El calor seguirá subiendo.

Las oleadas de intenso calor que mataron a miles de europeos en el 2003 y que agobiaron a Rusia este año parecerán veranos usuales en el futuro a medida que la Tierra siga calentándose, advirtió el martes la Organización Meteorológica Mundial de la ONU.

La última década confirmó los pronósticos científicos de hace veinte años de que las temperaturas subirían y que se intensificarían las tormentas. Y esa tendencia probablemente continuará, precisó Ghassam Asrar, que dirige el centro de investigación climática en la OMM.

La OMM debe difundir el miércoles los detalles de las temperaturas mundiales de la década pasada, pero Asrar anticipó que había sido la más calurosa desde que se llevan registros.

Los científicos dijeron que el calentamiento es causado principalmente por la contaminación industrial que se acumula en la atmósfera y atrapa el calor. Las negociaciones conducidas bajo los auspicios de las Naciones Unidas han tratado de hallar los medios de reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero para impedir que las temperaturas suban a niveles que pudieran causar consecuencias desastrosas.

Aunque es difícil atribuir un fenómeno meteorológico individual al cambio climático, los eventos extremos se están tornando más comunes. A juzgar por la tendencia actual, la ola del calor sin precedentes que agobió a Europa en el 2003 y a Rusia en julio del 2010 parecerán juego de niños para fines de siglo, afirmó Asrar.

“No hay duda de que las tres últimas décadas han sido progresivamente más calurosas”, afirmó. “Estamos en una trayectoria ascendente”.

Si bien la ciencia meteorológica sigue evolucionando y extrayendo enseñanzas de las pautas actuales, Asrar dijo que los gobiernos deberían hacer planes para un mundo cada vez más caluroso.

En el 2003, de 35.000 a 40.000 personas murieron de dolencias o incidentes relacionados con el calor en el verano más caluroso desde 1540. El verano ruso de este año fue el más caliente del siglo y avivó incendios en los bosques en torno de Moscú que sofocaron la capital durante semanas. Las temperaturas superaron los 30 grados centígrados (90 Fahrenheit) en la habitualmente helada Siberia.

Este año se registraron climas irregulares, tanto de extremo calor como de frío extremo, observó la OMM. Intensas nevadas dificultaron el tráfico aéreo y terrestre en Europa, Estados Unidos y China. Pakistán sufrió inundaciones que mataron a mil 700 personas y desplazaron a 20 millones de residentes, mientras que China también tuvo temperaturas extremas, inundaciones y deslizamientos terrestres.

Los negociadores en la conferencia de Cancún de dos semanas tienen una agenda limitada de acordar los primeros pasos para ayudar a los países pobres a lidiar con los cambios de clima y desarrollar sus economías. Una cuestión clave es crear un organismo para gobernar y distribuir 100 mil millones de dólares en ayuda para las naciones pobres hacia el 2020.

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