Uso de información personal en Internet, con sentido común y respeto

Recién platiqué con algunos amigos con los que comparto ciertos gustos. Yo en lo particular me dedico a temas financieros y de seguridad, sin embargo no soy externo a las tendencias mundiales y nacionales en torno a Internet. De ellas me resultó particularmente interesante el cómo en medios sociales y en la red en general se manejan nuestros datos, nuestra información.

Pues bien, platicando con estos cuates llegamos a un debate bastante largo e interesante. ¿Quién debe estar a cargo de regular la forma en que se usa nuestra información privada en Internet? ¿Cómo debemos proteger esta información? ¿Qué debemos hacer cuando se vulnera nuestra privacidad y se diseminan nuestros datos?

A resumidas cuentas, aquí los apuntes, bajo un punto de vista subjetivo de cada uno de los que platicamos y no bajo un enfoque legal:

– Casi en todos los casos, cada uno de nosotros somos responsables de la información que se difunde sobre nosotros. Es decir, si no quiero que se conozca a mi familia, pues no debo subir fotos de mis hijos, padres, hermanos, esposa, etc. a redes sociales. También en este sentido, no debemos compartir información que no queramos que se conozca ampliamente. Es decir, si yo publico algo en Facebook, alguien puede reproducirlo y en ese momento pierdo control de mi información. Todo esto aceptado en los términos de servicio de un Facebook.

– Lo anterior nos lleva a este punto. Los sitios en los que entramos, los servicios a los que nos suscribimos y cada vez que llenamos un formulario, seguramente estamos accediendo y aceptando a las políticas de privacidad y a los términos de servicio del site en cuestión. Es un hecho que nunca o casi nunca vemos a qué nos obligamos contractualmente y qué cedemos. Es muy importante saber cómo se va a regir el manejo de nuestra información para decidir si sí le entramos o no.

– Lo dije antes. Caso hipotético: Subí una foto a Facebook de mi bebé de 1 año aprendiendo a caminar, sin su pañalito, visto por atrás. Sólo se le ven sus pompis. Mi prima toma la foto y la comparte en su Facebook y su Twitter. Pronto la foto está circulando en Internet por todo el mundo e incluso ya hay una denuncia de pornografía infantil. ¿Cuándo perdí el control de mi foto? No tenía mala intención, pero ya me está llevando a un tema legal. ¿Realmente soy responsable de un delito? ¿Es mi prima también delincuente por haber difundido la foto? La foto recorrió el mundo, ¿me buscará la Interpol? ¿Soy un fugitivo?

– Y nuevamente lo anterior, a un punto nuevo. No sólo no supe cómo controlar mi información y mis contenidos. Tampoco obtuve conocimiento de la ley. La ley en cada país es diferente y antes de cometer un error – que se convierta en estupidez – debe uno saber lo que hace. En todo el mundo el desconocimiento de la ley no significa que al quebrantarla no habrá castigo.

– Finalmente nos vamos a la última observación. No supe lo que hice. Subí un video de Obama en eventos políticos en todo el mundo con fondo musical de Lady Gaga. Lo puse en YouTube, en mi Facebook, en mi Blog y lo di a conocer en Twitter. Cometí nuevamente delitos. Imágenes sin derechos de republicación, edificios públicos en las fotos que cuentan con propiedad intelectual y aparte, usé una de las canciones de moda que bajé del LimeWire Pirate Edition. ¿Qué se puede decir? Violaciones a leyes y tratados de propiedad intelectual en varios páises del mundo.

Conclusión. Los usuarios debemos ser inteligentes con nuestra información. Así como nos cuidamos en el mundo real debemos hacerlo en el virtual. Debemos tener sentido común en cuestión de cómo usamos datos, imágenes y derechos de terceros. Mientras seamos cautos no violentaremos los derechos de los demás. El sentido común también implica respeto. Subir una foto de mi bebé “inocente” pero sin ropita es una falta de respeto al niño. ?l no tiene la capacidad de autorizar o no si su foto se difunde. Y finalmente, reconocer que en las redes sociales hay robo y suplantación de identidad y es un lugar óptimo para que se robe información, se promueva la pronografía infantil, el cyber bullying y otros delitos “cibernéticos”.

César Malo Juvera es consultor especializado en temas de seguridad y finanzas.
http://cesarmalo.com
Twitter: @CesarMaloJ

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