Mexico se prepara para el rebrote AH1N1

México se prepara para un segundo brote de gripe porcina con la llegada del invierno boreal y analiza lo que funcionó y lo que no en la primavera pasada, cuando suspendió todo, desde las salidas a comer hasta las clases, en un esfuerzo por controlar el virus.

El resto del mundo tambi√©n observa de cerca la experiencia mexicana, tratando de ver qu√© medidas replicar y cu√°les evitar. Entre las cosas que funcionaron: las campa√Īas para concientizar a la gente, los diagn√≥sticos y el tratamiento r√°pidos, y una obsesi√≥n con el lavado de manos. Lo que no funcion√≥: Suspensi√≥n de viajes, cierre de escuelas, excesivo uso de antibi√≥ticos y las mascarillas que se enredaban con el cabello, se deslizaban constantemente y ocultaban las sonrisas.

Cuando estall√≥ el brote de gripe porcina en M√©xico, en abril de este a√Īo, el gobierno prefiri√≥ pecar por un exceso de cautela y orden√≥ el cierre de escuelas y museos, prohibi√≥ las concentraciones p√ļblicas, hizo jugar los partidos de f√ļtbol en estadios vac√≠os y le dijo a la gente que no se diese la mano ni se saludase con besos en las mejillas. Esta vital ciudad de 18 millones de habitantes se transform√≥ en un hueco insulso. Las autoridades sanitarias afirman que obraron bien.

“Fuimos el primer pa√≠s afectado y no sab√≠amos la magnitud que tendr√≠a el problema; tomamos medidas adecuadas que ahora pueden ser mejor enfocadas”, afirm√≥ Pablo Kuri, asesor especial sobre la gripe porcina de la Secretar√≠a de Salud. La medida m√°s efectiva, imitada en el resto del mundo, probablemente fue el alertar a la ciudadan√≠a apenas se detect√≥ el virus. No todos los pa√≠ses se manejaron con tanta franqueza ante epidemias como esta: China fue muy criticada por la lentitud con que respondi√≥ a un brote de SARS en el 2003, en tanto que Argentina se neg√≥ a declarar una emergencia nacional al propagarse la gripe porcina all√≠ en julio.

Su franqueza, no obstante, le sali√≥ caro a M√©xico y los economistas dicen que el pa√≠s perdi√≥ miles de millones de d√≥lares, sobre todo en la industria tur√≠stica, que fue muy afectada. “M√©xico suministr√≥ informaci√≥n desde temprano y en forma frecuente”, expres√≥ Jon Andrus en la sede de la Organizaci√≥n Panamericana de la Salud en Washington. “Lo hizo a expensas de grandes p√©rdidas econ√≥micas, pero obr√≥ como correspond√≠a”.

En el peor momento del brote, en marzo, la Ciudad de México estaba llena de personas con mascarillas, que ofrecían compartir un gel antiséptico para las manos. Los expertos dicen que el lavado de manos es la mejor defensa y que las mascarillas probablemente no sirvan de mucho. Hoy se recomienda el uso de mascarillas sólo a la gente que trabaja en el campo de la salud y a las personas que están infectadas.

El brote hizo que se mejorasen los h√°bitos higi√©nicos de la ciudad y en la actualidad abundan los empleados municipales que limpian trenes subterr√°neos y autobuses, bancos de parques y oficinas, algo rara vez visto en el pasado. “Est√° claro que millones de personas usaron mascarillas en la primavera y el H1N1 sigui√≥ propag√°ndose”, coment√≥ Laurie Garrett, del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York.

“Parece evidente que la mejor protecci√≥n personal es el lavado regular de las manos, evitar sitios atestados de gente y, de ser posible, vacunarse”. Las vacunas todav√≠a est√°n en una etapa de experimentaci√≥n y se cree que estar√°n disponibles para mediados de octubre.

Numerosos expertos que estudian la gripe porcina pronostican muchos m√°s casos que en la primavera durante el invierno del Hemisferio Norte, que podr√≠an desbordar un sistema de salud mexicano que ya no da abasto. “Por m√°s de que la cepa no se haya hecho m√°s severa, no hay sistema en el mundo que no se vea abrumado si se llenan las salas de emergencia y se usan todas las camas de los hospitales”, manifest√≥ Michael Osterholm, director del Centro de Pol√≠tica e Investigaci√≥n de Enfermedades Infecciosas (Center for Infectious Diseases Research and Policy) de la Universidad de Minnesota.

“Va a llegar el momento en el que no habr√° suficientes medicinas y tal vez no haya suficiente personal m√©dico como para suministrar los tratamientos que sabemos pueden dar resultado”, acot√≥. Los expertos dicen que la mayor√≠a de los casos de gripe porcina no necesitan ser tratados. Pero aquellos que s√≠ requieren atenci√≥n m√©dica –sobre todo mujeres embarazadas, asm√°ticos y personas obesas– deben ser atendidos r√°pidamente, no m√°s de 48 horas despu√©s de que surgieron los primeros s√≠ntomas.

Mucha gente espera hasta sentirse realmente mal para ir al m√©dico. A menudo se hacen su propio diagn√≥stico y tratan de conseguir medicinas en la farmacia, dado que la mayor√≠a no requieren receta. Desde abril, sin embargo, ciertas medicinas se distribuyen solo en los hospitales. Al reanudarse las clases el lunes pasado, millones de ni√Īos uniformados volvieron a las aulas. Las autoridades escolares tienen programado un sistema de “filtros” que busca detectar posibles s√≠ntomas de gripe porcina entre los ni√Īos y los maestros. Ante la menor sospecha, se enviar√° a la persona a su casa.

En las escuelas de todo el pa√≠s se agregaron nuevas clases sobre higiene personal. Se est√°n tomando medidas para que, si surgen muchos casos en un lugar, se puedan continuar las clases en la casa de cada uno. “No vamos a caer presas del p√°nico, pero estamos siendo m√°s cautelosos este a√Īo”, declar√≥ Cecilia McGregor, del Colegio Ciudad de M√©xico, una instituci√≥n privada de 1.100 alumnos.

El personal de limpieza de las escuelas deber√° limpiar las manijas de las puertas cada dos horas, se√Īal√≥. Agreg√≥ que en el campus habr√° un m√©dico haciendo revisiones permanentes. A pesar de las precauciones, los expertos dicen que la ense√Īanza m√°s importante que dej√≥ el primer brote fue que, en la mayor√≠a de los casos, el contagio no es grave.

La gripe porcina caus√≥ 164 muertes en tres meses en M√©xico, donde a diario muere la misma cantidad de gente por problemas derivados del cigarrillo. “Hay que poner las cosas en su debido contexto”, se√Īal√≥ Kuri.

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