Pulgares Hinchados por el Dr. Niebla

Casi estoy seguro de que en alguno de los múltiples manuales de periodismo debe de haber una indicación, cláusula o sugerencia, que señale que uno no debe de escribir enojado o en momentos de estrés, de la misma manera en que uno no debe de usar el teléfono cuando está ebrio o andar sin chanclas en un baño público.

El caso es que cuando uno está en un momento de estrés o enojado, se corre el riesgo de que lo que se plasme en el texto no sea del todo ??subjetivo?, cualidad que muchos periodistas ven como inamovible en la ética periodística. Una vez dicho esto, tengo que admitir que ciertas circunstancias por las que está pasando mi vida justo en estos momentos, no me hacen escribir feliz; sin embargo tengo que comentar sobre el siguiente punto que además contribuye con mi molestia. Ya ustedes dirán si tengo o no la razón.

El lanzamiento, por parte de Telcel, del iPhone 4 en nuestro país, tuvo lugar el pasado viernes 27 de agosto. Como miembro de la prensa tuve la oportunidad de acudir al evento que se realizó en mi ciudad. Dicho evento me dejó más dudas que respuestas. Es por todos conocido el problema de la antena del iPhone, que si uno toma el aparato de cierta manera la señal se va.

Dicho problema le costó a la compañía perder un cuatro por ciento en sus acciones según los índices de NASDAQ del mes de julio. También todo el mundo sabe que dicho problema no va a ser solucionado sino hasta finales de septiembre. Aún así las personas se han abarrotado alrededor del mundo para comprar el más nuevo celular de Apple.

La respuesta de la compañía ante este mal funcionamiento ??clave si me preguntan, pues creo que lo principal en una ??herramienta? de comunicación es su capacidad para comunicarse?? ha sido otorgar a los usuarios que se han quejado una funda, esperando que de esa manera se les olvide que el aparato, por el que pagaron buen dinero, en realidad no funciona como debiera.

Y entonces viene Telcel. En su presentación del pasado martes 23 de agosto, se enumeraron todas las cualidades del producto ??que siendo honesto resultan muy atractivas?? y se dejó de lado el tema de la antena. En la presentación, a diferencia de otras presentaciones en las que me ha tocado estar, sólo hubo un teléfono que iba rondando de mesa en mesa, custodiado por dos edecanes que no lo dejaban mucho tiempo en manos de las personas.

Todos los asistentes veían el celular como quien admira un lingote de oro en una película de James Bond. El jefe de mercadotecnia de la región 6, se negó a hacer cualquier comentario con respecto al problema de la antena; sin embargo una fuente oficial señaló que se habían hecho pruebas de estrés y que hasta ahora no habían detectado problema alguno??la fuente no señaló ninguna cifra oficial, ni en cuantos teléfonos se probó, ni los criterios que se habían utilizado??, pero en caso de que se presentara algún inconveniente, es posible descargar una aplicación que requerirá los datos del usuario para, a vuelta de correo, enviarle su funda para que deje de estarse quejando.

Y aquí viene lo que me molesta: nos están vendiendo un producto que saben tiene altas probabilidades de fallar, que saben tiene un problema para el que todavía no hay una solución; lo saben y aún así lo anuncian. Claro, estoy seguro de que las ventas del iPhone 4 se deben de haber disparado, lo que tampoco habla bien de nosotros como consumidores, pues le hacemos el juego a las compañías. Y lo peor del caso es que no es la primera vez que esto sucede, basta con ver las requisiciones de automóviles por parte de Toyota, o haber sufrido en carne propia lo que significa ver el anillo de la muerte en el Xbox.

¿Será posible que las empresas estén más preocupadas por hacer dinero que por dar productos de calidad a sus clientes? No puedo evitar sentir que nos están viendo la cara, pues saben del problema y aún así tienen el descaro de vender el producto. Será que estamos comenzando una era donde el cliente no tiene la razón y las empresas se pueden echar un albur con su dinero, al fin y al cabo le van a regalar una fundita.

Esto enoja, y no me queda otra que recomendar que se esperen para comprar el iPhone, o el iPad para ese caso ??El próximo mes Toshiba sacará al mercado su nueva tablet con el sistema operativo de Google??, que demanden que el teléfono que se adquiera sea de los que ya tienen resuelto el problema, porque en este caso sí creo en lo que dice la canción de El Rey: ??no hay que llegar primero?, pero hay que saber comprar.

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