Este sábado, el ingeniero Gerardo Buganza Salmerón encabezó en esta ciudad la primer asamblea de la Asociación Política “Generando Bienestar”; donde los más de 300 dirigentes municipales y distritales acordaron realizar a principios de junio la primer asamblea estatal con la presencia de más de 30 mil veracruzanos que buscan adherirse a este movimiento político-social.

En entrevista, Gerardo Buganza informó que esta primera reunión en donde participaron más de 300 liderazgos de “Generando Bienestar” distribuidos de norte a sur de Veracruz, fue con el propósito de tomar acuerdos en relación a los mecanismos de afiliación de todos los simpatizantes de este movimiento y el cumplimiento de todos los requisitos legales.

“Somos una fuerza política muy fuerte, que es el resultado de varios años de trabajo y que ahora tiene como propósito único promover el bienestar de los veracruzanos, principalmente de los más desprotegidos”, señaló Buganza en entrevista y confió que en el proceso electoral que está en marcha “Generando Bienestar” será un movimiento político contundente.

Concluyó que en los próximos días una vez que se concluya con el proceso de registro de los simpatizantes de “Generando Bienestar” se conocerá con precisión la cantidad de municipios en el que este movimiento tendrá presencia inmediata y cuántos miembros tendrá; pero aseguró que será en más de 150 municipios veracruzanos.

“Estaremos en todo Veracruz, tendremos una estructura que trabajara con mucho empeño y con los principios de la doctrina social cristiana”, concluyó

El 23 de abril de 2009 anunciamos a la nación y al mundo que nos enfrentábamos a un virus desconocido de la influenza, con capacidad pandemica y origen animal, el A H1N1. Nadie lo esperaba, nos habíamos preparado para una epidemia de influenza (A H5N1) que llegaría muy probablemente de un país asiático, lo que nos daría tiempo para afinar detalles.

Ante la contingencia hubo que tomar decisiones difíciles, como el distanciamiento social para mitigar la epidemia. La respuesta mexicana fue transparente e inmediata y se ha reconocido como el patrón que habrá de seguir el siguiente país donde aparezca un evento que amenace la salud mundial. Parece sencillo, sólo requiere apegarse a las normas sanitarias que la mayoría de países hemos firmado; pero la realidad exige que las autoridades de salud estén dispuestas a enfrentar las reacciones sociales, de los medios de comunicación, de las autoridades administrativas y, en fin, de la comunidad internacional.

La Organización Mundial de la Salud actuó en congruencia con el reglamento y en todo momento apoyó a nuestro país.

México fue el epicentro de la primera pandemia de la historia vivida en tiempo real. Nuestro sistema respondió sin colapsar ante una contingencia sin precedentes que incluía no sólo la enfermedad sino el temor a lo desconocido. Teníamos planes de preparación y antivirales suficientes, con lo que pudo mitigarse el impacto de la epidemia. La lección es que la preparación paga altos dividendos. Para los países que pretendieron cerrar el paso a la influenza cancelando comunicaciones y comercio, pasando en ocasiones sobre los derechos de las personas, la lección es que, cuando se presente un nuevo virus con similares características, lo mejor es afinar el sistema de salud para reducir en lo posible los fallecimientos, con manejo temprano y con preparación de las unidades de cuidados intensivos.

La influenza A se caracteriza por fiebre y problemas respiratorios, generalmente moderados. Por desgracia, no podemos predecir cuáles son los pacientes que se complicarán, sólo podemos definir los grupos de personas con mayor riesgos, como mujeres embarazadas, niños pequeños, obesos o enfermos crónicos. En estos casos es mejor un tratamiento antiviral temprano ante la sospecha clínica de la enfermedad, evitando así la necesidad de manejo en condiciones críticas. Pudimos evitar complicaciones con la vacunación y la distribución de los antivirales, pero aun hoy atendemos pacientes graves que retrasaron su tratamiento porque tomaron por su cuenta antibióticos o consultaron a un profesional que no pensó en influenza. La lección es que debemos tener mayor conciencia de la enfermedad en los primeros niveles de atención y tener más y mejores unidades de terapia intensiva.

Atestiguamos la gran importancia de los medios de comunicación en una epidemia. En tal caso, el público se informa con ellos de lo que debe hacer o evitar. Más aún, los médicos requerimos en tales circunstancias de los medios para informarnos de situaciones que tardarían meses en aparecer en la literatura médica. Creo que los medios asumieron su papel con responsabilidad para evitar el catastrofismo o la complacencia, con lo que enviaron un mensaje objetivo sobre las medidas de prevención, mitigación y tratamiento. Por desgracia, no puedo decir lo mismo de la comunicación informal por internet, cuyo poder para crear rumores en contingencias fue patente. Aun con ello, la campaña de vacunación resultó un éxito y con hechos se ha demostrado que la población confiaba en la vacuna, y que esta es extraordinariamente segura y efectiva, ya que en poco mas de 3 meses se han vacunado 25 millones de personas y 90% de los profesionales de la salud han sido ya protegidos. Queda seguir avanzando para tener mayor soberanía en producción de vacuna de influenza en México. Trabajamos ahora en la planta de Birmex y esperamos sus primeros productos en 2012.

La pandemia por el virus A H1N1 parece tocar a su fin para convertirse en uno de los virus de la influenza estacional, quizá el dominante. Pero este fin es sólo el inicio de la preparación para una nueva pandemia que algún día habrá de llegar. Cuando eso suceda, contaremos, además de la preparación que ya teníamos, con un mejor sistema de vigilancia y diagnóstico, con la producción de nuestra propia vacuna y con una mejor red de atención a pacientes que requieran ventilación mecánica y manejo especializado en unidades de cuidados intensivos

A finales del siglo XIX, la biografía política de los escritores y artistas franceses más distinguidos se escribió partiendo de su posición en el asunto Dreyfus: Zola (este mes se cumplen 100 años de su muerte) fue el más distinguido de los que lucharon por el capitán calumniado, secundado por el joven Proust o Eric Satie, frente a los reaccionarios antisemitas como Barrés o el pintor Degas.

No solamente en Francia, también en el resto de Europa el célebre proceso estableció el lugar ideológico de cada cual: Sabino Arana, por ejemplo, arremetió con fiereza en un artículo contra Zola por participar en la conspiración judía que mancillaba el honor del Ejército francés…

En los últimos 25 años de nuestra sobresaltada historia democrática, también en España ha habido bastantes “asuntos” notables que han polarizado antagónicamente a periodistas, profesores y políticos. Pero yo creo que cuando haya de trazarse con el tiempo la trayectoria de cada cual, ninguno de esos casos será tan determinante como la opinión que unos y otros expresaron sobre un personaje tan omnipresente como controvertido: el magistrado Baltasar Garzón.

¿No es curioso? El papel de fiel de la balanza que en aquel París remoto cumplió un reo, entre nosotros lo viene desempeñando lo quiera o no desde hace mucho un juez… Que yo sepa Garzón no es judío (aunque seguro que no faltará quien le haya dado vueltas a su apellido), pero se ha ido convirtiendo con el tiempo en algo así como un judío sicológico para sus adversarios.

Es decir, alguien cuyas acciones se valoran menos por sí mismas que por la perversa índole personal que revelan: arrogante, presumida, ávida de poder y notoriedad, oportunista, trapacera, sin escrúpulos a la hora de cumplir sus propósitos… ¡Vamos, el equivalente actual de la infame nariz ganchuda y la avaricia sin misericordia que antes se achacaba a los hijos de Israel!

Contra tales descalificaciones suele ser imposible aportar hechos que las desmientan, porque cada uno de ellos será juzgado como revelador de un vicio especial.

¿Que Garzón procesa y condena a ministros y altos cargos por sus vínculos con el GAL? Es para vengarse por no haber obtenido un puesto semejante. ¿Que persigue a la mafia terrorista? Es porque se ha convertido en marioneta del gobierno. ¿Que logra poner en la picota al dictador Pinochet? Será porque busca el Premio Nobel y otros galardones internacionales. ¿Que su juzgado trabaja más que ninguno y opera con diligencia mientras los demás sestean? Se debe a que es un chapucero que amaña apresuradamente los documentos procesales sin ton ni son…

No hay forma de salvarle: ¡judío tenía que ser! Puede que gracias a tantas fechorías Garzón consiga honores y premios: por el momento, lo más claro que ha obtenido es ser una de las personas más amenazadas del mundo, la diana soñada por etarras, narcotraficantes, ultraderechistas, empresarios gangsteriles y vaya usted a saber cuántos desalmados más.

Su vida tendrá sin duda muchas compensaciones íntimas pero, vista desde fuera, es cualquier cosa menos cómoda.

Algunos de sus buenos amigos y colegas, como el juez italiano Falcone, ya duermen el sueño de los justos tras haber sido liquidados por esos enemigos implacables a pesar de la protección que les acompañaba.

Fue precisamente Falcone, experto en la lucha contra la mafia y mártir por ello, quien debió convencerle de que para combatir a las organizaciones armadas que extorsionan e intimidan no basta con identificar a los pistoleros que realizan el trabajo sucio sino que también es necesario desmontar la trama de complicidades sociales de las que la banda obtiene apoyo económico, amparo logístico y encubrimiento ideológico.

Es precisamente lo que ahora está intentando hacer en el caso de Batasuna, ganándose por ello una nueva tanda de pintorescos dicterios entre los que destaca el ya conocido de “enemigo del pueblo vasco”, título honorífico que otorgan los servicios auxiliares de ETA a quienes no son condescendientes con los patrones de la firma a la que obedecen.

Pero no sólo son los monaguillos del terror tan rentable para ellos los que con comprensible ahínco maldicen a Garzón. También muchos de los que ayer le consideraban un “tonto útil” al servicio de ETA por perseguir al GAL (según éstos, en los “estados serios” se mira discretamente para otro lado cuando a algún funcionario se le va la mano en estas cuestiones), ahora le acusan de estar al servicio de Interior y de Aznar, montando algo así como una especie de “GAL jurídico” para servir a sus turbios intereses.

Algún pedante leguleyo de los que dan clase en la prensa ha encontrado tantos defectos a su procedimiento que casi llega a pedir que se ilegalice a Garzón en lugar de a Batasuna; y un tertuliano radiofónico adivinen de qué cadena que por lo visto tiene conocimientos siquiátricos (¿adquiridos quizá como paciente?) ha decretado que está loco de atar… y que por lo tanto harán bien en atarle. Por mi parte, no creo que ninguno de estos críticos sea en modo alguno simpatizante etarra. No hace falta atribuir a truculentas complicidades con el terrorismo actitudes que se explican perfectamente por el obsceno oportunismo sectario o la probada cortedad de luces.

Me extrañaría que Garzón fuese un judío perverso y aún más que resultase ser un santo: de estos últimos no he tenido la suerte de conocer a ninguno, aunque el difunto padre Llanos llegó a parecérmelo a ratos.

Sin duda está lleno de defectos, como yo mismo e incluso usted, amable lector (aunque usted menos, claro). Pero lo que ha hecho a lo largo de estos últimos años es cosa notable y, a mi juicio, admirable. Ha intentado no ser un burócrata de la justicia que aplica mecánicamente las leyes, sino alguien que comprende la razón por la que fueron dictadas e intenta por medio de ellas remediar los desafueros que se escapan al control social gracias a las argucias de la letra pequeña o del temor a los grandes.

Merced a su esfuerzo, hoy duermen menos tranquilos algunos de los que han dedicado su vida a hacer inquieto justamente el reposo de otros. En eso consiste precisamente la defensa de las libertades públicas.

Es cierto que no siempre me ha parecido acertado el proceder técnico del magistrado Garzón, pero casi nunca he discrepado de su intención legal. De modo que si hay que hacer una lista de los que estuvieron desde el principio a favor de él frente a los que constantemente se han definido en contra, que me inscriban sin vacilar entre los primeros.

¡Viva Garzón!

* Fernando Savater escritor filosofo español que quiere a Mexico como segundo hogar, escribio esta carta hace años HOY reproducida aqui en Solo-Opiniones.

Buen día, hoy quiero compartir con ustedes, que al escuchar una frase de @PaoFigueroa en su editorial de RadioTrece al respecto de la obesidad y sobre peso “No comas todo lo que ves sino ve todo lo que comes” me quedé reflexionando en lo que he vivido en los últimos 15 años, y es que yo fuí una persona sumamente delgada, en mi niñez y adolescencia aún en mis años universitarios, pero al cumplir mis 23 años me casé y mis embarazos al ser de alto riesgo me hacían permanecer en cama, y subir 20 kilos en cada uno de ellos, y al nacer mis hijas me quedaba con 10.

Mis 3 embarazos me dejaron en un sobrepeso muy lamentable, que no solo me llevó a sentirme emocionalmente devastada, también fisicamentee me costaba llevar a cabo algunas actividades con mis hijas y eso fué lo que me hizo ponerme las pilas y empezar a trabajar al respecto.

Es realmente triste ver como algunos de los que dicen ser tus amigos se van alejando de ti por tu sobre peso, llegar a una tienda a comprar ropa y darte cuenta de que lo que te gusta no tiene tallas XX y tener que comprar ropa de viejita pues los diseñadores se olvidan que hay jóvenes que tienbrepeso.

He de confesar que mi manera de comer nunca fué exajerada, simplemente mi vida se volvió sedentaria, de oficina a casa y abusé de los refrescos y la comida chatarra lo que me hizo llegar casi a los 100 kilos.

Hoy les confieso que tomo dos litros de agua al día, procuro tanto en mi dieta como en la de mis hijas que siempre haya frutas y verduras camino por las tardes 1 hora y abuso siempre de las ensaladas en mis visitas a buffets pues el comer sanamanete no significa dejar de visitar los sitios a los que solemos ir las mamás con la familia.

Ahora he logrado establizar mi peso, afortunadamente soy una mujer que mide 1.70 y no se notaban mucho los 100 kilos pero mi cuerpo necesitaba sentise bien.Hoy disfruto salir al parque con mis hijas y correr tras ellas sin sentir que me asfixio.

De verdad tomemos conciencia y cuidemos nuestra salud!

* Sofía Herfter Abogada, amante de la vida por vocación, mamatuitera por convicción.

Espero que, en el caso de Paulette, se haga justicia. Lo deseo fervientemente. Como ciudadano, como padre de familia. Como mexicano que quiere creer en las instituciones de su país.

Pero, conmigo ya no cuenten para los pormenores del caso. Ya no más. Me duele profundamente cada uno de los detalles que, por otra parte, los medios escarban, separan, pulen y nos entregan, relucientes en su crudeza, todos los días. Me lastima leer sobre la posición del cadáver, la expresión facial de la madre, los resentimientos del padre. Las suposiciones de las nanas. Los vecinos. Los amigos. Los parientes. Lo que tiene que decir cada uno de los involucrados tal vez sea de interés periodístico para muchos. Para mí no lo es. No me informen sobre la cantidad de personas que estuvo en el funeral. No me muestren una fotografía de una niña de cuatro años, muerta. Además de conmoverme hasta las lágrimas, confieso que me dan asco los medios que esperan vender más ejemplares a costa de nuestra inocencia. Sí, de nuestra inocencia. De la inocencia de la sociedad mexicana, que a fuerza de sangre, desmembrados, decapitados, narcomantas y, ahora, niñas pequeñas, se está perdiendo poco a poco.

Porque en México, los medios no tienen empacho en publicar cualquier cosa. Cuando se les cuestiona, responden, ufanos y con la arrogancia de quien no considera que debe de hacerlo: -Estamos informando; -La sociedad tiene derecho a conocer el contenido de la narcomanta; -Las cabezas (“extremidades cefáleas” las llamó Milenio) son nota informativa, y tenemos que cumplir con nuestro trabajo;-Los billetes ensangrentados son de interés público; -¿Cómo no entrevistar al Mayo Zambada?

Periodistas que un día pueden actuar como meteorólogos expertos, al siguiente se convierten en doctores en sismología, y la siguiente semana son peritos en criminalística. Pontifican y especulan desde sus columnas, y tratan de arrancar la verdad en entrevistas insidiosas, siguiendo la lógica perversa de que a más sangre, más ventas. Viva la carroña. Si a esto añadimos un procurador inexperto y de lengua vivaz, podemos entender el linchamiento mediático hacia una madre que, hasta el momento, sólo ha cometido el error de no actuar de la manera en que un supuesto experto, coadyuvante, consideraba adecuada. Se refirió a ella como una mujer fría y calculadora, y destruyó al mismo tiempo la reputación de una persona que, hasta que no se demuestre lo contrario, se presume inocente. Y nos convirtió, a la vez, en jueces despiadados que están dispuestos a no creer en cualquier resultado que no sea el único que estamos esperando: que la madre es un monstruo. Y en este caso, la posición socioeconómica es, de nuevo, una presunción en su contra. Si se dictamina su inocencia, ésta será cuestionada: Claro, si son ricos. Tienen influencias.

Lo repito: conmigo ya no cuenten. Porque, para eso, para que algunos medios me sigan salpicando con la sangre con la que lucran, prefiero no saber. Prefiero pecar de inocente, de ingenuo, y confiar en las autoridades. Prefiero creer en el Estado de Derecho, en la legalidad, y la Justicia, que aprendí a respetar y desear en la escuela y en la casa paterna. Prefiero pensar en que la policía, el procurador, harán su trabajo con eficiencia y honradez, y llevarán la investigación hasta sus últimas consecuencias. Y que en el caso de que no puedan hacerlo, que no puedan dar resultados, entregarán su cargo con dignidad.

Si no se hace justicia, seré el primero en exigir, con todos los medios a mi alcance, la responsabilidad de los servidores públicos que no cumplan su trabajo de manera satisfactoria. Mientras tanto, ya no más, por favor. Respetemos las vidas que después de este circo han sido destrozadas y, sobre todo, dejemos descansar a esta pobre niña en paz

*Victor Beltri periodista critico observador, tiene su propio sitio http://www.victorbeltri.com

El Mexicano promedio: teme al poder de los políticos; admira la arrogancia desplegada por las medidas de seguridad que rodean a cada uno de nuestros políticos; justifica la desmesura con la cual comen y viven los políticos; aplaude la comparsa en la que parece que se inconforman con el imperio por excelencia (léase EEUU); sueña con estar ligado a la política; se somete con salamería en grado superlativo a los desplantes de los políticos; desea con toda el alma, ser Un Político. ¿Qué más le podría pedir a la vida si ya con tamaña investidura, resolvería la vida de toda su tribu…?

Tiene razón William en inconformarse por la vida opulenta que se dan los empleados del Pueblo. Pero, ¿porqué mejor no organizamos un debate de dimensiones nacionales y que vaya encaminado a generar un cambio en la forma de ser del Mexicano?.

¿Pero quién está dispuesto a vigilar que todo funcione de la forma en que se desea…? Muy probablemente, en este momento se haga presente en escena, el fantasma de la apatía que caracteriza muy bien la forma de ser del mexicano.

No me imagino el tamaño de un programa (de nuevo) de dimensiones nacionales, que se enfoque en cambiar esa forma de actuar del mexicano. En realidad, una vez resuelto ese problema, las cosas pueden empezar a funcionar mucho mejor de cómo lo han hecho hasta ahora.

Detallando la cuestión: somos muy buenos para criticar y hasta para proponer formas de resolver los problemas, pero llegado el momento de participar, todo lo demás se vuelve más importante; todo lo demás tiene mayor prioridad que andar de “mitotero” y todo lo demás, echa por tierra las intenciones de la más mínima pretención de ORGANIZACIÓN. Más aun, habrá quien proponga que andar de mitotero, le hará parecer “pro-PEJE-lagartista”, y Dios nos libre de parecer tan mala cosa.

Mucho se ha propuesto que la organización de la Sociedad a nivel de “células mínimas” es un buen principio para la solución de problemas locales primero, y nacionales después; sin embargo, en cualquiera de los niveles que se haga el planteamiento de dicha organización, la apatía resulta tener un mayor poder en la actitud de “sólo hablar pero no querer participar”.

Dejando un poco el detalle pero escarbando en una posible causa de nuestra forma de ser, he llegado a la conclusión de que como País, o como Nación (que sería harina de un costal aparte), aun no hemos abandonado del todo la etapa infantil.

Por mencionar sólo una de las varias cosas que caracterizan dicha etapa está, la permisibilidad en el génesis del nacimiento del concepto de “Papá-Gobierno”. Una vez que dicho término se asienta en el escenario nacional, pero más aun, en la mentalidad nacional, el mexicano promedio queda expuesto a la peor de las enfermedades: la que padece aquel que no quiere darse cuenta del “mal propio”.

De forma inadvertida empezamos entonces a delegar nuestra capacidad de actuar, en la figura de “Papá-Gobierno” y de forma paulatina, permitimos que la servidumbre tome el control de “Nuestra Casa”.

“Juan Pueblo” empieza entonces, a ser un especie de invitado en casa ajena; escenario al cual asiste, sin tener seguridad alguna de qué tanto puede llegar a querer involucrarse en los problemas a los cuales sólo de forma circunstancial se llega a sentir relacionado. Se piensa inclusive (lo poco que se puede), que es mejor no involucrarse a cambio de tener una vida más o menos tranquila: “no son mis problemas” se llega a expresar.

Una vez que la servidumbre detenta el poder de la casa, se deja que el “4to. Poder”, el representado y aceptado a regañadientes (eso dicen ellos) por la prensa nacional: muerda, mastique y digiera por nosotros la información… Porque ¿para qué pensar?, ¿para que desgastarme en analizar?, “ay no que flojera” (“que güeva”, diría el Tío de otro de nuestros personajes nacionales: Kalimán).

Muy a título personal: ¿Quién nos asegura que los Zetas y la Familia son lo que el Gobierno y los medios de comunicación nos han querido hacer saber?; ¿cómo se explica que haya empresarios que prefieran contratar a “Zetas” para seguridad personal y para inmuebles en los que se asientan empresas y negocios bien establecidos como lícitos?; ¿cómo se explica que aparezcan narcomantas en las que se traduce algo así como “…Sr. Presidente, hagamos un frente común para acabar con los Zetas y con la Familia y, una vez resuelto eso, puede Usted seguir persiguiéndonos. Atentamente: Unión de Carteles”?

Pero ¿para que pensar en todo esto…? “Eso que lo atienda Papá-Gobierno”, “eso es un problema de adultos”, “nosotros somos aun sólo unos niños”, y lo que me parece patético: nosotros aun queremos seguir siendo niños… Mucho me temo que esa en realidad sea la forma de pensar de los auténticos “DUEÑOS DE LA CASA”; y ante tamaña enfermedad, ¿por dónde podemos empezar a curar a ésta Nación Moribunda”?

*Opinion enviada por el autor con motivo de una columna escrita por William Parker, aqui en Solo-Opiniones.com

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