El organizador de los atentados suicidas de marzo pasado contra el metro de Moscú, en los que murieron 40 personas, fue abatido hoy por las fuerzas de seguridad rusas, informó hoy el Comité Nacional Antiterrorista (CNA) .
“Magomed-Ali Vagarov fue el organizador de las explosiones cometidas por mujeres terroristas suicidas en el metro de Moscú” el 29 de marzo pasado, señaló la fuente a las agencias rusas.
Vagarov fue abatido junto a otros cuatro guerrilleros en la república norcaucásica rusa de Daguestán durante una operación especial del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) , principal organismo antiterrorista.
“Los rebeldes ofrecieron resistencia y abrieron fuego contra las fuerzas del orden. En la casa se declaró un incendio. Como resultado, tras un breve intercambio de disparos, los guerrilleros resultaron liquidados” , añadió el CNA.
Vagarov, considerado el jefe de la guerrilla daguestaní, estaba en busca y captura internacional desde hace varios años, pero hasta ahora había logrado burlar el cerco del FSB.
Vagarov se casó clandestinamente con una maestra de la república norcaucásica de Daguestán, Mariam Sharípova, quien perpetró el pasado 29 de marzo en hora punta uno de los dos salvajes atentados suicidas en el metropolitano moscovita que mataron a 40 personas e hirieron a casi un centenar.
Sharípova, cuyo cuerpo fue reconocido posteriormente por sus padres, detonó la bomba que llevaba adherida a su cuerpo en la estación de Lubyanka, frente a la sede del FSB.
La otra terrorista, Dzhanet Abdurajmánova (Abdulláyeva) , viuda de Umalat Magomédov (Al Bar) , otro líder de los guerrilleros islámicos de Daguestán que fue abatido por la policía el 31 de diciembre pasado, se suicidó en la estación de Park Kultury
Un grupo de 155 bomberos polacos ha viajado a Rusia para colaborar en las labores de extinción de los incendios forestales que afectan a los alrededores de Moscú.
El equipo polaco permanecerá en suelo ruso hasta el próximo 21 de agosto, informaron hoy las autoridades polacas.
Recientemente el Gobierno ruso abrió la puerta a la ayuda internacional para combatir el fuego, que hasta el momento ya se ha cobrado la vida de al menos 52 personas y ha calcinado cientos de viviendas.
Mientras, el humo provocado por los incendios forestales se ha apoderado de Moscú, donde en algunos barrios la visibilidad se ha reducido considerablemente y el intenso olor a quemado ha penetrado en las casas.
La grave situación ha hecho que hoy varias embajadas hayan empezado a retirar a su personal en la capital rusa debido a la elevada contaminación del aire por estos incendios, que según fuentes médicas ha agravado las enfermedades cardiovasculares y disparado los casos letales.
Los devastadores incendios en Rusia no constituyen un riesgo para las armas y plantas nucleares en Rusia, aseguró ayer el portavoz de las Tropas de Misiles Estratégicos rusas, el coronel Vadim Koval, citado por la agencia de noticias Ria Novosti, en un intento por aliviar los temores desatados en ese sentido en los últimos días.
Los misiles nucleares y los depósitos cuentan con sistemas de protección ante rayos, cortocircuitos e incendios, subrayó Koval. También la agencia nuclear rusa, Rosatom sostuvo que el fuego no supone un peligro para las plantas nucleares de uso civil.
La versión se contrapone con la de bomberos, quienes advirtieron que los incendios forestales en varias zonas de Rusia siguen amenazando con liberar sustancias tóxicas en áreas de alta contaminación radioactiva. Cerca al centro de investigación nuclear de Zarov, unos 400 kilómetros al este de Moscú, sigue habiendo dos focos, informaron las fuerzas rusas citadas por la agencia Interfax. La situación, sin embargo, está bajo control, pese a que la densidad del humo dificulta los trabajos.
El ministro de Defensa Civil, Serguei Shoigu, advirtió el jueves que el fuego podría liberar sustancias radioactivas en los suelos de la región de Brjansk, cercana a Ucrania y Bielorrusia. El área registra una fuerte radioactividad desde la catástrofe nuclear de Chernobyl en 1986, en suelo ucraniano. Shoigu advirtió el jueves de que las llamas podrían liberar partículas radioactivas y llevarlas por aire a otras regiones.
Moscú amaneció ayer sumida en una nube de humo que, según expertos, es tan peligroso como fumar varios paquetes de cigarrillos al día. En los dos aeropuertos internacionales de la capital, más de 50 vuelos fueron suspendidos.
El fuego ha alcanzado ya la república rusa de Daguestán, en la conflictiva región del Cáucaso Norte. Y las temperaturas, que siguen subiendo, no ayudan.
En todo el país hay cientos de inmuebles calcinados por el fuego. Según las últimas informaciones, hay 52 muertos. El jueves, el premier ruso Vladimir Putin anunció la suspensión temporal de las exportaciones de trigo, una medida de emergencia que, se espera, ayude a proteger a la población local de la inflación y la escasez de alimentos derivada de la sequía y los incendios
Para escarmiento de militares de alto rango y funcionarios civiles, el titular del Kremlin, Dimitri Medvediev, realizó este martes una auténtica purga en la Armada rusa, al destituir de manera humillante a varios miembros de su plana mayor por negligencia criminal frente a los incendios forestales que asuelan Rusia.
Medvediev, quien ante las críticas decidió volver a Moscú de su residencia veraniega en Sochi, en el Mar Negro, reunió al Consejo de Seguridad de Rusia para exigir que no se repitan los lamentables hechos de hace unos días, cuando el fuego arrasó por completo una de las más importantes bases logísticas de la aviación naval, muy cerca de Moscú.
Tras el enfático desmentido del Ministerio de Defensa de lo que llamó los irresponsables inventos de los periodistas, ante las evidencias la procuraduría general de Rusia confirmó que la base aérea de la Armada en Kolomna, en las afueras de esta capital, quedó reducida a cenizas: se quemaron la sede del Estado Mayor, el departamento financiero, 13 depósitos con aparatos aeronáuticos, 17 almacenes con vehículos militares y 2 talleres mecánicos.
Detrás de esta deliberadamente poco precisa información oficial, según la prensa local se oculta que cerca de 200 aviones y helicópteros fueron consumidos por las llamas.
Por ello, Medvediev –con plena cobertura de la televisión local– cesó uno a uno a los responsables de que ocurrieran estos hechos. Entre los destituidos, figuran el jefe de Logística y Retaguardia de la Armada, almirante Serguei Sergueyev; el jefe de la Aviación Naval, almirante Nikolai Kuklev, dos subjefes de la misma y el jefe de la base siniestrada, entre otros oficiales de alto rango.
También recibieron sendos apercibimientos presidenciales por falta de idoneidad para desempeñar el cargo, el comandante en jefe de la Armada, almirante Vladimir Visostky, y el jefe del Estado Mayor naval, almirante Aleksandr Tatarinov.
Moscú amaneció ayer inmersa en una espesa capa de humo por los incendios forestales que afectan el territorio rusoFoto Reuters
“Como ministro –se dirigió el presidente al titular de la cartera de Defensa, Anatoli Serdiukov– tome bajo su control personal la situación (en las instalaciones militares). Y que quede bien claro para todos (militares o civiles), si algo similar vuelve a suceder, actuaré de la misma forma, sin contemplaciones”, subrayo Medvediev.
Y agregó: Tenemos instalaciones estratégicas que preocupan. Son infraestructuras extraordinariamente peligrosas, ante todo las bases del Ministerio de Defensa, depósitos y arsenales de armamento nuclear y municiones.
El número de muertos en los incendios forestales que afectan a numerosas regiones de Rusia, y que han devastado centenares de miles de hectáreas de bosque, asciende ya a 48, informó hoy el ministerio de Situaciones de Emergencia.
“En total han muerto 48 personas”, señala un comunicado del ministerio, que informa del hallazgo de ochos nuevos cadáveres en las labores de desescombro de casas quemadas por los incendios en días anteriores.
Según el parte oficial, en la últimas veinticuatro horas se declararon 403 fuegos en bosques y 13 en yacimientos de turba, un combustible vegetal altamente inflamable y difícil de apagar.
En ese mismo período fueron sofocados un total de 293 incendios forestales.
Actualmente, de acuerdo con los datos de Emergencia, en el país hay 520 incendios activos en una superficie de 188.500 hectáreas.
Más de la mitad de ellos, 310, se encuentran localizados y abarcan una superficie de 78.800 hectáreas.
El ministerio de Emergencia destacó que 58 de los incendios son de gran envergadura y afectan una superficie de 126.000 hectáreas, es decir, poco más de dos tercios de área total castigada por el fuego
Al menos 71 personas murieron ahogadas en ríos y estanques en toda Rusia en las últimas 24 horas, lo que supone el mayor número de víctimas mortales en un solo día desde que comenzó la temporada estival, informó el ministerio de Situaciones de Emergencia.
“En un día se registraron en espacios acuáticos de Rusia 85 incidentes, en los que murieron 71 personas y fueron rescatadas con vida otras 20. Es el mayor número de víctimas mortales en un día desde que comenzó la temporada de baño de este año”, indicó un portavoz ministerial a la agencia RIA-Nóvosti.
La semana pasada, casi 300 personas murieron ahogadas y otras 178 fueron rescatadas en Rusia, que sufre la peor ola de calor en decenios.
Desde principios de mes, 688 personas perdieron la vida en espacios acuáticos en todo el país, repletos de gente por las temperaturas que superan lo habitual para estas fechas.
“Casi 2 mil 500 personas han muerto desde comienzos de este año en incidentes en el agua en toda Rusia, mil 244 de ellas sólo en julio”, agregó.
Subrayó que la principal causa del elevado número de muertos por inmersión es la imprudencia de las propias víctimas, ya sea porque se bañan en estado de ebriedad o por nadar en lugares en los que está prohibido.
Según datos de la Inspección Estatal de Delitos Menores, en 2009 murieron en el agua 6 mil 476 personas, de las cuales 2 mil 733 se ahogaron durante el baño.
Además, mil 903 personas, el 29.3%, murieron tras un consumo excesivo de alcohol, 104 en accidentes de embarcaciones menores y el resto por otros motivos, como no cumplir las normas de seguridad.
La ola de calor que azota a Rusia se deja sentir en Moscú, con temperaturas que se aproximan al récord de la máxima absoluta, de 36.5 grados centígrados, registrada en 1936, lo que hace que sus habitantes busquen refrescarse en los ríos y estanques de la ciudad



