Las artes escénicas convierten a Bogotá en una gran sala de teatro

Las artes escénicas convierten a Bogotá en una gran sala de teatro. El Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá se ha convertido en una verdadera fiesta de las artes escénicas en la capital colombiana, con obras de sala, danzas y teatro callejero.

El Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá llegó a su XV versión con México como país invitado de honor y todas las manifestaciones de su cultura en medio de un verdadero carnaval del arte de las tablas en tardes lluviosas y frías noches pero llenas de colorido.

La fiesta de las artes escénicas que ira hasta el 27 de marzo, concentra más de mil artistas, 26 comparsas nacionales y diferentes manifestaciones musicales.

En esta fiesta que convierte a la ciudad de Bogotá en el teatro más grande del mundo, no solo se da el teatro callejero, de sala y de grandes carpas, sino que por sus calles también desfilan zanqueros modernos en patinetas, lujosos y monumentales vestidos, representaciones de la cultura de los pueblos y no podía faltar el toque musical de un buen mariachi.

El espectáculo de Gabriel García Márquez fue una deliciosa fantasía de “100 años de soledad”, donde las enormes mariposas amarillas de Mauricio Babilonia, se mostraron en todo su esplendor, así como una compañía de gitanos que ofrecían leer la suerte, mientras otros artistas del grupo “La Tropa de Melquíades” representaban varios pasajes de esta obra.

Aquí la vitalidad es gigante porque la percusión no deja de sonar en ninguna esquina, la danza y los sonidos africanos, brasileros y colombianos se sienten con fuerza en medio de una fusión que sorprende al más despistado.

Es por eso que se ven los Guerreros de fuego de la ciudad de Pasto, la comparsa Andina, bicicletas diferentes, hombres cubiertos de barro, payasos, jaguares y mingas indígenas es lo que se puede disfrutar en Bogotá durante estos días.

Ciudad Teatro abrirá sus puertas entre el 18 y 27 de marzo, un lugar que se transformará en un verdadero circo freak. Un espacio lleno de magia, mitología, arte, música y por supuesto teatro,.

Un lugar donde las familias harán recorridos que les permitirán interactuar con personajes fantásticos, visitar museos, mercados, asistir a clases y disfrutar de una amplia programación de espectáculos que reunirán a los asistentes alrededor de la fiesta del teatro.

La ecología, la imaginación y el encanto de vivir dentro de una mágica ciudad serán la suma de toda una aventura que nadie se puede perder. Diez días en los que niños, jóvenes y adultos, escaparán de la rutina y solo pensarán en diversión.

Como es tradicional, ciudad teatro presentará un mercado que este año por nombre tiene Plaza México, es un auténtico e íntimo viaje por uno de los festivales de arte más grandes del mundo.

Un lugar que fácilmente se confundirá con alguna esquina de Michoacán o Tepoztlán haciendo honor a los coloridos mercados de nuestro invitado especial. Un olor al auténtico sincretismo mexicano.

En 12 pequeños y exclusivos espacios se podrá descubrir una muestra de artículos relacionados con el mundo del teatro, un mercado creado para que los asistentes compren, escuchen, vivan y degusten de primera mano diferentes expresiones sobre las artes escénicas y descubran como éstas se puede relacionar con diferentes objetos, con la comida y con los artículos cotidianos.

México está presente con el Ballet Folclórico de Guadalajara, y otras 10 compañías, que van llegando a médica que avanza la fiesta de las artes escénicas en Colombia.

La compañía mexicana Línea de Sombra retoma en Baños Roma la historia de “Mantequilla”, uno de los personajes más importantes de la cultura popular mexicana.

Dirigida por Luis de Tavira, la Compañía Nacional de Teatro pone en escena una versión libre de El círculo de tiza caucasiano, la última de las obras de Brecht.

La compañía Carretera 45 Teatro, trae Memorias de dos hijos Caracol es una obra sobre la amistad entre Coco, una niña de Yucatán, y Toto, un niño de Chihuahua, que se conocen en Ciudad Juárez.

Misa Fronteriza, es una pieza que no se representa sino que se celebra, y que transforma a sus asistentes en feligreses bajo las indicaciones de los oficiantes de esta liturgia profana.

Tristan e Isolda, Una luna para los malnacidos, son otras de las obras de México en el Festival Iberoamericano de Teatro, uno de los más importantes a nivel mundial de las artes escénicas.

Las artes escénicas convierten a Bogotá en una gran sala de teatro

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