No se asusten, 58% de abstencionismo

Cifras del Instituto Federal Electoral (IFE) y de la Facultad de Derecho de la UNAM advierten que en 1997 se registró un abstencionismo de 42.31%; tres años después, alcanzó el 36.03%; aumentó la no participación a 58.32% en 2003 y en el pasado proceso electoral federal se colocó en 41%.

Adicional a la abstención, al tomar en cuenta solo el registro de las elecciones de diputados federales de mayoría, el IFE registra un promedio de más de 800 mil votos nulos en cada proceso electoral federal apara designar a los integrantes del pleno de San Lázaro.

Cabe precisar que en 1997 fue la elección intermedia de Ernesto Zedillo, y la del 2003 la del sexenio de Vicente Fox, además de que en 2000 y 2006 se eligieron además al Presidente y los 128 senadores de la República, en ambos casos la votación aumenta considerablemente.

El IFE es el único ente facultado del estado Mexicano para regular -de acuerdo con el Código federal de Instituciones y procedimientos Electorales- la participación ciudadana en procesos electorales y con ello contrarrestar el voto nulo.

La legislación electoral mexicana no hace referencia alguna a la posibilidad de que alguien llame a no sufragar, a cancelar boleta comicial y emitir el llamado “voto blanco” pero detalla las atribuciones del organismo ciudadano en cuanto a la promoción del voto.

“La promoción de la participación ciudadana para el ejercicio del derecho al sufragio corresponde al Instituto Federal Electoral, a los partidos políticos y sus candidatos. El Instituto emitirá las reglas a las que se sujetarán las campañas de promoción del voto que realicen otras organizaciones”, apunta el artículo 2 del Cofipe.

El artículo 4º del Cofipe asienta que es derecho y obligación de los ciudadanos votar para integrar los órganos del Estado de elección popular, asienta que el sufragio es universal, libre, secreto, directo, intransferible y personal prohíbe los actos que presionen coaccionen a los electores.

En 1997 no sufragaron 22 millones 8 mil 745 electores; para el año 2000 no participaron 21 millones 181 mil 119 ciudadanos inscritos en el padrón electoral; tres años después la abstención se incrementó a 37 millones 291 electores que no sufragaron y en 2006 la abstención fue de 29 millones 583 mil ciudadanos.

Adicionalmente al abstencionismo se registran votos nulos. Las cifras del IFE remontan a 1991, donde se emitieron 1 millón 160 mil votos nulos; en 1994 fueron 1 millón 8 mil 291; en 1997 se registraron 844 mil 762 sufragios nulos, en 2000 fueron 862 mil 885 en la siguiente elección se contaron 896 mil 649 y en 2006, 1 millón 33 mil 665 votos nulos.

El artículo 273 del Cofipe precisa en su numeral “2” que el voto nulo es “aquel expresado por un elector en una boleta que depositó en la urna, sin haber marcado ningún cuadro que contenga el emblema de un partido político; y cuando el elector marque dos o más cuadros sin existir coalición entre los partidos cuyos emblemas hayan sido marcados”.

El artículo 281 del mismo ordenamiento detalla que al terminar el escrutinio y cómputo de una elección se remitirán a la autoridad electoral en sobres por separado, las boletas sobrantes inutilizadas y las que contengan los votos válidos y los votos nulos

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