Hillary Clinton, o la ambición permanente

Desde sus días de estudiante, Hillary Clinton buscó el éxito, los honores y el reconocimiento, y la ambiciosa exprimera dama logró conseguir prácticamente todos sus objetivos de su larga carrera, menos la presidencia de Estados Unidos, una obsesión de décadas.

Su sueño parecía en vías de cumplirse en las campañas presidenciales de 2008, pero en ese momento su camino se cruzó con el de un carismático senador de Illinois, llamado Barack Obama, quien la derrotó en la interna demócrata y luego se instaló en la Casa Blanca.

Al lado de su marido, Bill Clinton, Hillary Clinton formó un simbiótico y todopoderoso tándem político que se mantuvo en el centro de la escena política estadounidense desde 1977, un año antes que Bill conquistara el gobierno del sureño Estado de Arkansas.

Ahora, Hillary Clinton se encuentra en el medio de la pelea de su vida contra otro senador, Bernie Sanders, quien busca repetir la hazaña de Obama y sorprenderla en el inicio de las primarias demócratas, que arrancan el lunes en Iowa.

En este capítulo de su vida, Hillary Clinton cambió de discurso. Aún se presenta como la abanderada de las mujeres estadounidenses, una imagen que buscó desempeñar desde sus inicios como abogada, pero ahora también se exhibe como una mujer madura que acaba de ser abuela.

Abrazada a su reputación de luchadora, Hillary Clinton busca ahora convertirse en la primera mujer presidente de Estados Unidos.

Hillary Clinton, o la ambición permanente

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