Aspirinas para efectos economicos de la AH1N1

Las empresas heridas por la crisis recibieron la puntilla en el entredicho de México como epicentro de la epidemia de influenza A/HINI. Así los exportadores como las líneas aéreas, en tanto las firmas sanas como las hoteleras y demás anexas del sector turismo, se contagiaron.

No es exagerado decir que se perderá la temporada de verano, dada la catarata de cancelaciones anticipadas desde el exterior, en un escenario en que actualmente Cancún tiene 15% de ocupación; Los Cabos apenas 11%, y sólo 10% la capital.

El turismo es la cuarta fuente de ingresos del país.

Una pálida fotografía del escenario real de la nación en la etapa previa a la emergencia que semiparalizó la actividad económica la ofrecen los resultados al primer trimestre de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. Mientras las gigantes se tropezaron, los medianos se hundieron, en un escenario en que ni los bancos, tradicionalmente ganadores, se salvaron del huracán.

El caso es que buenas o malas, tibias o calientes, las medidas anticíclicas o los bálsamos para las heridas los ha instrumentado la Secretaría de Hacienda desde el escritorio, es decir, sin el consenso de los sectores productivos. Peor aún, la mayoría de ellas se han estrellado entre una maraña burocrática que las volvió inalcanzables.

De entrada, se anunció la devolución automática del Impuesto al Valor Agregado pagado en exceso, sin que hasta el momento se haya cumplido. De hecho, la mayoría de las solicitudes se han regresado o están en lista de espera.

Más allá, se anunció un fondo de 15 mil millones de pesos para apoyar a las empresas que realizaran paros técnicos, sin que hasta hoy se haya instrumentado un esquema ágil para encausarlos.

De hecho, aunque la Secretaría de Economía habla de 256 empresas apoyadas, con un total de 190 mil trabajadores, desde el ámbito patronal no se reconoce más de 20, la mayoría en el sector automotriz.

Adicionalmente, se habló de un paquete de crédito para las empresas en problemas, con la novedad de que sólo las gigantes han sido favorecidas, es decir, Cementos Mexicanos, Vitro y Comercial Mexicana. A las medianas y pequeñas la burocracia de Nacional Financiera les ha colocado un embudo imposible de cruzar. Que sus estados financieros auditados; que sus escrituras; que las garantías son insuficientes?

Se diría, pues, que el nuevo paquete hace mayor la cola. ¿Se acuerda usted, por ejemplo, del fracaso estrepitoso del Programa de Primer Empleo anunciado por el presidente Felipe Calderón en su fase como candidato, ante los requisitos implantados por el Seguro Social para permitir la cancelación de cuotas patronales por un año? ¿Qué garantía habrá de que no se repita a la letra el numerito con la posibilidad abierta hoy de descontar de 20% de las cuotas patronales durante mayo y junio?

Y si le seguimos, ¿quién garantiza que el Sistema de Administración Tributaria acepte la reducción de los pagos en exceso realizados en el Impuesto Empresarial de Tasa ?nica al pago mensual del Impuesto Sobre la Renta? Y aunque Hacienda colocó en la mesa una serie de estímulos para las empresas hoteleras durante los próximos dos meses, éstos en la práctica son inocuos, considerando la pobre ocupación prevista. En el caso de las líneas aéreas, la posibilidad de reducir 50% los impuestos a la navegación parece una gotita de agua frente a un escenario de crisis que lleva ya tres años.

Ahora que, con o sin descuento en el pago de derechos por servicios que presta la capitanía del puerto, los cruceros no regresarán al país en el corto plazo, dadas las disposiciones internacionales.

¿Y usted cree que con 200 millones de pesos adicionales las instancias promotoras de turismo podrían instrumentar una campaña para revertir la mala imagen de México provocada por el escándalo en torno a la epidemia?

Y si le seguimos, los mil 200 millones de pesos que se destinarán a los porcicultores están muy lejos de compensar sólo los 2 mil millones que se recibirían de no haber cerrado China sus fronteras a los exportadores. Y para qué hablar del mercado interno.

Se diría, pues, que el gobierno sigue lanzando palos de ciego al margen de la opinión de la cúpula empresarial, cuya actitud parecería de pasmo.

¿Dónde está la instalación de un Consejo Económico que le dé cauce a una crisis que a nivel local nació con la inseguridad galopante, creció con el entorno global y se agigantó con la epidemia?

Por lo pronto, el pronóstico privado habla de una caída económica para este año de 5%

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