La exposición “Tina Modotti: una nueva mirada”, compuesta por 26 imágenes de la fotógrafa italiana que muestran el México revolucionario del siglo XX, se inauguró hoy en el Instituto Cervantes de Pekín para conmemorar el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución de ese país.
“Tina Modotti: una nueva mirada”, expuesta hasta el próximo 18 de abril, reúne las mejores fotografías de esta artista tomadas entre 1923 y 1927, que reflejan la sociedad mexicana de aquella época a través de imágenes cotidianas.
Retratos de niños y adultos, cuadros de la vida diaria, como campesinos en la puerta de su casa o una madre amamantando a su hijo, y la naturaleza mexicana son el tipo de imágenes que aparecen en las 26 fotografías de la muestra.
“Modotti era una italiana que vivió en México y a través de sus ojos y de su lente nos transmite una época muy importante de este país, la etapa de la revolución”, explicó el embajador de México en Pekín, Jorge Guajardo.
Esta exposición forma parte del marco de eventos que México presentará en China durante 2010 con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución del país sudamericano y así dar a conocer su cultura.
“Tenemos una serie de actividades muy amplias que ya se darán a conocer y culminarán con el día nacional que será en el pabellón de México en la Exposición Universal de Shanghai 2010 donde tendremos a grandes figuras del arte y de la escena de México participando”, anunció Guajardo.
Tina Modotti (Udine, Italia, 1896- Ciudad de México 1942) se inició en la fotografía de la mano del estadunidense Edward Weston y entró en contacto con algunos de los artistas mexicanos más destacados del momento, como los muralistas Xavier Guerrero, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera y la pintora Frida Khalo
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manucher Mottaki, propuso hoy la creación de una “Unión Asiática” y el establecimiento de un fondo de común de inversión en Asia Central y Cáucaso.
En declaraciones divulgadas por la prensa local, el jefe de la diplomacia iraní afirmó que una organización de ese tipo es necesaria para neutralizar la influencia de las grandes potencias extranjeras en la zona.
“Agrupaciones regionales como el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), la Organización de Cooperación Económica (ECO) y la Asociación de naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) han allanado el camino hacia la convergencia y ahora ha llegado el momento de fundar un Unión Asiática”, afirmó.
“Las grandes potencias tratan de crear crisis en diferentes regiones y se oponen a la creciente convergencia de los estados del sur”, dijo Mottaki al inicio en Teherán de una Conferencia sobre el futuro de Asia Central y el Caúcaso.
A este respecto, subrayó que la Unión Africana y la unión de países Latinoamericanos fueron creadas de la misma manera y pueden servir de modelo.
“La actual situación obliga a que los países del eje sur-sur trabajen en favor de sus intereses de forma seria y preservar así esos intereses a través de un organismo regional que resuelva los problemas de forma independiente y pacífica”, reiteró.
Mottaki admitió, no obstante, que se trata de un proyecto difícil “que necesita un esfuerzo extra” y subrayó que su país está dispuesto a fomentarlo al máximo.
Al hilo de este argumento, puso como ejemplo de esos problemas en Asia Central la injerencia de Washington y Londres en países como Pakistán y Afganistán.
“Acuso a Estados y al Reino Unido y a sus fuerzas en Afganistán y Pakistán de fomentar las prácticas terroristas en la región”, subrayó Mottaki antes de advertir a los países de la zona de que deben mantenerse “vigilantes”
China dijo el domingo que le corresponde a Estados Unidos tratar de mejorar las relaciones bilaterales, luego de tensiones alimentadas por la venta de armas de Washington a Taiwán y una reunión entre el presidente Barack Obama y el Dalai Lama.
Pese a esa postura, el canciller Yang Jiechi dijo que China simplemente está tratando de proteger sus intereses y que sus declaraciones no deben ser vistas como beligerantes.
Beijing se enfureció por el anuncio hecho en enero por Estados Unidos de un paquete de armamento de 6.400 millones de dólares para Taiwán, la isla que China considera parte de su territorio. Beijing suspendió los intercambios militares y ha amenazado con represalias contra las firmas aeroespaciales estadounidenses involucradas en el acuerdo.
China protestó además cuando Obama se reunió en la Casa Blanca con el exiliado líder espiritual tibetano, el Dalai Lama, a quien Beijing acusa de buscar la independencia de la región himalaya.
“La responsabilidad por las dificultades en la relaciones chino-estadounidenses no es de China”, dijo Yang en una conferencia de prensa al margen de la reunión anual del Congreso Nacional del Pueblo, la legislatura china.
Yang dijo que la venta de armas y el encuentro entre Obama y el Dalai Lama había minado los intereses chinos. “Estados Unidos debería tomar en serio la posición china y respetar los intereses de China”, dijo.
No indicó si una reciente visita a Beijing de dos altos funcionarios estadounidenses -el subsecretario de Estado James Steinberg y el principal asesor de la Casa Blanca para Asia, Jeffrey Bader- había colocado las relaciones en un sendero hacia una mejoría. Ambas partes tienen además divergencias sobre comercio y sobre cómo lidiar con el programa nuclear de Irán.
El esperanto, lengua creada a finales del XIX con el sueño de facilitar el entendimiento en el Babel mundial, no parece cerca de conseguir su meta más de un siglo después, pero sorprende su popularidad en China, donde se encuentra la mayor comunidad de hablantes del idioma y éste cuenta con apoyo oficial.
Unas 400.000 personas hablan en China el lenguaje creado en 1887 por el oftalmólogo judío Ludovic Lazarus Zamenhof, es decir, la quinta parte de los dos millones que según las estadísticas más optimistas conocen el idioma en todo el mundo.
El Gobierno chino, tal vez con la idea de promocionar una lengua internacional más neutral que el inglés, apoya, aunque no sea con grandes inversiones, la promoción de este idioma, a través de la estatal Liga del Esperanto de China y de similares asociaciones provinciales.
En 1982, el Ministerio de Educación chino instauró la asignatura de esperanto como segundo lenguaje opcional en estudios superiores, y desde entonces el idioma se enseña en cerca de 60 universidades y otros centros del país al mismo nivel.
“Es un idioma interesante y lleno de esperanza. Ojalá un día se puedan resolver con él los problemas de comunicación entre el ser humano”, dice a Efe Zhang Hua, una de las hablantes del idioma, en la oficina de promoción de esta lengua en Pekín.
Zhang ha estudiado diez años esta lengua, y cuenta que, aunque para los chinos es un poco más difícil de estudiar -ya que su gramática, vocabulario y sonidos se inspiraron en los idiomas europeos-, también es relativamente sencilla y puede aprenderse en un año.
“Para un español, con tres o seis meses ya es suficiente”, destaca la joven, mientras muestra la página oficial (www.espero.com.cn), en la que ella escribe y donde el Gobierno traduce al esperanto las principales noticias de la prensa oficial.
