El fin de la transmisión del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) de mujeres embarazadas seropositivas a sus hijos será posible en 2015 de continuar la tendencia actual, informó hoy el Fondo Mundial de la ONU contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria.
“Un mundo sin niños nacidos con VIH es realmente posible en 2015″, sostuvo su director ejecutivo, Michel Kazatchkine, en una conferencia de prensa para presentar el informe anual de su institución.
El responsable del Fondo Mundial subrayó también la probabilidad de acabar con las muertes por malaria, dado el creciente número de países que han reducido los fallecimientos por esta enfermedad, algunos de ellos en más de un 50 por ciento en los últimos años.
A este respecto, el informe del organismo revela que la malaria puede desaparecer como un problema sanitario público durante la próxima década en aquellos países donde la enfermedad tiene un carácter endémico.
Al menos diez de los países más endémicos de África han registrado notables reducciones (entre el 50 y el 80 por ciento) de la mortalidad infantil por malaria.
Por otro lado, el Fondo Mundial afirma que la tasa de tuberculosis en muchas regiones está en declive y que el objetivo de conseguir una reducción significativa de esta enfermedad puede lograrse en los próximos cinco años.
La subdirectora ejecutiva de la organización, Debrework Zewdie, sostuvo que desde la creación del Fondo Mundial se han salvado 4,9 millones de vidas, y unas 3.600 diarias a lo largo de 2009, mediante acciones como la distribución de 1.800 millones de preservativos o la atención de 790.000 mujeres embarazadas seropositivas.
A finales de 2009, los programas del Fondo Mundial proporcionaban tratamiento antirretroviral a 2,5 millones de personas, atendían a 6 millones con tuberculosis, al tiempo que habían distribuido más de 104 millones de mosquiteros tratados con insecticidas para prevenir la picadura del mosquito transmisor de la malaria
El secretario de Salud, José Angel Córdova Villalobos, señaló la importancia de vacunarse contra la influenza A-H1N1 para protegerse ante la mutación detectada en el virus y que presenta resistencia a los antivirales.
Entrevistado en el marco del quinto aniversario de la entrada en vigor del Convenio para el Control del Tabaco, el funcionario federal señaló que la vacunación ayuda a que se tenga una mayor resistencia al virus.
Afirmó que lo anterior también representa una ventaja sobre todo si se logra la vacunación de 30 millones de personas, lo que se sumará a que cada vez más gente estará en contacto con ese virus, y de esta manera habrá muy pocas posibilidades de trasmisión, ya que si entra al organismo de una persona que está protegida no podrá reproducirse.
Confirmó que el caso de la niña de 10 meses, a quien se detectó una mutación que tiene como característica resistencia a los antivirales, ‘es el primero confirmado en México de 423 casos sospechosos de mutación, lo que representa una tasa muy baja’.
Indicó que el tratamiento contra la influenza A-H1N1 continuará con Tamiflu, y para ello se tiene un inventario de un millón de medicamentos.
Reiteró que esta mutación comprobada ‘nos debe llamar la atención en el sentido de que estos virus pueden mutar en cualquier momento y, si bien en este caso no provocó la muerte de la niña, debemos aprovechar la vacunación para toda la gente que tiene factores de riesgo’.
Señaló que no se debe desdeñar ni pensar que no se puede contraer este virus, incluso con la mutación, porque éstos pueden cambiar en cualquier momento y generar problemas más graves.
Córdova Villalobos insistió en que una medida importante de prevención es la vacunación contra la influenza A-H1N1 y explicó que para tratar de disminuir la resistencia al antiviral se usará Tamiflu y también Zanamivir
José Ángel Córdova Villalobos, secretario de Salud, confirmó el primer caso de una persona en México en el que el virus de la influenza AH1N1 mutó y se hizo resistente al tratamiento antiviral.
El funcionario no descartó la posibilidad de que haya más casos en el país.
Ante este panorama, dijo que el virus puede mutar en cualquier momento y generar problemas graves.
De ahí, agregó, la importancia de que la gente se vacune para estar protegida.
Indicó que el caso de la pequeña de 10 meses de edad, a la que se le confirmó mutación del virus de la influenza hace una semana, es el primero de 423 casos de sospecha de mutación, lo que calificó como una tasa baja.
Córdova Villalobos aseveró que desde el inicio de la epidemia a la fecha se han aplicado más de un millón de tratamientos antivirales y solamente se ha presentado un caso de resistencia, que es el de la niña que fue hospitalizada en el hospital la villa y que posteriormente reingresó.
Indicó que para disminuir las posibilidades de resistencia al Oseltamivir, desde hace seis meses se ha comenzada a aplicar en las unidades médicas el Zanamivir que es el segundo tratamiento antiviral que tienen para atacar el virus de la influenza.
Sobre la aplicación de vacunas, Córdova menciono que hasta el viernes pasado se aplicaron seis millones 700 mil vacunas y que se espera concluir par este fin de semana con ocho millones.
En ese sentido confió que para abril y mayo se habrán ya aplicado 20 millones de vacunas.
Informó que hasta el momento hay mil 90 defunciones
La propuesta federal para combatir la obesidad y el sobrepeso se “restringe a proponer el cambio de hábitos y adopción de estilos de vida saludables, colocando la responsabilidad de las elecciones alimentarias en la población”, lo que hace que se “invisibilicen” las dimensiones de problemas sociales y “quita responsabilidad a la política de salud gubernamental”, planteó el Observatorio de Política Social y de Derechos Humanos.
Mediante un documento, dicha organización dijo que ante la propuesta del gobierno, presentada bajo el nombre de Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad, “debemos estar pendientes de las acciones que se realizarán para prevenir y tratar la obesidad infantil”.
La organización, que depende de la Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social (Incide-Social), hace un llamado a “presionar para que los intereses comerciales de las empresas de alimentos procesados no prevalezcan por encima del interés público”.
La agrupación, que preside Clara Jusidman, señala que los efectos de la obesidad afectan directamente el derecho que tiene toda persona a la salud, entendida como el disfrute del más alto nivel de bienestar físico, mental y social, así como el derecho a una nutrición adecuada que le asegure la posibilidad de gozar del mas alto nivel de desarrollo físico, emocional e intelectual.
La obesidad infantil, refiere, se asocia con una mayor probabilidad de muerte prematura y discapacidad en la edad adulta y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.
La diabetes mellitus, la apnea del sueño —trastorno que provoca en las personas el dejar de respirar cuando duermen—, el asma, la gloméruloesclerosis —término que se utiliza para describir el tejido cicatrizado que se presenta dentro del riñón en los vasos sanguíneos llamados glomérulos y que ayudan a los riñones a filtrar la orina de la sangre— y los cálculos biliares, entre otros.
A partir de la Convención americana sobre derechos humanos en materia de derechos económicos, sociales y culturales, el Observatorio establece que el Estado tiene la “obligación de asegurar, como mínimo, la satisfacción de niveles esenciales de cada uno de los derechos, por lo cual deben adoptar medidas preventivas.
“Impartir educación y proporcionar acceso a la información relativa a los principales problemas de salud, con inclusión de los métodos para prevenir y combatir esas enfermedades epidémicas y endémicas”.
El Observatorio afirma que ante eso “el gobierno ha sido omiso en desarrollar políticas de protección a la salud y prevención de la obesidad, que regulen y sancionen la publicidad de alimentos chatarra, informe a la población de los severos daños que ocasiona el consumo de estos productos y promueva la oferta de alimentos de buena calidad”
