Miedo y odio en las Vegas. Por Dr Miebla

Un paquete de cartas, un arma cargada, el desierto de Mojave, mafiosos, robots, tribus post-apocalípticas, mutantes y radiación. Sobrevivir en el futuro no es sencillo, uno debe de cuidarse la espalda en todo momento y sobrevivir, cómo le sea posible, en la más reciente entrega de Fallout para el Xbox y el PS3.

Fallout New Vegas no es Fallout 4 ??del mismo modo que San Andreas no fue el Grand Theft Auto 4?? es el mismo modo de juego que habíamos observado en el Fallout 3, solo (este ??solo? ya cumple con las nuevas reglas de la RAE) que en lugar de llevarse a cabo en Washington, como su predecesor, tiene como escenario las Vegas, Nevada, y sus alrededores.

La premisa es la misma que en los juegos anteriores: la guerra nuclear le dio en la torre a todo. Para sobrevivir los pocos seres humanos que quedaban se tuvieron que refugiar, muy a su disgusto, en bóvedas selladas que los protegían de la radiación. Doscientos años después, o algo así, los seres humanos salen de dichas bóvedas para volver a poblar la tierra, y restaurar, según su capacidad les dé a entender, la sociedad. Mas no es fácil, como toda referencia post-apocalíptica que tengamos (Mad Max, Cuando el futuro nos alcance, etc.) nos puede indicar; tribus guerreras, poderes políticos, mutantes y escorpiones de a metro, están el camino de poder regresar a la normalidad ¿después de una guerra atómica, qué puede ser normal?

Pero no sólo el escenario es diferente, también la historia de Fallout New Vegas, cambia radicalmente en comparación con su símil de la costa oeste. La primera escena nos presenta la ejecución del personaje principal en la misma forma en que lo hubieran hecho en Los buenos muchachos; así ??los malos? dejan por muerto al ??héroe? en una zanja de desierto, sin saber que en realidad había sobrevivido.

Después la historia explota, como es de esperar en los pantagruélicos juegos de Bethesda; lo mismo son una historia de venganza, que de redención, guerra o, si uno no quiere mayores problemas, una larga caminata a través del desierto de Mojave. Cada instante requiere una decisión, y cada decisión tiene una consecuencia.

Este no es un juego rápido, no se puede acabar en unas trece horas.
Se necesitan por lo menos unas cuarenta horas o más para poder terminar la historia principal, y todavía más para terminar todas las historias, explorar todos los lugares y obtener todos los logros. Este no es un juego para matar el tiempo, es una experiencia, que si bien no llega a ser del todo real, sí ofrece, a través de su interface y la vista en primera persona, un mundo en el que podemos sumergirnos por mucho tiempo.

Sin embargo no todo está bien. La versión anterior fue admirable por sus escenarios, las referencias geográficas de Washington D.C., y el humor negro con el que se manejaba. En Fallout New Vegas, las referencias geográficas se vuelven más escasas; algunos moteles perdidos o las Vegas en sí, lo demás es puro desierto.

Otro de los puntos que hacen que el juego no sea perfecto son las largas pantallas de carga y, lamentablemente, los bugs. No bien ha comenzado el juego cuando ya podemos darnos cuenta de los primeros errores en el programa: los brazos se acomodan en formas extrañas, los personajes hablan con las paredes, los enemigos hacen daño pero nunca se ven, se puede disparar a través de las paredes. Todo esto da la sensación de que el juego fue hecho con prisas, y que no se puso el habitual esmero al que Bethesda nos tiene acostumbrados.

Con todo y todo, la verdad es que Fallout New Vegas es una excelente opción para estas épocas que se aproximan, en la que están garantizados un par de días libres, que bien podríamos pasar con la familia pero? ¿quién le manda a Bethesda hacer juegos tan buenos?

Rodrigo ??Dr. Niebla? Castañeda

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