El INEGI que deja Eduardo Sojo

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha tenido que sortear presiones políticas, reveló Eduardo Sojo, presidente de la Junta de Gobierno.

En entrevista, explicó que la clave para resolver en su favor los debates con autoridades ha sido utilizar estándares internacionales en sus estadísticas y explicar cómo son las mediciones y su importancia.

“Nunca hubiéramos aceptado una presión en cuanto a publicación de información”, aseguró Sojo, quien terminará su gestión el 31 de diciembre.

Tras señalar que la autonomía del Inegi ha sido respetada durante las gestiones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, Sojo afirmó que son necesarios cambios legales para fortalecer al instituto. Sería deseable, dijo, que tuviera autonomía presupuestal.

Que las mediciones hechas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) estén basadas en estándares globales, al igual que una buena argumentación para explicar a las autoridades su importancia y la forma en que se trabaja, fueron elementos clave para proteger las estadísticas de las presiones políticas surgidas durante su gestión, que termina el próximo 31 de diciembre, aseguró Eduardo Sojo, presidente de la Junta de Gobierno de la institución.

Durante la entrevista el funcionario reconoció que el Inegi tuvo fuertes debates con distintas autoridades cuando se produjeron determinadas estadísticas, por ejemplo cuando se cambió la forma de medir la informalidad –lo que llevó la cifra de 25% a 60% de la población ocupada–, cuando empezaron a producir los datos de homicidios o las encuestas de victimización donde algunos estados quedaban “mal parados”.

Para sortear dichas situaciones, que consideró normales porque a “toda autoridad le duele que salga algún dato que pueda hablar mal de su gestión”, lo que hizo el Inegi fue ampararse en las metodologías que usaba, que eran reconocidas internacionalmente y que en muchos casos usaban datos de los propios gobiernos para explicarles a las autoridades de la solidez de los resultados que reportaban.

“Nunca hubiéramos aceptado una presión en cuanto a publicación de información, desde el principio en ambas administraciones (la del expresidente Felipe Calderón y la del actual mandatario, Enrique Peña Nieto) dejamos claro que íbamos a ejercer nuestra autonomía, puesto que nuestra información estaba generada con criterios técnicos sin ningún sesgo, y consistía en aplicar metodologías científicamente aceptadas con las mejores prácticas internacionales. Si lo estableces desde un inicio, no hay problema”, señaló Sojo.

Enfatizó que, pese a los debates que hubo durante su gestión, a los cuales calificó como “racionales (…) sí debo dejar establecido que tanto en la administración del expresidente Calderón como en la de Peña Nieto siempre se respetó la autonomía del Inegi”.

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