Descanse en Paz, Dr Ignacio Burgoa Orihuela

La muerte de cualquier persona, es lamentable; pero cuando mentes lucidas, coherentes, con inteligencia y además, doctas en alguna rama del conocimiento al grado de ser reconocidos no solo por su pueblo, sino también por instituciones de otros países, duelen un poco más.

¿Cómo se le dice adiós a un Maestro?

Estando en su homenaje y recordándole, por eso estas líneas el día de hoy están dirigidas a uno de los pilares del Derecho en México, el único Abogado Constitucionalista reconocido a nivel internacional y que exporto el pensamiento del amparo jurídico a otras latitudes, uno de los últimos valuartes del siglo XX en derecho que México a dado.

Dr Ignacio Burgoa OrihuelaA las 10am del día de ayer, en la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, se hizo un ultimo adiós a quien acumulo mas de 50 años de profesorado en la facultad de derecho, quien, por cada año, forjó una nueva generación de abogados, quien vio pasar frente a si, a tantos y tantos y tantos nuevos abogados.

Murió a los 87 años, un paro cardiaco o cardio respiratorio, la causa es natural.

De sus libros que escribió varios y fue de los formadores de la Constitución comentada del Instituto de Investigaciones Jurídicas en la cual, cada articulo de la Carta Magna, es tranquilamente historiado, comentado, analizado del porque en su redacción, de antigua forma y además, acciones posteriores, una joya para el estudiante de Derecho en México.

El Doctor Burgoa fue considerado el írey del amparoî, pero explicare que es esto antes de seguir.

México como una nación, tiene un sistema positivista de derecho, esto es, en palabras someras, en que lo que esta escrito es ley y lo que no, esta permitido; hay una salvedad, en cuestión de interpretación de leyes, la única que es mediadora en esta materia es la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Así es como, en el siglo XIX el proyecto de íjuicio de amparoî nace en la Constitución Local Yucateca como una herramienta con la que cuentan los ciudadanos para defender sus derechos primigenios ante la autoridad misma.

Esto fue en 1840, y es que la Corte Suprema Yucateca decidió íampararî a ciertos ciudadanos para proteger sus derechos más primordiales ante acciones de la autoridad o, leyes.

Y es que en los tiempos post independentistas del siglo XIX en México, se tenia que poder sentar las bases para una nación fuerte, lo primero, fue un pensamiento Humanista que es una gran aportación de México al Derecho Mundial, ya que Hombres y Mujeres son considerados como individuos y protegidos por la Ley como iguales (teóricamente, pragmáticamente, bueno… faltaba mucho para eso), ya que en el caso (ya que mis detractores podrán señalar aquí, ambig¸edad) de la Carta de los Derechos del Hombre y Ciudadano de 1789, solo hablaba de los derechos del Hombre, pero no de la mujer, en el caso de la actual Quinta Republica (Francia pues), la Mujer entro en el proceso jurídico después de 1875 que, al igual que en México, fue en letra ya que en los hechos, fue mucho tiempo después.

Así es como, desde la Constitución política de 1857 se ve esto y por ello, ya en forma, en la Constitución que arrojo la Revolución de 1910 en 1917 se puede hablar de reforma laboral, de estado y, se tienen las garantías individuales o derechos primigenios respetados por la máxima ley del país, en sus primeros 29 artículos que hablan de educación, tenencia de tierra, libertad, pena de muerte y mutilación, libertad de credo, prohibición de retroactividad de la ley, etc.

Así es como ya en la Constitución de 1917 se reglamenta las controversias en las cuales se pueden permitir acciones contra garantías individuales previamente con orden judicial expresa, esto lo vemos en los artículos 103 y 107.

Así es como la Ley de Amparo, es sin lugar a dudas, una herramienta que permite a individuos poder estar a salvo de actos y leyes que la autoridad ejerza.

El Dr. Burgoa fue considerado íel rey del amparoî ya que fue de los grandes estudiosos en cuanto a la Constitución de México y su proceso histórico de evolución jurídica, preocupado siempre por el respeto a la sociedad, sean o no ciudadanos Mexicanos los que bajo su manto protector, estuvieran.

Se le dijo así ya que en varias ocasiones defendió no solo particulares, sino Estados de la Unión ante el poder central en cuestiones de laudos, presupuestos, limítrofes, etc. promoviendo acciones de inconstitucionalidad haciendo que los casos derivaran en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para de ahí, sentar precedencia en futuros casos jurídicos.

Sus clases fueron siempre de memoria, su libro sobre el Derecho Constitucional Mexicano es para cualquier estudioso del Derecho, una almohada con la que se íduermeî de acuerdo al plan de estudios del colegio o universidad en la que se curse Derecho, de uno a tres semestres.

El Dr. Burgoa fue un amante de los textos Cervantinos, de hecho, tenia en su biblioteca personal, mas de 64 volúmenes diferentes de la obra del manco de Lepanto, hacia que sus alumnos leyeran el Quijote para que supieran, cuestiones de ética, moral y justicia que explicaba tranquilamente desde su escritorio en el aula que le asignaran para dar clase.

Fue Juez Federal, y siempre deseo estar en la mas alta Corte del país, pero no pudo mas por deficiencias en el sentido de la elección de los Magistrados.

Se ha ido un gran abogado, como muchos otros, y de esos que solo hay uno o dos en un siglo, deja un hondo vacío en el corazón jurídico de México pero al menos, descansa ya.

In Memoria, Dr. Ignacio Burgoa Orihuela (1918 ñ 2005)
Descanse en paz.

Technorati Profile

13 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *