¿Y si corremos a los maestros paristas…?

Por Gonzalo J. Suárez P.
@gjsuap
Editor Dichos y Bichos.

Grave problema aqueja al magisterio de Oaxaca y de Guerrero: están a punto de quedarse desempleados. Eso, claro, sólo si los gobernadores no ceden la presión de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Si lo hacen, pondrán en entredicho su autoridad y la propia viabilidad de la Reforma Educativa de alcance nacional. Si no lo hacen, las condiciones de ingobernabilidad en sus estados continuarán aumentando de manera acelerada.

El mayor riesgo consiste en que, en realidad, hay pocas alternativas disponibles: supongamos que deciden despedir a todos los maestros que no se han presentado a clases. ¿Quién, cómo y cuándo podría suplir a un maestro rural de Oaxaca de Guerrero? Debemos reconocer que las condiciones climáticas, de pobreza, y de distancia a núcleos urbanos que afectan a la parte rural de estas poblaciones, hacen que pocos normalistas urbanos estén dispuestos a irse a vivir a esas zonas de estas entidades, pasar carencias, tener que llevar varios grupos al mismo tiempo, pero a la vez tener pocos alumnos en cada uno y tener que enfrentar la pobreza de sus alumnos.

La alternativa podría ser que los maestros suplentes que decidan ir a Oaxaca, Guerrero, y otras zona rurales de alta pobreza se les aumenten sus ingresos de manera tal que vean en ello una verdadera oportunidad de capitalizarse a futuro. Esto podría hacerse ya sea elevando los puntos de carrera magisterial que se obtengan a trabajar ahí, o textualmente, elevando su paga. La condición es que no sean residentes del Estado, y que firmen un contrato por varios años, al menos tres. Esto, si bien no es fácil, podría hacer que se pueda mover una parte importante de los docentes a atender la emergencia.

La gran pregunta es si incluso con estos incentivos podría tenerse la cantidad necesaria de maestros para suplir a los faltistas. Dado que ya saben que no es fácil reemplazarlos, no dejarán de abusar del tema. Queda por ver si, dado que el gobierno federal ya mostró que no aceptará presiones tales como el cierre de carreteras, los gobiernos locales se alinean con los maestros o lo hacen con la autoridad federal. Gran prueba tienen por delante estos dos personajes, y sospechamos que, hagan lo que hagan, no saldrán bien librados…

¿Y si corremos a los maestros paristas...?
¿Y si corremos a los maestros paristas…?

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