La OPINION de Joaquin Lopez Doriga

Nadie pensaba hace unas semanas que las campañas iban a ser borradas por la emergencia sanitaria, a raíz de la irrupción del virus de la influenza humana A/H1N1 que vino a confirmar la incapacidad de reacción de los partidos políticos, que en medio de esta crisis han mantenido sus programas como los habían diseñado antes de la contingencia.

No sabemos que ninguno de ellos haya hecho adecuación alguna luego de la alerta por la epidemia, y si alguno lo hizo, nadie lo ha registrado.

Sus dirigentes, de nuevo, han confirmado la distancia que tienen con la sociedad, y su dificultad para leer la realidad y adaptar sus reumáticos aparatos burocráticos a las necesidades de los mexicanos.

Así hoy, mientras el país va por un lado aturdido por la emergencia y el gobierno busca cómo alcanzarlo con una serie de planes, los partidos están, como siempre, en lo suyo, sin capacidad de conectar con los mexicanos y de responder a sus necesidades.

Podrán decir algunos, sólo ellos, claro, que eso no está en el resorte de los partidos, pero nadie podrá negar que está en el interés prioritario de los ciudadanos de los que sólo quieren su voto, no sus preocupaciones y menos sus angustias.

En esta línea de distancia e indiferencia, el domingo, en plena parálisis epidémica, los partidos, y con ellos casi 5 mil candidatos, iniciaron las campañas electorales en busca de una curul, ya federal, ya local, de una jefatura delegacional, de una alcaldía o de una gubernatura, y la respuesta de la sociedad ha estado a la altura de los partidos y candidatos, el desprecio.

Alguien me dijo que no se trata de que las campañas se trepen en la alerta de la epidemia, pero yo le respondí que no se trata tampoco de que ellos actúen como si aquí nada pasara y la vida siguiera igual.

Esta falta de sensibilidad social de partidos y candidatos tendrá su costo en las urnas el próximo 5 de julio, cuando se registre la votación histórica más baja, sólo a la altura de sus pequeñas ambiciones.

Y si no, al tiempo.

¿O creen que se nos va a olvidar?

Retales

1. JALISCO. Me aseguran que para Francisco Ramírez Acuña la coordinación de la próxima bancada panista no es algo resuelto a favor de Josefina Vázquez Mota y que la candidatura presidencial tampoco le es ajena;

2. TRAMPA. Fueron varios partidos políticos los que incumplieron la cuota de género y la autoridad electoral los ha dejado pasar para manchar sus campañas, desde el principio, con la ilegalidad; y

3. VOCERO. ¿Dónde quedó el vocero nombrado por el gobierno para informar sobre la crisis sanitaria? No tuvo ni una presentación. ¿Es que no le advirtieron? Sé que se trata de una eminencia epidemiológica, pero al final dijo no. ¿O le dijeron no? Ese rol lo asumió el doctor José Ángel Córdova Villalobos.

Nos vemos mañana, pero en privado

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