Empresa en EU dice “en 4 meses acabamos con los zetas”

Sin titubeos, Jax Desmond responde de inmediato a la pregunta que se le hace desde la Ciudad de México a sus oficinas en Nueva York:

‚??¬ŅEn cu√°nto tiempo acabar√≠an ustedes con Los Zetas?

‚??Podemos hacerlo en cuatro meses. Mi gente es mejor que ellos, est√° mucho mejor entrenada, tiene mejores armas y sobre todo tiene la experiencia en combate, en guerras en Medio Oriente contra grupos terroristas como Hamas o Hezbollah. Ciento veinte d√≠as es el tiempo que necesitamos y en el que nos comprometemos a ayudarle al gobierno de M√©xico a ‚??resolver‚?Ě el problema en que se convirtieron Los Zetas ‚??explica Desmond, director y fundador de la compa√Ī√≠a de seguridad que lleva su nombre y que se especializa en ofrecer servicios de intervenci√≥n para combatir secuestros y grupos terroristas en todo el mundo.

Acabar con Los Zetas implica tambi√©n capturar vivos a sus l√≠deres, se le comenta a Desmond, quien responde afirmativamente y agrega que sus muchachos est√°n entrenados para lograrlo y que si el gobierno mexicano acepta las condiciones de trabajo plasmadas en el proyecto que hace dos meses le hicieron llegar al presidente Calder√≥n, buscar√°n y detendr√°n a ‚??los 10 jefes de Los Zetas‚?Ě. La lista la encabezan los cuatro personajes m√°s conocidos del c√°rtel dentro y fuera de M√©xico: Heriberto Lazcano (Lazca o Z-3), Miguel √Āngel Trevi√Īo Morales (L-40), Antonio Ezequiel C√°rdenas Guill√©n (Tony Tormenta) y Jorge Eduardo Costilla S√°nchez (El Coss). Ellos son los principales objetivos de la Operaci√≥n Duvdevan (cereza), dise√Īada por la compa√Ī√≠a Jax Desmond Worldwide para terminar con ellos, se√Īala.

Duvdevan es el nombre clave de uno de los grupos especiales de contraterrorismo y espionaje del Ej√©rcito de Israel. Es una unidad de √©lite cuyos elementos est√°n adiestrados para ejecutar complicadas operaciones de infiltraci√≥n en las l√≠neas enemigas, empleando equipo sofisticado, veh√≠culos modificados y sobre todo penetrando y mezcl√°ndose sin despertar sospechas con los blancos a capturar o eliminar. Sus agentes se han concentrado en operaciones de infiltraci√≥n en la franja oeste de Gaza, para eliminar o detener a personajes vinculados con potenciales actos terroristas o ligados al tr√°fico de armas y explosivos hacia Jerusal√©n. Desmond a√Īade que acerca de Los Zetas existe amplia informaci√≥n en los archivos de la compa√Ī√≠a, que √©l y su gente los estudiaron durante meses antes de proponerle al gobierno mexicano su plan de operaciones. ‚??Vamos con todo por ellos‚?Ě, dice. ‚??Tenemos helic√≥pteros Apache, veh√≠culos artillados, sistemas de vigilancia y seguimiento, y sistemas y equipos de inteligencia para dar con ellos y detenerlos‚?Ě, detalla.

El conseguirlo pasa por la aceptación del gobierno del presidente Felipe Calderón para que sus mercenarios entren al país con equipo militar, equipo de inteligencia y, sobre todo, con el equivalente a una auténtica patente de corso para actuar sin obstáculos en contra de Los Zetas.

JDW es una empresa especializada en servicios de protección, vigilancia, seguridad, respuesta a situaciones de riesgo, asistencia antisecuestros y transportación especial, cuya planta laboral operativa está integrada por ex combatientes israelíes y estadunidenses pertenecientes a los más importantes grupos de élite en sus fuerzas armadas. Ex oficiales de grupos especiales como el Duvdevan, el Sayeret Matkal y el Mossad componen el grueso de las fuerzas de operación de JDW. A ellos se suman ex integrantes de la Delta Force, del US Navy Seals, del Cuerpo de Marines, de los Rangers y de los Boinas Verdes del Ejército de Estados Unidos.

Desde el pasado 12 de octubre, cuando ofrecieron sus servicios, est√°n a la espera de la respuesta positiva del gobierno mexicano y de un sector del Senado de Estados Unidos para iniciar la primera fase del despliegue paramilitar que buscar√° acabar con Los Zetas, ‚??el c√°rtel m√°s adelantado, sofisticado y peligroso que opera en M√©xico‚?Ě. En un comunicado difundido ese d√≠a, la compa√Ī√≠a se√Īalaba que era ‚??evidente que M√©xico est√° sobrepasado y, si las autoridades requieren nuestra ayuda, estaremos felices de enviar a nuestros mejores equipos de polic√≠as y militares expertos‚?Ě. Esta no es la primera vez que JDW busca que el gobierno mexicano o alguno de los gobiernos estatales del pa√≠s contraten sus servicios. En agosto de este a√Īo la firma, con sede en Nueva York y oficinas en Londres, manej√≥ el mismo discurso, ofreciendo a trav√©s de su vocero, Sascha Forst, su diagn√≥stico sobre la violencia en M√©xico.

El precio por los servicios prestados es otro tema por definir. Quienes han seguido los pasos de la firma Jax Desmond Worldwide (JDW) dicen que por una operaci√≥n as√≠ la compa√Ī√≠a cobra entre 90 y 100 millones de d√≥lares, pero Desmond confirma que una parte fundamental de la propuesta enviada al presidente Calder√≥n se refiere precisamente al costo que tendr√≠a la Operaci√≥n Duvdevan y que ‚??acordamos no revelar‚?Ě. Pero el verdadero precio de la intervenci√≥n de los mercenarios de JDW en M√©xico para acabar con Los Zetas es mucho m√°s elevado y se resume en dos palabras: derrota y soberan√≠a. Con ellas vendr√≠a una cadena de consecuencias inimaginables.

Preciso y amplio en sus respuestas, Desmond afirma tener a los mejores hombres para este trabajo. ‚??Mi gente pertenece a los mejores grupos de fuerzas especiales del planeta; son en su mayor√≠a ex combatientes del Ej√©rcito de Israel y de sus unidades de √©lite, y contamos tambi√©n con oficiales de √©lite del Cuerpo de Marines, de los Rangers y de la Fuerza Delta, que han formado parte del Ej√©rcito de EU‚?Ě.

JDW desplegar√≠a en M√©xico una parte de los poco m√°s de 500 ex militares de operaciones especiales con que cuenta y que est√°n distribuidos en al menos 12 pa√≠ses de Medio Oriente, Europa del Este y √Āfrica. ‚??Ser√≠amos ingenuos si no vi√©ramos a Los Zetas como un verdadero riesgo para la seguridad. Aqu√≠ lo importante es ver que Los Zetas son un grupo de mercenarios altamente capacitados, bastante bien entrenados por oficiales de fuerzas especiales, por oficiales de polic√≠a, en fin, por autoridades federales civiles y militares. La √ļnica cosa que nos separa de ellos es que mi gente, los miembros de mi equipo est√°n mejor entrenados, han tenido un adiestramiento m√°s costoso y est√°n respaldados por mejor armamento‚?Ě.

El proyecto amplio y detallado para que los paramilitares de JDW comiencen sus operaciones en suelo mexicano, pr√°cticamente sin restricciones, est√° desde hace m√°s de dos mes en las oficinas de la Presidencia de la Rep√ļblica y de la Secretar√≠a de Gobernaci√≥n. El Senado estadunidense tiene copia del documento y mantiene comunicaci√≥n constante con JDW, explica Jax Desmond. La empresa, que cuenta con una experiencia de 23 a√Īos en √°reas de seguridad, s√≥lo espera el visto bueno de la Presidencia de la Rep√ļblica y de las autoridades de Estados Unidos para poner en marcha la primera etapa del proyecto. ‚??Si el presidente Calder√≥n me dijera hoy mismo que est√° interesado en el proyecto que le presentamos, necesitar√≠a un mes para preparar la llegada a M√©xico de los primeros equipos especiales; un mes para ubicar las bases operativas, las bases de apoyo, la log√≠stica y varios encuentros con funcionarios del gobierno mexicano para acordar los √ļltimos aspectos de la operaci√≥n‚?Ě, a√Īade Desmond.

Pero hay otro detalle importante que atender: los muchachos de Desmond trabajan siempre solos, por su cuenta, sin el apoyo de ninguna fuerza local. De ninguna.

Para la compa√Ī√≠a JDW la visi√≥n en torno al tema de Los Zetas, a su expansi√≥n y a la manera de acabar con ellos, sobrepasa temas como el de la soberan√≠a o la cooperaci√≥n para ubicarse en el terreno de la urgencia ante ‚??una amenaza real en la frontera sur de Estados Unidos‚?Ě, dice Desmond. Pero las prioridades para llevar a cabo la misi√≥n tienen qu√© ver m√°s con las condiciones de operaci√≥n y las garant√≠as jur√≠dicas que el gobierno mexicano debe darle a JDW, que con cuestiones de soberan√≠a o coordinaci√≥n militar. Desmond lo explica a partir de la extendida corrupci√≥n policiaca en M√©xico. Su tama√Īo es tal, dice, que si durante las operaciones para capturar a Los Zetas ‚??un militar, un polic√≠a o un agente federal mexicano se acercara a nosotros, lo detendr√≠amos porque no confiamos en nadie, no sabemos con qui√©n estamos tratando‚?Ě. Y agrega: ‚??Nosotros no trabajamos ni hacemos equipo con ninguna fuerza del pa√≠s o del lugar donde actuamos‚?Ě.

‚??¬ŅNo trabajar√≠an en coordinaci√≥n con el Ej√©rcito mexicano? ¬ŅCon la Marina o la Polic√≠a Federal?

‚??No. Nosotros no trabajamos con nadie. Si por alg√ļn motivo especial requiri√©ramos de ayuda se la pedir√≠amos al Ej√©rcito de Estados Unidos. A nadie m√°s.

‚??Entonces hablamos de una situaci√≥n legal, jur√≠dica, muy especial.

‚??Eso est√° en las condiciones que planteamos para poder trabajar. Necesitamos que las autoridades cumplan con todos esos requisitos o de lo contrario no podremos ir.

El plan operativo de JDW comprende un an√°lisis situacional de la violencia fronteriza generada por los c√°rteles de la droga mexicanos, un estudio de las capacidades, presencia, puntos d√©biles y expansi√≥n de Los Zetas, as√≠ como una estrategia integral para lograr su captura y el paulatino descenso de las acciones del c√°rtel y de los grupos que se les han unido. Senadores estadunidenses est√°n al tanto de la propuesta de JDW y del clima de violencia que golpea la frontera com√ļn con M√©xico y que en este sexenio ha cobrado la vida de m√°s de 16 mil personas vinculadas en su gran mayor√≠a al fen√≥meno del narcotr√°fico. ‚??No es un texto peque√Īo ‚??explica Desmond‚??; son cientos de hojas las que les enviamos para que conocieran a detalle la propuesta‚?Ě.

La oleada de ejecuciones, secuestros, ataques y amenazas ligadas al narcotr√°fico y la guerra desatada entre c√°rteles y entre √©stos y el gobierno federal elevan a m√°s de 16 mil las muertes de mexicanos, especialmente en la frontera con Estados Unidos. El sur de Estados Unidos ha comenzado a sentir los efectos de la violencia generada por el narco mexicano en complicidad con polic√≠as y cuerpos de seguridad estadunidenses. Diversas autoridades han reconocido en este a√Īo que Los Zetas penetraron la l√≠nea fronteriza y operan con bandas locales en estados como California, Arizona, Texas, Nuevo M√©xico, y en una veintena de ciudades fronterizas en las que su paso ha dejado huella.

Los secuestros en Arizona han aumentado al igual que las extorsiones y amenazas en comunidades hispanas y anglosajonas. Los datos disponibles en la DEA, en el Departamento de Estado, en la Patrulla Fronteriza y en las oficinas de las polic√≠as locales indican que Los Zetas se est√°n afianzando en sur de Estados Unidos. El m√°s reciente informe de la General Accounting Office (GAO), organismo encargado de revisar la eficacia y el trabajo de todas las instancias gubernamentales en Estados Unidos, se√Īalaba en junio de este a√Īo ‚??basado en datos del FBI, la DEA y el Departamento de Aduanas‚?? que los c√°rteles mexicanos tienen presencia real y comprobada en al menos 230 ciudades de el pa√≠s vecino.

De ellos, dos llamaban poderosamente la atenci√≥n: el c√°rtel de Sinaloa, por su capacidad operativa para mover grandes cargamentos de coca√≠na hacia territorio estadunidense, y Los Zetas, por su violencia, por su r√°pida expansi√≥n y sobre todo por su poder y control sobre las rutas de tr√°fico y las zonas de venta de droga que comienza a arrebatarle a otros competidores. En este contexto, la Procuradur√≠a General de la Rep√ļblica (PGR) y la Secretar√≠a de Seguridad P√ļblica Federal (SSPF) han reconocido que Los Zetas son el c√°rtel que m√°s armas de alto poder y destrucci√≥n adquieren (ametralladoras Barret calibre 50 mil√≠metros, pistolas FN Herstal calibre 5.7 x 28 mil√≠metros, conocidas como matapolic√≠as, y ametralladoras P-90 de munici√≥n subs√≥nica), ya sea en el mercado negro o de manera legal, en las ferias de armamento que cada 15 d√≠as se llevan a cabo en el sur de Estados Unidos. El analista Hal Brands, doctor en Historia por la Universidad de Yale y especialista en temas de contrainsurgencia, public√≥ en la revista Air & Space Journal correspondiente al tercer trimestre de 2009, el art√≠culo ‚??Los Zetas: Dentro de la Pandilla de Drogas m√°s Peligrosa de M√©xico‚?Ě, donde advierte que este grupo posee ‚??un aparato organizativo refinado, que le ha dado poder y una capacidad de expansi√≥n no vista antes en otras organizaciones criminales de M√©xico‚?Ě. Brands se√Īala que ‚??sus or√≠genes, la evoluci√≥n subsiguiente y su modus operandi‚?¶ son lo que les ha permitido tener un √©xito tan devastador sobre la seguridad interna de M√©xico y sus pa√≠ses vecinos‚?Ě. No obstante, reconoce que los datos precisos sobre este grupo siguen siendo escasos. ‚??En realidad se sabe muy poco de ellos‚?Ě, dice. Aun as√≠, el especialista advierte que ‚??Los Zetas tienen ahora de mil a tres mil hombres y mujeres, la mayor√≠a veintea√Īeros. Se cree que este grupo b√°sico est√° complementado por docenas de Kaibiles, o especialistas guatemaltecos en contrainsurgencia quienes, como Los Zetas originales, desertaron del ej√©rcito en busca de una mejor paga‚?Ě, y a√Īade: ‚??Los Zetas explotan despiadadamente los fracasos del estado mexicano, haciendo uso de la violencia y los sobornos para socavar las instituciones del gobierno destruy√©ndolas desde dentro‚?Ě

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