Iglesia pide a las FARC sean buenos de corazon

Un jerarca de la iglesia católica pidió a las FARC que “destapen su corazón” y liberen más secuestrados, en tanto la madre de un militar cautivo descartó el viernes que su hijo haya sido presionado en una prueba de vida en que formuló un dramático pedido al presidente Alvaro Uribe.

El secretario general del Episcopado Colombiano, monseñor Juan Córdoba Villota, calificó de positivo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, hubieran enviado un video difundido el jueves en el cual el cabo segundo del ejército Pablo Emilio Moncayo, hizo su llamamiento a Uribe para su liberación.

Moncayo dijo en la grabación: “Señor Presidente: abra la puerta, por favor, que quiero ser libre”. El oficial permanece cautivo de la guerrilla desde el 21 de diciembre de 1997.

“Hasta ahora habíamos hablado cuatro de los actores involucrados en la liberación: el presidente Uribe, la senadora Piedad Córdoba, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Iglesia. Sólo faltaba que hablaran las FARC y lo hizo a través del video” de Moncayo, dijo monseñor Córdoba en declaraciones a la AP.

“Yo les diría a las FARC, con todo cariño, con respeto y con mi mano extendida: ‘hermanos, dennos unos (secuestrados) más”‘, expresó monseñor Córdoba.

“Queridos hermanos, atiéndanos a este llamado: mandemos otros más y ganarán mucho. Destapen su corazón que también ustedes lo tienen grande. No sean inferiores a todo este esfuerzo”, agregó.

A su vez, Stella Cabrera, madre del cabo Moncayo, declaró a la AP que no cree que su hijo hubiera sido presionado por sus captores en el momento en que elaboró el mensaje para la prueba de supervivencia.

“Yo sinceramente no creo que fuese así. Ellos han vivido 12 años secuestrados allá, 12 años de sufrimiento”, dijo Cabrera en diálogo telefónico. “Ellos (los secuestrados) están muy mal físicamente.

Incluso, varios de ellos sus testamentos con uno de sus compañeros, es decir, el uno con el otro”, aseguró. “Tampoco creo que fuese presionado porque un secuestrado es como un muerto en vida”, agregó. Al pedido de la liberación de secuestrados, se sumó Emperatriz Castro, madre del mayor de la policía Julián Guevara, quien murió en cautiverio en enero de 2006, tras más de siete años de plagio. La guerrilla ha señalado su disposición a entregar sus restos a la familia.

Entrevistada por la AP, la madre de Guevera manifestó el viernes en que le gustaría que las FARC, en vez de entregarle los restos de su hijo, regresaran a la libertad a otro de los militares o policías que tienen secuestrados.

“Yo quisiera, así no enterrara a Julián, que a cambio de Julián mandaran a otra persona secuestrada y que esté viva. Quien está vivo tiene esperanzas y yo ya no tengo esperanzas, no tengo nada. ¿Por qué las FARC no le permiten a una mamá tener la dicha de abrazar a su hijo?”, dijo Castro en entrevista telefónica.

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