Honduras en la incertidumbre bajo un toque de queda

En medio de un toque de queda decretado como primera medida del presidente Roberto Micheletti en Honduras tras la defenestración y destierro de Manuel Zelaya, el pueblo hondureño vive una noche de incertidumbre política.

Micheletti, quien fue designado por el Congreso Nacional como sucesor de Zelaya, decretó el toque de queda en todo el país a fin de evitar eventuales disturbios.

De acuerdo con fuentes oficiales, la medida entró en vigor a partir de las 21:00 horas locales y se extenderá 48 horas.

Alrededor de las 05:30 horas locales de este domingo, un comando militar se presentó en la residencia particular de Zelaya y tras sostener un enfrentamiento a tiros con sus guardaespaldas lo detuvo y lo llevó a Costa Rica. Un discreto operativo militar se desplegó en las primeras horas del domingo en las principales ciudades y tuvo su punto culminante con el vuelo de aviones F5 y helicópteros artillados que zurcaron el cielo en previsión de un eventual ataque externo.

En Costa Rica, Zelaya ??todavía con ropa de dormir- repitió una y otra vez que él sigue siendo el presidente constitucional y que lo será hasta que culmine su mandato en enero del próximo año.

En la capital hondureña, Micheletti destacó que la deposición de Zelaya fue ordenada por un juez y que las Fuerzas Armadas, cuyos comandos lo capturaron y lo desterraron del país, sólo cumplieron la ley.

También dijo al jurar el cargo que aseguraba la realización de elecciones generales el próximo 27 de noviembre, como estaba dispuesto antes del golpe de Estado. Llamó a la unidad nacional y prometió gobernar para todos.

Cancelada toda posibilidad de diálogo interno por el momento, la eventual solución al nudo gordiano quedará en las negociaciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tras condenar el golpe llamó a una reunión urgente de cancilleres para el próximo martes.

En el eje del problema se encuentra una consulta popular que el presidente Zelaya buscaba realizar este domingo, pero que fue adversada por los poderes Legislativo y Judicial, el Tribunal Nacional de Elecciones y la empresa privada.

La consulta, que sería realizada por el Instituto Nacional de Estadística, plantearía la pregunta: “¿Está de acuerdo que en las elecciones generales de 2009 se instale una Cuarta Urna en la cual el pueblo decida la convocatoria a una Asamblea Constituyente?”.

En Honduras son utilizadas de forma tradicional tres urnas en las elecciones generales: una para votar por el presidente, otra para votar por alcaldes, y una más por candidatos a diputados. La cuarta urna posibilitaría, según las denuncias hechas por los opositores, cambios constitucionales que permitirían la reelección presidencial, algo que no es permitido en la actual carta magna hondureña. Zelaya debería concluir su mandato en 2010.

La crisis comenzó la noche del miércoles anterior, cuando Zelaya decidió destituir al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vásquez Velásquez, luego que éste le comunicó que la institución no podía apoyarlo en la realización de la encuesta.

Además, aceptó la renuncia del ministro de Defensa, Edmundo Orellana (civil), quien se opone a que los militares se involucren en la consulta, por estar fuera de la ley. Después de la destitución de Vásquez Velázquez, presentaron su renuncia en la Casa Presidencial los generales y comandantes del ejército, la fuerza aérea y la naval.

El jueves, la Corte Suprema de Justicia restituyó en el cargo al general Vásquez Velázquez, porque “no incurrió en ningún delito que amerite su destitución”.

Esto recrudeció el enfrentamiento, ya para entonces abierto entre los poderes Ejecutivo y Judicial, y posibilitó la intervención militar que tuvo su punto culminante en las primeras horas de este domingo.

En ese marco, los gobiernos de Centroamérica y los integrantes de la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba) se reunirán este lunes en Managua y condenarán enfáticamente la destitución de Zelaya.

La reunión extraordinaria estaba prevista para las naciones del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), pero se ampliará a los países de la Alba, conformada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Honduras y Nicaragua.

A la cita asistirá el propio Zelaya, quien llegará procedente de Costa Rica, a donde llegó por la mañana escoltado por los militares que lo detuvieron en su casa de Tegucigalpa. La institucionalidad hondureña es defendida por unos y otros, mientras crece la condena internacional a la forma en que se interrumpió el proceso democrático.

Honduras, un país con poco más de siete millones de habitantes, vive este domingo horas inciertas con dos gobiernos de facto: uno en el exilio ??representado por Zelaya Rosales- y otro, en el país, representado por Micheletti

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