desde y para Irán de armas convencionales. La resolución, asimismo, llamaría a congelar los activos de los individuos y entidades que intercambien armamento con Irán o con organismos relacionados con la Guardia Revolucionaria iraní.
La embajadora de Brasil ante las Naciones Unidas, Maria Luiza Ribeiro Viotti, dijo que su país no apoyaría sanciones en contra de Irán, “porque es tiempo de negociación y diálogo”.
Washington estima que el convenio entre Brasil, Turquía e Irán, a través del cual el país asiático estaría dispuesto a enviar una pequeña cantidad de uranio al extranjero, sólo es una argucia iraní para retrasar las nuevas sanciones.
Clinton señaló que el anuncio de sanciones es una respuesta convincente a los esfuerzos en Teherán en los últimos días
Irán se declaró este miércoles dispuesto a intercambiar, en una sola vez y en su territorio, 1.200 kg de uranio enriquecido a 3,5 % por combustible nuclear para su reactor de investigación científica, lo que aparece como una flexibilización de su posición.
“Estamos dispuestos a dar 1.200 kg (de uranio enriquecido a 3,5%) para recibir simultáneamente 120 kg de combustible enriquecido a 20%” para el reactor de investigación médica de Teherán, “pero a condición que el canje se haga en Irán y de manera simultánea”, declaró Ali Akbar Salehi, director de la Organización Iraní de Energía Atómica (OIEA), citado por el diario Javan.
Esta es la primera vez que Irán evoca el intercambio en una sola vez de tal cantidad de uranio débilmente enriquecido por el combustible nuclear que necesita para su reactor de investigación médica.
La cuestión de las reservas de uranio es tema central del contencioso entre Irán y los países occidentales, que sospechan que quiere dotarse del arma atómica so pretexto de programa civil, lo que el gobierno iraní desmiente.
Hay que señalar que para fabricar una bomba atómica se necesita combustible enriquecido a 90%.
Irán tiene el “derecho” de enriquecer uranio hasta 100% pero no va a hacerlo porque “no lo necesita”, recalcó Salehi.
Según el último informa de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Irán poseía a fines de enero 2.065 kilos de uranio débilmente enriquecido, del que produce poco más de cien kilos por mes.
Irán rechazó un proyecto de acuerdo presentado en octubre pasado que preveía que entregara a Rusia 1.200 kilos de su uranio para que fuera enriquecido y luego transformado por Francia en combustible para su reactor de investigación.
El gobierno iraní alegó entonces que el proyecto de acuerdo no le daba las garantías necesarias de la entrega del combustible.
Tras ello presentó una contrapropuesta para un intercambio gradual.
A raíz del bloque de las negociaciones, Irán empezó a enriquecer su uranio a 20% a principios de febrero, declarándose dispuesto al mismo tiempo a cesar de hacerlo si las grandes potencias aceptaban el canje con las condiciones iraníes.
“Irán propuso entregar uranio por lotes de 400 kilos, pero (los países) que deben fabricar el combustible nos dijeron que la producción de tal cantidad” no es interesante desde el punto de vista económico, declaró Salehi el miércoles.
Agregó que la AIEA podía precintar los 1.200 kilos uranio para preparar el intercambio y tenerlos bajo su control hasta que se realice el canje.
Las potencias occidentales, en particular Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, tratan de imponer nuevas sanciones a Irán, que se agregarían a las adoptadas ya por el Consejo de Seguridad de la ONU, a raíz de su actitud respecto al programa nuclear
Irán “no coopera” suficientemente con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en su investigación sobre las polémicas actividades nucleares de la República Islámica, afirmó este lunes en Viena el director general de ese organismo de la ONU, Yukiya Amano.
“La agencia sigue (…) verificando que no se desvíe el material nuclear declarado en Irán, pero no podemos confirmar que todo el material nuclear se dedique a actividades pacíficas porque Irán no ha suministrado a la agencia la cooperación necesaria”, afirmó Amano en su discurso de apertura del Consejo de Gobernadores de la AIEA.
Desde febrero de 2006, la AIEA y el Consejo de Seguridad de la ONU estudian el caso iraní sin que por el momento ninguno de los dos pueda descartar que Teherán intente dotarse de armas nucleares, como sospechan las potencias occidentales.
Amano, que asumió su cargo el 1 de diciembre, también afirmó el lunes que la propuesta que hicieron en octubre Estados Unidos, Rusia y Francia, bajo los auspicios de la AIEA, sigue siendo válida. Esa proposición consistía en cambiar fuera de Irán el uranio enriquecido débilmente iraní por combustible para su reactor de investigación de Teherán.
“El arreglo propuesto por la agencia en octubre de 2009 sigue sobre la mesa”, declaró Amano.
“Creo que esto garantizaría la continuación de las operaciones del reactor de investigación de Teherán y serviría como medida para generar confianza”, añadió en la apertura de la reunión de cuatro días.
“Al mismo tiempo, sigo con la petición que hizo Irán el 18 de febrero, conforme al estatuto de la AIEA, y establecí contacto con los países pertinentes”, explicó Amano.
Hacía referencia a una carta en la cual Irán anunciaba que quería comprar el combustible que necesitaba en el mercado o bien aceptaba cambiar su uranio enriquecido con la condición de que se hiciera en su territorio.
La visita prevista este martes a Moscú del principal negociador iraní para la cuestión nuclear, Said Jalili, fue postergada, anunció la agencia oficial IRNA.
“Para una mayor coordinación, esta visita fue aplazada a una fecha posterior”, indicó IRNA, citando un comunicado del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, cuyo secretario es Jalili, quien supervisa fundamentalmente la cuestión nuclear.
Jalili debía reunirse en Rusia con el presidente Dimitri Medvedev y el primer ministro Vladimir Putin, según los medios de comunicación iraníes.
Esta visita debía tener lugar pocos días antes de la expiración, a fines de enero, del ultimátum de Irán a las grandes potencias para entregarle uranio altamente enriquecido para su reactor nuclear científico de Teherán.
El grupo de los Seis países que negocian la cuestión nuclear con las autoridades iraníes (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña, Alemania), inició por su parte la semana pasada discusiones sobre un eventual fortalecimiento de las sanciones internacionales contra Irán, cuya política nuclear fue condenada en noviembre por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
Irán dio este sábado a las grandes potencias un “ultimátum” de un mes para que acepten sus condiciones de canje de uranio y de lo contrario advierte que producirá él mismo el uranio que necesita para su reactor de investigación de Teherán, informó la televisión pública.
“La comunidad internacional tiene justo un mes para decidirse” a aceptar o no las condiciones de Teherán, declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Manuchehr Mottaki, citado por la televisión. “Si no, Teherán enriquecerá el uranio a un nivel superior”, dijo, antes de añadir: “Esto es un ultimátum”.
El enriquecimiento del uranio que Irán dice necesitar para el reactor de investigación médica de Teherán ha motivado una crisis con las grandes potencias, que temen que la República Islámica intente dotarse de este metal con fines militares a pesar de sus reiterados desmentidos.
Irán rechazó un proyecto de acuerdo de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en virtud del cual la República Islámica enviaría a Rusia la mayor parte de su uranio para ser enriquecido a 20% y obtendría a cambio combustible para su reactor de investigación de Teherán.
El martes, las autoridades declararon que Irán estaba abierto a un canje de su uranio poco enriquecido en el extranjero con la condición de que se hiciera por etapas.



