Coetzee y las vidas de los animales por Adriana Santoveña

??Iban como ovejas al matadero.?? ??Murieron como animales.?? ??Los mataron los carniceros nazis.?? En las denuncias de los campos de concentración reverbera tan profusamente el lenguaje de los mataderos y los corrales que ya apenas es necesario que prepare yo el terreno para la comparación que estoy a punto de hacer. El crimen del Tercer Reich, dice la voz de la acusación, fue tratar a las personas como a los animales. (p. 20)[1]

?stas son palabras de Elizabeth Costello, escritora ficticia que ofrece una conferencia dentro de una ficción creada por el escritor sudafricano John Maxwell Coetzee. En estos días cuando Sudáfrica está en boca de todos los aficionados al futbol, me pregunto ¿cuántos sabrán de la existencia de este gran escritor que ganó el Premio Nobel hace siete años? ¿Cuántos sabrán que es un apasionado activista por los derechos de los animales?

Coetzee nació en Ciudad del Cabo el 9 de febrero de1940. En 2002 se mudó a Australia, donde participa activamente con el instituto de protección animal Voiceless (??sin voz?). Entre sus obras se cuentan novelas como Esperando a los bárbaros, Desgracia, El maestro de Petesburgo, Vida y época de Michael K, Hombre lento y, por supuesto, Elizabeth Costello.

En esta última novela, el personaje que le da nombre ofrece una serie de conferencias en Estados Unidos. Entre ellas destaca ??Las vidas de los animales?, dividida en dos partes: ??Los filósofos y los animales? y ??Los poetas y los animales?. Es en la primera parte donde Costello traza una implacable comparación entre la matanza de animales en las granjas industriales y la matanza de judíos en los hornos de Auschwitz y demás centros de exterminio nazis. Siguiendo este razonamiento, equipara la ignorancia de los campos que esgrimían algunos alemanes y polacos con la ignorancia de las granjas industriales y laboratorios que muestra hoy día el común de la gente:

Permítanme decirlo abiertamente: estamos rodeados por una empresa global de degradación, de crueldad, de matanza, capaz de rivalizar con todo lo que llegó a hacerse durante el Tercer Reich, de dejar todo aquello incluso a la altura del barro, con la peculiaridad de que la nuestra es una empresa sin fin, que se autorregenera y que incesantemente trae al mundo nuevos conejos, ratas, aves de corral y ganado de toda especie con la sola intención de matarlos. (p. 22)

Mientras que en esta novela Coetzee aboga abiertamente por los derechos de los animales ??sin dejar de problematizar el tema??, en otras de sus obras lo hace de manera más sutil. En algunas novelas, el autor se vale de imágenes de animales para ilustrar la situación de sus personajes. En Desgracia va más lejos y hace de los animales personajes de pleno derecho. La vida de un perro destinado a morir en la perrera corre de manera paralela a la vida de un profesor acusado de abuso sexual y que termina siendo un marginado. La novela está llena de pasajes que reflejan la situación de los animales en un mundo dominado por los seres humanos. Dice Lucy, la hija del protagonista, en respuesta a su padre, quien no aprueba la vida rural que lleva:

Pero es verdad. No me van a llevar a una vida más elevada, y la razón es que no existe una vida más elevada. ?sta es la única vida que hay. Y la compartimos con los animales. ?se es el ejemplo que gente como Bev quiere sentar. ?se es el ejemplo que yo trato de seguir. Compartir parte de nuestros privilegios humanos con las bestias. No quiero regresar en otra vida como un perro o un cerdo y tener que vivir las vidas que los perros y los cerdos viven bajo nuestro dominio. (p. 74)

En esta misma novela Coetzee dedica varias páginas a explorar el problema de los perros abandonados en Sudáfrica, y no sólo se concentra en el sacrificio de los perros, sino también en lo que probablemente sienten y piensan a la hora de ser sacrificados, y en la indiferencia de la gente que se deshace de ellos.

La cuestión de los derechos de los animales es un tema universal ??pensemos en el grave problema de sobrepoblación canina y felina en México y en la cruel ??solución? que se le pone en las perreras?? que a todos debería preocuparnos. A aquellos que no gusten del futbol, y también a aquellos que no sepan qué hacer entre juego y juego, les recomiendo encarecidamente se asomen a la obra de este excelente escritor. No sólo tendrán en sus manos un ejemplo de gran literatura, sino también mucho material de reflexión sobre el tema de los animales.

1) Las primeras dos citas fueron tomadas de Coetzee, J.M. (2001) Las vidas de los animales, traducción de Miguel Martínez-Lage, Barcelona: Mondadori. La última cita fue tomada de Coetzee, J.M. (2000) Disgrace, Londres: Vintage. La traducción es mía.

* Rescate Animal es una voz para aquellos que brindan tanto y que en ocasiones son de mejores sentimientos que nosotros los humanos, colaboradores de Solo-Opiniones.com

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