El destino nos alcanzó. Por Felipe Ochoa

Recientemente, en el puerto de Veracruz y en una gran parte del estado, hemos pasado por fenómenos climatológicos, que bien podrían ser trama e imagenes de cualquier película taquillera de ciencia ficción, tipo “El día después de mañana”. La diferencia, es que estas imagenes no fueron creadas por el gran motor de efectos especiales de Hollywood, si no por la propia naturaleza.

Lo primero que nos llegó, fue el huracán “Karl”, que entro con categoría 3 y 4 en algunos lugares, con lo cual tuvimos daños en general por toda la ciudad, arboles caidos, anuncios, techos arrancados, vidrios rotos, la mayor parte de la ciudad sin energía eléctrica, etc., etc. Eso paso el día viernes 17 de Septiembre, por lo que en la noche del mismo viernes, ya todo mundo pensaba que había pasado lo peor, sin imaginarse lo que nos esperaba al día siguiente.

Fue algo increíble de creer mientras era narrado por una de las estaciones locales, a cierta hora de la mañana, casi llegando al medio día, empezaron a reportar que el río Jamapa se desbordaba a una velocidad increíble, dos fraccionamientos que se encuentran cercanos, empezaron a afectarse. Lo que se escuchaba en la radio, era que gente tratando de escapar había saturado la carretera, junto con gente que al mismo tiempo quería llegar a sus casas para ayudar a sus familias a escapar o bien salvar sus pertenencias. Hubo un momento, después de un rato de la narración, que empezaron a decir, que la gente abandonada sus carros atrapados en el congestionamiento y empezaba el exodo a pie, tal cual película de ciencia ficción ¿se imaginan los carros abandonados con las puestas abiertas en la carretera? También se hablaba de que en ciertos distribuidores viales, ya no era posible circular, el tráfico en ciertas partes de la ciudad, simplemente estaba colapsado, mientras el agua seguía su avance.

Todos pensamos que eso era lo que más podría pasar, pero conforme transcurría el día, la narración en vivo de la estación de radio, se hacia cada vez mas increíble y difícil de aceptar. Entrada la tarde, avisaron que uno de los fraccionamientos que siempre tienen problemas en época de lluvias, habría que evacuarlo por completo!! Si, no estabamos hablando de que solo parte se afectara, si no que todo debía ser evacuado, en ese momento, todos nos preguntabamos hasta donde llegaría la magnitud del problema, por que además, tenía que ser a la brevedad posible dado el avance tan rápido del agua.

Ya entrada la noche, a 2 colonias más, que nunca habían sido afectadas, se dió la orden de evacuación, por lo que la mayoría de nosotros, no podíamos creer la magnitud de dicho golpe de agua, era algo que ni la persona con mayor edad, había vivido anteriormente ni estaba registrado en la historia del puerto. Había un estado de alarma en toda la ciudad, gente de fraccionamientos cercanos a los afectados, en un estado casi de histería, abandonando sus hogares con camionetas llevando la mayor parte de sus pertenencias con ellos y otros solo evacuando sus hogares.

Para la madrugada, todos seguiamos pendientes a las noticias, las cuales para ese momento, ya daban parte de que todos los fraccionamientos y colonicas evacuados, estaban completamente tapados por el agua, en algunos lugares bajos, el agua alcanzaba los 2 o 3 mts de altura.

La historia, ya es de todos conocida, en menor o mayor medida, gente que jamás había tenido un problema de este tipo, en esta ocasión habían perdido todo, ya que el agua había cubierto sus casas en cuestion de 30min o quizás hasta menos.

La intención de relatar lo anterior, no es de dar a conocer el hecho como tal, si no de hacer pensar, si realmente el destino nos habrá alcanzado y simplemente no terminamos de aceptarlo. Hace 3 años, un reconocido ambientalista estuvo en Veracruz, comentando que de no hacer algo por el cambio climatico, nos veríamos sumamente afectados y había posibilidad, de que una ciudad orgullo del estado pudiera desaparecer bajo el agua en corto tiempo, el nombre de la ciudad… Tlacotalpan.

Ojalá estemos ha tiempo y todos estos eventos, nos sirvan para seguir reflexionando sobre como evitar seguir haciendole daño al planeta.

Hasta la próxima!

Firma:
“Felipe de J. Ochoa Glez. | http://flavors.me/Felipe68

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