Manuel Bartlett amparado, pobrecito

Las afrentas entre legisladores podrían terminarse. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que las agresiones verbales de los diputados y senadores se considerarán daño moral.

Por mayoría de ocho (de diez) votos los ministros decidieron lo anterior al otorgar un amparo a Manuel Bartlett Díaz contra el panista Germán Martínez, quien lo acusó de ser culpable del fraude electoral de 1988.

Durante una sesión del Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE), el 31 de mayo de 2006, el ex presidente del PAN confrontó a Bartlett y lo culpó de la caída del sistema durante las elecciones de 1988, y del asesinato del periodista Manuel Buendía.

Los ministros aseguraron que con estos dichos se cometió agravio contra Bartlett Díaz.

Entrevistado en la sede de la SCJN, el priista pidió que se le reestablezcan ??un buen nombre y una buena imagen.?

Las opiniones de los diputados no podrán juzgarse cuando se emitan dentro de un recinto legislativo y cuando se encuentren en su carácter de diputados. Sin embargo, las acusaciones realizadas en cualquier otro lugar constituyen daño moral, según la SCJN.

Con esto, la Suprema Corte puso límites al fuero entre los legisladores en un juicio que enfrentó a dos políticos con rivalidad histórica. En marzo de 2009, el priista se refirió al panista como ??el hombre más torpe que había conocido?.

Excélsior publicó ayer que la propuesta del alto tribunal sería a favor del ex secretario de Gobernación.

La decisión de la SCJN de que los senadores y diputados federales sí pueden ser reconvenidos por las expresiones que realizan, generó ayer reacciones opuestas entre senadores del PRI y el PAN

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